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CDMX

La calle de Izazaga en el centro de la Ciudad de México es el paraíso de los revendedores de mercancías

Se pueden encontrar productos chinos anticovid, para el hogar, de limpieza, para hacer ejercicio y demás

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Foto: Daniel Galeana

En el número 89 de la calle de Izazaga, en el Centro Histórico de la capital mexicana, se ubica una plaza comercial en la que además de encontrar precios bajos en sus diversos productos, también se encuentra variedad y distintos niveles de calidad, pero con la particularidad de que todo es importado de China y que es el paraíso de los revendedores.

En esa plaza comercial de Izazaga se pueden encontrar artículos para combatir el Covid (cubrebocas), para el hogar, la limpieza, para hacer ejercicio, eléctricos, de papelería cosméticos, joyería, ropa y perfumes a precio de mayoristas.

Para quienes que se dedican al comercio con productos para revender es buena opción por las ganancias que deja. Un ejemplo claro es una mica porta celular que protege contra el agua, la cual se usa en lugares de playa. En esta plaza se adquiere en 18 pesos cada una si se compran tres piezas; en lugares turísticos como Acapulco, Guerrero, el precio ronda los 100 pesos por unidad.

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Pero no todo lo que brilla es oro. Garantía por la compra de estos productos muchas de estas tiendas no ofrecen. Un ejemplo es el local Chen, que se encuentra en el segundo piso. Una mujer adquirió un micrófono para conectarlo a un celular a un costo de 35 pesos y preguntó al joven de la caja:

-¿En caso de que salga descompuesto, me lo cambia? ¿Cuánto tiempo tengo para hacer valer la garantía?

-En este caso no hay garantía, pero no se preocupe, estos productos salen buenos, no ha venido nadie a quejarse de que no sirvan.

La mujer salió de la tienda de Izazaga, pero se quedó con la duda de haber adquirido un producto en buen estado o no y de que no regaló su dinero.

En el camino, hacia la planta baja, sube al elevador y se encuentra con un vendedor de comida rápida de la misma tienda a quien le soltó:

-Es la primera vez que vengo a esta tienda a comprar, ¿aquí no dan garantía de lo que venden?

-Lo que debe hacer -respondió- es que, aunque le lleve tiempo, tiene que probar ahí mismo, en el local, que sirva todo lo que está comprando. Debe sacar todo de las cajas, que no esté roto; si es eléctrico conéctelo a un enchufe. El locatario no tiene por qué enojarse si le está comprando.

Karen Mendoza, supervisora de operaciones de la empresa de importaciones Leghan Trade & Logistics Services, ubicada en esa plaza de Izazaga, comentó: “En China la mano de obra es tan barata que el costo de los productos es bajísimo, obviamente todo mundo le puede ganar, porque el precio es bajísimo.

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Aun cuando los revendan y los distribuyan y sean productos que les pueden ganar 200 por ciento, hablemos de empresas trasnacionales, de empresas muy grandes que obtienen hasta un 200, 300 por ciento de ganancia”.

En el piso 7 de la Plaza Izazaga 89, Pamela indicó: “Vine a comprar porque vendo arreglos para cumpleaños. Son como regalos personalizados, aquí me surto porque me encargaron unos kits de belleza para niñas.

Sobre cómo son sus ganancias expuso: “Voy empezando, pero procuro dar buen precio con un margen de ganancia igual, si invierto 200 pesos, gano 200 pesos”.

Pamela es maestra de preescolar, pero con la pandemia perdió su trabajo y desde hace un año compra productos para revenderlos. En este ciclo escolar recuperó el empleo, pero sigue vendiendo porque le ha funcionado realizar ambas labores.

Los productos más vendidos en esta tienda los últimos dos años son los relacionados con el Covid-19. Damián, vendedor de la empresa Tomods, manifestó que durante el pico de la última ola de la pandemia tuvo mucho trabajo.

Dijo que además de cubrebocas, también venden pruebas para detectar Covid-19; “pues manejamos precios que van desde 170 pesos hasta ya por mayoreo. Por ejemplo, tenemos la de saliva (antígeno) que es de 300 pesos y la de hisopo que vale 175, que es una caja con cinco piezas”.

Damián agregó: “Tenemos también artículos de temporada, como smartwatch, lámparas de fiesta, cargadores, audífonos, playeras y cascos de moto”.

Para Karen Mendoza, especialista en importaciones chinas, el boom de los productos chinos en nuestro país continuará pese a que se habló durante la pandemia de consumir lo que el país produce.

“Yo creo que si fuéramos una economía que sustentara eso podría ser muy benéfico para nosotros, pero realmente en lo que se hace esa transición, pues realmente nadie lo soportaría porque la mayoría en nuestro país es gente muy pobre, el porcentaje es muy grande de pobres y no podría estar consumiendo productos más caros en este momento, porque nosotros no somos un país productor.

“A lo mejor tenemos insumos, tenemos materia prima, tenemos todo para poderlo hacer, pero en esa transición qué tanto podríamos aguantar que los productos no estuvieran subsidiados y ese aumento de precio obviamente no lo aguantaríamos, pero sí podría ser en algún momento, por eso China se volvió una potencia mundial.

 “Sin China no existimos. No nada más nosotros como Latinoamérica, también los europeos dependen al 100 por ciento de China”, expuso.

Claudia Mendoza | El Sol de México