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El Extranjero

Mayorkas, el cubano-estadounidense que se hará cargo de la migración en Estados Unidos

Mayorkas es un inmigrante cubano que ya anunció su intención de revertir la política antiinmigración del presidente saliente Donald Trump

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Es hijo de padres judíos.

En lo que parece una vuelta completa de tuerca en materia migratoria, el presidente electo, el demócrata Joe Biden, nombró al cubano-estadounidense Alejandro Mayorkas para dirigir el Departamento de Seguridad Interior (DHS).

Mayorkas es un inmigrante cubano que ya anunció su intención de revertir la política antiinmigración del presidente saliente Donald Trump, quien por cierto nunca completo su tan cacareado muro fronterizo, aunque si presionó a México y los países del Triángulo Norte (El Salvador , Honduras y Guatemala) para frenar los flujos migratorios.

Es licenciado con honores de la Universidad de California en Berkeley y graduado de Derecho de la universidad jesuita Loyola Marymount en Los Ángeles, Mayorkas inició en la administración pública en el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde fue fiscal federal auxiliar del distrito central de California y luego fiscal federal nominado por el ex presidente Bill Cliton. 

Lee: El voto latino es vital para proteger a los jóvenes inmigrantes en Estados Unidos

En el sector privado, Mayorkas trabajó en el bufete O’Melveny & Myers y en los últimos años en la firma internacional WilmerHale. El equipo de Biden dijo que también colabora con organizaciones sin fines de lucro que dan servicios legales a los pobres, y ayudan con el reasentamiento de refugiados y la educación de jóvenes desfavorecidos. 

De ser confirmado por el Senado, Mayorkas, nacido el 24 de noviembre de 1959 en La Habana, será el primer hispano e inmigrante en dirigir el DHS, encargado de la inmigración y la seguridad fronteriza.

Hijo de un judío cubano y una judía rumana que llegaron a Estados Unidos en 1960 huyendo de la revolución de Fidel Castro, Mayorkas, más conocido por su apodo “Ali”, aludió a su propia experiencia al plantear su visión del trabajo.

“Cuando era muy joven, Estados Unidos nos proporcionó a mi familia y a mí un lugar de refugio. Ahora, he sido nominado para ser secretario del DHS y supervisar la protección de todos los estadounidenses y aquellos que huyen de la persecución en busca de una vida mejor para ellos y sus seres queridos”, escribió en Twitter, tras conocer su nominación.

Este abogado y ex fiscal federal, quien vivió primero en Miami y luego se radicó con su familia en Los Ángeles, conoce bien el cargo. Como el cubano-estadounidense de más alto rango en el gobierno de Barack Obama, del que Biden fue vicepresidente, fue subsecretario del DHS entre 2013 y 2016 y antes director de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) de 2009 a 2013. 

Mayorkas es considerado el arquitecto de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), la política migratoria instaurada por Obama por orden ejecutiva para permitir residir temporalmente a quienes fueron traídos cuando niños como inmigrantes indocumentados, también conocidos como dreamers. 

Precisamente la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO) destacó la “excepcional elección” de Mayorkas, a quien describió como “hijo de un sobreviviente del Holocausto” con “profundo conocimiento” en el proceso de inmigración, y llamó a Biden a tener una amplia representación hispana en su gobierno.

Lee: Los activistas pro migrantes se juraron amor frente al muro de México y Estados Unidos

Desde su llegada al poder en 2017, Trump intentó cancelar el DACA, que ampara actualmente a unos 700 mil dreamers, la mayoría mexicanos. Pero Biden ha prometido garantizarlo cuando asuma el cargo el próximo 20 de enero.

El reto que enfrenta Mayorkas va más allá de poner fin a las cuestionadas políticas migratorias de Trump, en particular la separación de familias y el aislamiento de niños para disuadir la inmigración irregular.

Creado en 2002 en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 para coordinar mejor la seguridad del país, el DHS cuenta con 240 mil empleados y combina 22 agencias previamente distribuidas entre varios departamentos, incluyendo desde el Control de Inmigración y Aduanas (ICE), la Guardia Costera y la Patrulla Fronteriza hasta el Servicio Secreto y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema).

Y la misión de este vasto departamento se ha politizado fuertemente bajo la administración Trump. 

“Después de la crueldad y la devastación causadas por la administración Trump, Mayorkas tiene un mandato para reformar el DHS”, explicó Joaquín Castro, legislador demócrata que encabeza la bancada hispana en la Cámara Baja del Congreso.

Jeh Johnson, antiguo secretario del DHS bajo el gobierno de Obama, también celebró la elección de Mayorkas, al considerar que la credibilidad del DHS “realmente ha recibido una paliza” durante el mandato de Trump.

En el DHS, Mayorkas también negoció acuerdos de ciberseguridad y seguridad nacional con gobiernos extranjeros, lideró la respuesta del DHS a los virus del ébola y el zika, ayudó a crear y administrar una campaña para combatir la trata de personas, y desarrolló un programa de ayuda de emergencia para los jóvenes huérfanos luego del terremoto de enero de 2010 en Haití, destacó el equipo de Biden.

