Versatilidad, parece ser la palabra clave cuando hablamos de artistas como Michelle Rodríguez, la actriz, cantante y standupera mexicana a la que muchos conocieron en 2012, cuando debutó en telenovela Amores verdaderos.
El rango tan amplio de propuestas en las que se mueve, le permite destacar tanto en series de televisión como 40 y 20, donde comparte escenas con “El Burro” Van Rankin, que en proyectos de comedia más agudos, como es el caso de Backdoor.
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“Eso es algo de lo que me siento muy agradecida que suceda, porque es algo que he buscado. Trato de elegir proyectos que me llenen, que digan algo más que el mero entretenimiento y que no transgredan, que no se pongan encima de alguien y que no segreguen”.
“Aunque -matiza- no siempre todos los contenidos son recibidos de la misma manera; a veces puedes generar algo muy bien hecho, bien estructurado y bien escrito y la gente te dice: ‘Me gusta más que se estén aventando pastelazos en la cara’, ¿no?”.
“Mich”, como le dice su gente más cercana, se define como “una hija, novia, hermana y mujer que está aprendiendo a resignificar la vida y que disfruta mucho de lo que hace, que es actuar, cantar, bailar y hacer comedia”, dice con una gran sonrisa, en esta conversación con El Sol de México.
Eso sí, desde muy pequeña supo que quería dedicarse a la actuación.
“Y siempre digo que cada proyecto que hago es como un sueño hecho realidad, porque mi niña chiquita vive muy maravillada del privilegio que tengo de ser parte de esta industria. Creo que fue algo que soñé y que al principio yo misma creí que era lejano o imposible”.
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“Pero después de terminar la universidad estuve trabajando en una casa productora propia, hasta que decidí dejar todo e intentarlo. O sea, más allá de la búsqueda del éxito o de querer salir en la tele, era el gusto por la actuación, así que me metí a clases y dije: que sea lo que tenga que ser. Esto es lo que disfruto y creo que cuando uno toma este tipo de riesgos, los caminos se abren para que las cosas sucedan”, agrega.
Busca la complicidad
En octubre, la actriz tomará otra de las plataformas que más le apasionan: la del stand-up comedy, por medio de una gira por Puebla, Guadalajara, Querétaro y Monterrey.
“Esa es otra de las cosas que disfruto con todo el corazón. Me encanta tener la oportunidad no sólo de entretener a la gente durante una o dos horas, sino también de decir algo más a través de la comedia, de poder estar en complicidad con el espectador y poder hablar de cosas o posturas frente a la vida con las que pueden o no empatar”.
Ante la pregunta de qué tanto de lo que comparte en este formato es real, responde:
“Bueno, para empezar todo es mío, porque yo lo escribo. Pero de todos modos en mi comedia siempre trato de ser lo más honesta y lo menos complaciente posible, siempre guardando las líneas del respeto, y justo por eso la gira se llama “Buena persona”, porque creo que a veces tratamos de ser buenas personas y terminamos siendo los peores villanos… Eso me ha servido mucho en los últimos los años y ahora quiero compartirlo con la comedia, pero desde la honestidad”.
Asegura que para ella la comedia es una oportunidad de explotar su creatividad sin el apoyo de un personaje y de una escenografía.
“Estoy intentando ser lo más yo que se pueda, pero arriba del escenario”, añade.
Sobre lo diferente que puede ser disfrutar de un stand-up comedy en televisión que hacerlo en vivo, asegura:
“Estamos en un momento de la industria del espectáculo muy peculiar, porque tenemos ofertas en las plataformas espectaculares, pero creo que más allá de la oferta, lo que siempre buscamos es la experiencia. Y la experiencia de un show en vivo no te la va a dar ninguna plataforma. Soy amante de la industria cinematográfica y de la televisión y creo que tenemos grandes productos dignos de exportación, pero yo siempre llamo a la gente a ir al teatro, a los conciertos, a los festivales y a los shows de los comediantes, porque es ahí donde estás compartiendo genuinamente la experiencia”.
Y hablando de experiencias en vivo, cuenta que también estrenará una obra de teatro que es muy importante para ella:
“Aún no se anuncia nada de eso, pero me hace muy feliz porque es una obra que está hecha con mucho amor. Me alegra que me hayan invitado a participar en esa obra porque tiene personajes diferentes y porque el teatro siempre me ha dado la oportunidad de jugar a diferentes cosas, lo cual me gusta mucho”.
