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Seguridad

Zacatecas carece de un plan para evitar una crisis de agua

a Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitió una asignación de 47 millones 300 mil metros cúbicos al año para el Gobierno de Zacatecas

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ZACATECAS, Zacatecas.- El estado cuenta con 34 acuíferos, de los cuales sólo 19 tienen disponibilidad, ya que otros 15 están en déficit de agua. De los acuíferos con mayor sobreexplotación están el de Calera, Chupaderos y el Aguanaval.

De acuerdo con el coordinador técnico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y presidente de la Asociación Mexicana de Hidráulica en el estado, Cruz González García, el agua subterránea representa mil 33 millones de metros cúbicos destinados para la agricultura de Zacatecas, contra 117 millones que se destinan al uso público urbano. La industria solamente utiliza 68 millones de metros cúbicos.

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Si no se equilibra la recarga con la extracción del agua, en el corto plazo el abatimiento será grave e inevitable y hará inviable la actividad agrícola en Zacatecas. Existe una clara relación entre los cultivos de menor rentabilidad con la sobreexplotación.

De acuerdo con el indicador del estrés hídrico (volumen por habitante y por año), entre 1970 y 2015 se pasó de 2 mil 280 a mil 373 metros cúbicos por habitante y por año y, para la próxima década, según esta previsión, podría Zacatecas estar en el umbral de penuria que señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), abajo de los mil metros cúbicos por habitante y por año.

Benjamín de León Mojarro, vicepresidente de la Asociación Mexicana Hidráulica, indicó que en los municipios de Guadalupe, Zacatecas, Morelos y Vetagrande, se distribuyen diariamente 77 millones de litros de agua por una línea de conducción de 4 mil 800 kilómetros de tuberías.

De esa agua, regresan 55 millones de litros a la red de alcantarillado y se conducen a las plantas de tratamiento. Ese volumen de agua se extrae y se distribuye a través de ocho sistemas existentes que se distribuyen en los cuatro municipios, de manera particular el sistema “Benito Juárez”.

Este volumen de agua que se distribuye diariamente no es suficiente, se necesitaría un 50 por ciento adicional.

Es ese déficit el que obliga a tener una distribución por rotación en las colonias. Hay 610 colonias que se abastecen diariamente, mediante rotación y se tienen 480 donde se entrega el agua de tres a cuatro días a la semana. Pero hay una zona crítica que alimenta el sistema “Benito Juárez”, donde solamente se entrega agua dos días a la semana, en días variables.

Entre la zona donde se ubican los pozos, los rebombeos y el tanque que proporciona el agua por gravedad a los hogares, hay 25 kilómetros de distancia, y tiene que subir 460 metros, y en esa presurización con frecuencia ocurren rupturas de tuberías.

En época de estiaje, en litros por habitante y por día crece un 20 por ciento el consumo.

Una presa fantasma
Zacatecas tiene reservado un volumen de más de 110 millones de metros cúbicos de aguas superficiales, por un título de concesión por 47.3 millones adicionales que no se han utilizado, y que son parte de la presa Milpillas, un proyecto que inició su construcción pero que se dejó porque los pobladores pidieron hasta el triple del valor por sus terrenos, y corrieron los rumores de que si permitían la realización del proyecto ellos no tendrían agua y sufrirían de inundaciones.

En 2017, como una solución al problema del agua, el gobierno del estado presentó el proyecto de construcción de un sistema que constaba de la presa Milpillas y un acueducto para el traslado del agua desde el municipio de Jiménez del Teúl hasta Guadalupe.

El proyecto constaba de una presa de almacenamiento con capacidad para 70 hectómetros cúbicos de agua y 89 metros de altura.

Además, un acueducto de 166 kilómetros que serviría como línea de conducción. Esto generaría 1.3 metros cúbicos por segundo, que sería reforzado por tres plantas de bombeo y potabilizadoras.


Para llevar a cabo este plan, se requería la compra de terrenos y pago de indemnizaciones. El proyecto integral era por el orden de los 3 mil 500 millones de pesos que se iba a dar en presupuestos multianuales.