Mayorkas fue también instrumental en el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba buscado por Obama durante su segundo mandato. Para ello viajó en 2015 a La Habana a negociar el acuerdo posterior entre ambos países que llevó a la normalización de los vuelos y la mejora general en las relaciones diplomáticas. El acuerdo, criticado por los republicanos, luego parcialmente también fue desmantelado por Trump.

Mayorkas es un inmigrante cubano que ya anunció su intención de revertir la política antiinmigración del presidente saliente Donald Trump, quien por cierto nunca completo su tan cacareado muro fronterizo, aunque si presionó a México y los países del Triángulo Norte (El Salvador , Honduras y Guatemala) para frenar los flujos migratorios.

Es licenciado con honores de la Universidad de California en Berkeley y graduado de Derecho de la universidad jesuita Loyola Marymount en Los Ángeles, Mayorkas inició en la administración pública en el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde fue fiscal federal auxiliar del distrito central de California y luego fiscal federal nominado por el ex presidente Bill Cliton. 

En el sector privado, Mayorkas trabajó en el bufete O’Melveny & Myers y en los últimos años en la firma internacional WilmerHale. El equipo de Biden dijo que también colabora con organizaciones sin fines de lucro que dan servicios legales a los pobres, y ayudan con el reasentamiento de refugiados y la educación de jóvenes desfavorecidos. 

De ser confirmado por el Senado, Mayorkas, nacido el 24 de noviembre de 1959 en La Habana, será el primer hispano e inmigrante en dirigir el DHS, encargado de la inmigración y la seguridad fronteriza.

Hijo de un judío cubano y una judía rumana que llegaron a Estados Unidos en 1960 huyendo de la revolución de Fidel Castro, Mayorkas, más conocido por su apodo “Ali”, aludió a su propia experiencia al plantear su visión del trabajo.

“Cuando era muy joven, Estados Unidos nos proporcionó a mi familia y a mí un lugar de refugio. Ahora, he sido nominado para ser secretario del DHS y supervisar la protección de todos los estadounidenses y aquellos que huyen de la persecución en busca de una vida mejor para ellos y sus seres queridos”, escribió en Twitter, tras conocer su nominación.

Este abogado y ex fiscal federal, quien vivió primero en Miami y luego se radicó con su familia en Los Ángeles, conoce bien el cargo. Como el cubano-estadounidense de más alto rango en el gobierno de Barack Obama, del que Biden fue vicepresidente, fue subsecretario del DHS entre 2013 y 2016 y antes director de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) de 2009 a 2013. 

Mayorkas es considerado el arquitecto de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), la política migratoria instaurada por Obama por orden ejecutiva para permitir residir temporalmente a quienes fueron traídos cuando niños como inmigrantes indocumentados, también conocidos como dreamers. 

Precisamente la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO) destacó la “excepcional elección” de Mayorkas, a quien describió como “hijo de un sobreviviente del Holocausto” con “profundo conocimiento” en el proceso de inmigración, y llamó a Biden a tener una amplia representación hispana en su gobierno.

Desde su llegada al poder en 2017, Trump intentó cancelar el DACA, que ampara actualmente a unos 700 mil dreamers, la mayoría mexicanos. Pero Biden ha prometido garantizarlo cuando asuma el cargo el próximo 20 de enero.

El reto que enfrenta Mayorkas va más allá de poner fin a las cuestionadas políticas migratorias de Trump, en particular la separación de familias y el aislamiento de niños para disuadir la inmigración irregular.

Creado en 2002 en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 para coordinar mejor la seguridad del país, el DHS cuenta con 240 mil empleados y combina 22 agencias previamente distribuidas entre varios departamentos, incluyendo desde el Control de Inmigración y Aduanas (ICE), la Guardia Costera y la Patrulla Fronteriza hasta el Servicio Secreto y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema).

Y la misión de este vasto departamento se ha politizado fuertemente bajo la administración Trump. 

“Después de la crueldad y la devastación causadas por la administración Trump, Mayorkas tiene un mandato para reformar el DHS”, explicó Joaquín Castro, legislador demócrata que encabeza la bancada hispana en la Cámara Baja del Congreso.

Jeh Johnson, antiguo secretario del DHS bajo el gobierno de Obama, también celebró la elección de Mayorkas, al considerar que la credibilidad del DHS “realmente ha recibido una paliza” durante el mandato de Trump.

En el DHS, Mayorkas también negoció acuerdos de ciberseguridad y seguridad nacional con gobiernos extranjeros, lideró la respuesta del DHS a los virus del ébola y el zika, ayudó a crear y administrar una campaña para combatir la trata de personas, y desarrolló un programa de ayuda de emergencia para los jóvenes huérfanos luego del terremoto de enero de 2010 en Haití, destacó el equipo de Biden.

Mayorkas fue también instrumental en el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba buscado por Obama durante su segundo mandato. Para ello viajó en 2015 a La Habana a negociar el acuerdo posterior entre ambos países que llevó a la normalización de los vuelos y la mejora general en las relaciones diplomáticas. El acuerdo, criticado por los republicanos, luego parcialmente también fue desmantelado por Trump.