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Vacaciones rompen con restricciones escolares, vuelve la comida chatarra en Acapulco

Más del 96 por ciento de las escuelas de educación básica en la Ciudad de México continúan vendiendo alimentos chatarra.

Más del 96 por ciento de las escuelas de educación básica en la Ciudad de México continúan vendiendo alimentos chatarra.
Foto: Pexels.

Tras el esfuerzo por frenar la venta de comida chatarra en las escuelas de Acapulco, niñas, niños y adolescentes retomaron el consumo de frituras, dulces, refrescos y jugos durante las vacaciones de Semana Santa, con la validación de sus padres de familia.

En las últimas dos semanas, las escuelas prohibieron la venta de productos chatarra tanto al interior como en el exterior de los planteles educativos, y los reemplazaron con frutas, verduras, barras de cereal y agua, con el objetivo de disminuir los casos de obesidad infantil y diabetes temprana.

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Durante un recorrido realizado este lunes por la franja turística y la playa de Acapulco, se observaron grupos de familias cargando bolsas con frituras y refrescos, los cuales son consumidos diariamente por niñas, niños y adolescentes bajo la supervisión de sus padres, sin tomar en cuenta las medidas restrictivas implementadas en sus escuelas.

En este sentido, una madre de tres hijos consideró que esta medida es una pérdida de tiempo para niñas, niños y adolescentes, ya que, en su opinión, fomenta un mayor consumo de estos productos y que, en todo caso, debería aplicarse también en supermercados y tiendas de conveniencia.

“Considero que esa medida no funcionará, porque mis hijos siguen comiendo sus frituras y tomando refresco. La verdad, no se los puedo prohibir, porque los adquieren en otros lugares”, indicó.


Por su parte, otra madre de familia comentó que es necesario que los padres sean quienes vigilen lo que consumen sus hijos, ya que en las escuelas solo se refuerza lo aprendido en casa. Agregó que en los hogares deben impulsarse diversas opciones alimenticias para regular el consumo de comida chatarra.

“Mientras no pongamos límites a nuestros hijos ni los eduquemos, no habrá un impacto real en su salud. Por el contrario, podría complicarse más el acceso a la comida chatarra, ya que se verán obligados a buscarla en otros lugares”, argumentó.

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Resistencias

​La prohibición de la venta de comida chatarra en las escuelas de México, implementada a partir de marzo de 2025 como parte de la estrategia nacional “Vida Saludable en las Escuelas”, ha generado diversas resistencias y desafíos en su aplicación.

La industria de alimentos ultraprocesados ha respondido con acciones legales, presentando al menos 16 amparos para frenar la regulación, lo que pone en riesgo la salud de millones de niñas y niños mexicanos. Empresas como Coca-Cola, Starbucks y Jumex han interpuesto recursos legales para continuar la venta de sus productos en entornos escolares, argumentando afectaciones económicas.

A pesar de la normativa, más del 96 por ciento de las escuelas de educación básica en la Ciudad de México continúan vendiendo alimentos chatarra, evidenciando la dificultad en la aplicación efectiva de la prohibición. Además, fuera de los planteles escolares, vendedores ambulantes siguen ofreciendo estos productos, lo que complica el control del entorno alimentario de los estudiantes.

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La medida ha generado opiniones encontradas entre padres de familia y docentes. Algunos apoyan la iniciativa como un paso importante para combatir la obesidad infantil, mientras que otros dudan de su efectividad si no se acompaña de una educación alimentaria adecuada y cambios en los hábitos familiares.

Pedro Andalón | El Sol de Acapulco

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