Pasaron más de 30 años para que Luis Estrada pudiera llevar a la pantalla una de las historias que más le cautivaron cuando tenía 15 años de edad: la novela “Las Muertas”, del escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia.
Durante años, el director intentó conseguir los derechos para adaptar al cine el relato, inspirado en hechos reales, de las criminales más conocidas de Guanajuato en la década de los 50, las hermanas González Valenzuela, “Las Poquianchis”.
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Pero Estrada agradece no haber adquirido los permisos antes, ya que se percató que la historia no cabe en una película de dos o tres horas, requería más, así fue como nació su debut en las series.
“Creo que de alguna manera, toda esta experiencia que he podido acumular a lo largo de mi carrera me sirvió para poder manejar con una mayor madurez tanto estilísticamente, dramáticamente y formalmente un proyecto del tamaño y de la ambición de ‘Las Muertas’”, afirmó Estrada en entrevista con El Sol de México.
Ibargüengoitia concretó su novela a lo largo de 13 años de trabajo, mientras que Estrada dedicó seis meses a la investigación hemerográfica del caso de las hermanas González, quienes regenteaban varios burdeles en Guanajuato, en los que explotaban a las mujeres que trabajaban ahí como prostitutas.
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Los malos tratos eran tan frecuentes que provocaron la muerte de algunas mujeres, a quienes fueron enterrando en terrenos de su propiedad. La producción tuvo acceso al archivo de la revista Alarma! y al periódico La Prensa, que pertenece a Organización Editorial Mexicana.
En total se contrataron a 150 actores para el proyecto, con 500 extras. Se construyeron 220 sets en locaciones de Veracruz, Guanajuato y San Luis Potosí; se enfrentaron a complicaciones climatológicas desde calores de entre 40 y 48 grados centígrados, hasta vientos de 150 km por hora en algunos sets.
Para “Las muertas”, el creativo se asumió como showrunner, director y productor. Pero lo más pesado fueron las grabaciones, ya que se impuso como tiempo límite 11 semanas, como lo hizo con el filme “¡Que viva México!”, pero el tiempo casi se duplicó al extenderse a 21 semanas, con un solo día de descanso y jornadas de 12 horas.
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Luis Estrada sólo dormía entre tres y cuatro horas diarias, mientras que el domingo lo utilizaba para solucionar los problemas que surgían en el momento.
“Creo que el reto tiene que ver más con el tamaño de la producción, de cómo poder trasladar de un lenguaje literario a un lenguaje cinematográfico, esta historia. Temáticamente es una novela que, sobre todo, aborda desde una perspectiva ética y moral el mal en un momento muy específico de la historia del país, pero que a su vez sigue teniendo una resonancia y unos ecos que la vuelven muy actual.
“Los grandes temas que aborda Ibargüengoitia: la corrupción, la impunidad, la doble moral, la hipocresía, más que en cada uno de los personajes, están representados en todas las instituciones y las fuerzas vivas, el gran reto era en términos de tono y de estilo”, comentó el director.
A pesar de la fiel adaptación de la novela, Estrada reveló que sólo el capítulo seis, que es el que más tiempo dura, nació de la pluma del director y de Jaime Sampietro, su coguionista. Se tomaron el atrevimiento de hacerle justicia al final que propone el libro publicado en 1977.
“Creo que estaba yo destinado en algún momento de mi carrera a encontrarme con Jorge Ibargüengoitia porque efectivamente creo que compartimos muchos elementos de la obsesión por la historia de México, por los problemas del país y sobre todo porque creo que sí hay una coincidencia en el manejo del tono de la sátira.
“Más que la comedia, yo hablaría de la sátira como un reflejo para hacer una crítica, para hacer un análisis a profundidad sobre un país como el nuestro”, dijo.
“Las Muertas” narra cómo las hermanas Baladro forman un imperio de prostitución, desaparición y muerte, en medio de un ambiente de corrupción, lucha de poderes y manipulaciones.
Alfonso Herrera, Paulina Gaytán, Joaquín Cosío, Arcelia Ramírez, Mauricio Isaac, Leticia Huijara, Enrique Arreola y Fernando Bonilla son los personajes principales de la serie que estrena Netflix el 10 de septiembre.
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“Cuando se dio la oportunidad de hacer este personaje, mi primera decisión fue no releer la novela porque dije: ‘necesito comprar el universo que me venda Luis’. Para mi sorpresa, ese universo estaba siendo casi fiel a la novela, pero me sirvió de mucho para construir a esta mujer desde cero para entender justo la manera en la que ella termina siendo involucrada y pasando de ser una mujer que no quiere tener nada que ver con los negocios de las hermanas a una cómplice de los eventos que propician toda esta historia”, comentó la actriz Leticia Huijara, quien hace el papel de “Eulalia Baladro”, mientras Arcelia Ramírez y Paulina Gaitán interpretan a “Arcángela” y “Serafina”, respectivamente.
Froylan Escobar Lara | El Sol de México