Esto resolvería el problema de escasez de agua de los municipios de Fresnillo, Enrique Estrada, Calera, Zacatecas y Guadalupe, la zona de mayor población en el estado, con aguas superficiales, lo que permitiría la recarga de los mantos acuíferos, en su mayoría sobreexplotados.

El proyecto estaba previsto a concluirse en 2024 y el costo total estimado subiría hasta los 6 mil 930 millones de pesos.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2018 se autorizaron 169.7 millones de pesos y empezaron los trabajos en el vaso de la presa. Para diciembre de ese año se había reportado un avance del 0.12 por ciento del proyecto total.

En la licitación inicial de la obra se inscribieron 19 empresas, de las cuales seis fueron descalificadas en la primera etapa, mientras las cinco propuestas finales quedaron debajo del presupuesto base. El fallo fue favorable a Materiales y Construcciones Camino Real, una empresa que meses después se supo que estaba inhabilitada.

Los trabajos se previeron a iniciar el 31 de julio de 2018 y debían concluir el 5 de enero de 2019, con una inversión inicial de 49 millones de pesos.

Sin embargo, al tratar las adquisiciones de la propiedad colectiva de los ejidos de Atotonilco, Estancia de Guadalupe y El Potrero, los habitantes se negaron, bloquearon caminos y retuvieron a los operadores de la maquinaria. El Gobierno estatal decidió detener el proyecto.

Por su parte, el Gobierno federal, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), decidió retener el recurso destinado al proyecto, 130 millones de pesos, que se quedaron en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y que destinó a proyectos de otras entidades.

Al final sólo fueron ejercidos en esta obra 3 millones de pesos.

En el Presupuesto federal de 2019 se contemplaban 504 millones de pesos para esta obra, pero nunca se ejercieron.

El presidente Andrés Manuel López Obrador acudió a un evento a Zacatecas a finales de 2018, donde pidió que si había inconformidad de los pobladores, adheridos a la organización REMA, se hiciera una consulta popular respecto al tema, anuncio a partir del cual el entonces gobernador Alejandro Tello dejó de lado el proyecto.

En el lugar de construcción quedaron abandonados y en resguardo por un año 43 toneladas de cemento y varilla.

Servicio Público Urbano

El Instituto de Recursos Mundiales informó que Zacatecas es uno de los 10 estados de la República en crisis. Se encuentra en el lugar 9 de la lista en el país, con un puntaje de 4.63, siendo 5 el puntaje máximo.

Según información del Plan de Desarrollo Integral de los Servicios de Agua Potable Zacatecas, se establece que cada año disminuye de uno a tres metros el nivel de profundidad de los pozos que hay en el estado.

Según estudios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), hay algunos lugares del territorio donde pudiera obtenerse el líquido, pero se tienen niveles de arsénico que sobrepasan los estándares nacionales.

El reto de los organismos operadores a nivel nacional y puede ser mundial, es la seguridad hídrica.

Zacatecas, según el último plan hídrico nacional, es una de las regiones más vulnerables por el agotamiento de las aguas subterráneas y la afectación de por sequías, hay una recurrencia que siempre ha estado presente.

Ante ello, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitió una asignación de 47 millones 300 mil metros cúbicos al año para el Gobierno del Zacatecas para uso exclusivo de agua potable.

Esta asignación se registró a través de un sistema que se conoce como Milpillas, el cual consiste en una presa de almacenamiento y un acueducto de 163 kilómetros de longitud con obras complementarias, pero el avance de los estudios de prefactibilidad, factibilidad y proyectos ejecutivos permitió que las obras de este sistema quedaran en la cartera de proyectos de la unidad de inversiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

La seguridad hídrica no solamente se asegura con la disponibilidad, también con las condiciones de la infraestructura.

Hay varias regiones del país que padecen este problema, aguas duras con altas concentraciones de carbonatos, de calcio y magnesio, que, al paso del tiempo, obstruyen las tuberías e impiden que el agua llegue a los hogares.

Juan Castro | El Sol de Zacatecas

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