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Las cosas, de quien vienen
Acerca de cómo toma las críticas y qué tanto le afectan, comenta que una parte de ella siempre cree que hay que aprender a blindarse.
“Porque la crítica siempre va a existir, algunas veces con ganas de construir, pero otras de destruir y he aprendido que cuando viene con ganas de destruir pues viene de un corazón muy herido, de un alma poco iluminada… Así que como dicen por ahí, las cosas de quien vienen”.
“Aunque -continúa- soy humana, y la neta también a veces sí me sí me da coraje. Mi mamá siempre me dice que no haga caso y mi novia me dice que ya no esté leyendo esas cosas… A veces las contesto desde la misma comedia, pero no tratando de ser aleccionadora, porque tampoco deberíamos de enseñarle nada a nadie”.
En 2023, Michelle Rodríguez apareció en la portada de la revista Marie Claire, en la que se destacó su defensa contra la discriminación y a favor de la inclusión.
Sobre los tiempos que vivimos, en los que los artistas tienen total libertad de hablar de los temas que consideran relevantes, opina:
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“Creo que los tiempos han cambiado, pero hay que seguirlos cambiando. El camino ya está arado, ya hubo mucha gente que pasó por aquí, pero pienso que si tengo la oportunidad de estar frente a un micrófono o frente a una cámara y de compartir mi postura o de hablar para mejorar la vida de alguien, pues es la oportunidad más valiosa que nos da la industria, ¿no?”
“Yo aprendí muy al principio de mi carrera que la gente me seguía no sólo porque le gustara mi trabajo o se entretuviera conmigo, sino también por lo que decía, así que pensé: ‘Entonces di cosas chidas, que sumen”.
Volviendo al tema de la versatilidad, asegura que se siente contenta con los distintos tipos de producciones en los que ha participado, entre ellos la obra Los últimos días de Judas Iscariote.
“Me siento muy agradecida con ella, porque fue un proceso muy significativo para mí, donde tuve la oportunidad de trabajar con gente que he admirado durante muchos años y porque la obra me permitió construir un personaje que transformó mi cuerpo y mi voz, y eso me hizo recordar por qué estoy en esta carrera”.
Y algo similar le sucede con el éxito de películas como Mirreyes contra Godinez:
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“Ya tenemos cuatro: la uno, luego la dos, que es el retiro, luego la de Home Office y luego la de Las Vegas. Nos sentimos muy contentos porque la gente siempre nos pregunta si habrá más, aunque desde que hicimos la primera es algo que nunca sabemos”.
“Es un regalo participar en ella, porque además está gente que quiero muchísimo, así que es como una reunión de primos y cuando nos juntamos es como ir a cotorrear, pero por otro lado me parece que es un gran acierto del cine nacional, porque es entretenida, pero refleja una parte de la sociedad que hace mucho eco en nuestro país, que es toda la comunidad de Godinez, que son como el sostén de nuestro país, pues todos hemos sido Godinez alguna vez en la vida, aunque se hace desde el respeto y desde la complicidad, más allá de establecer una lucha de unos contra otros”.
Otra de sus más grandes satisfacciones se concretó en 2024, cuando vio la luz La flor más bella, una serie inspirada en su propia vida.
“Esa Mich del 2024 tiene mucho del aprendizaje y de las aventuras de la adolescencia de la Mich real. Ahí tuve la oportunidad de trabajar con Campanario acerca de mis vivencias de adolescencia en Xochimilco, siendo una mujer que se ve diferente, que piensa diferente y bueno, tuvimos el chance de estar en Netflix y creo que todos queremos una segunda temporada”.
Antes de terminar la charla, le preguntamos si la “Mich” Rodríguez de 2025 se arrepiente de algo.
“A veces sí, pero luego me da la culpa y, como dicen en la terapia, uno es responsable, más que culpable. Entonces creo que si hay cosas de las que me arrepiento, lo que tengo que hacer es ponerle atención a las consecuencias o a lo que dejé ir o a lo que me hubiera gustado e intentarlo de nuevo, si tengo la oportunidad”.
Alejandro Castro | El Sol de México
