Raquel Salas desde hace más de seis décadas se ha dedicado a la elaboración de uno de los dulces con mayor tradición en el folklor mexicano, el alfeñique, una golosina elaborada a partir de azúcar glass, grenetina, limón y colores vegetales, un producto resultado de un trabajo artesanal que algunas familias salmantinas han pasado de generación en generación, que se puede encontrar principalmente en las festividades con mayor arraigo espiritual y cultural de Salamanca.
Cada año, Raquel Salas comienza su producción de figuras de alfeñique en el mes de febrero, ya que el moldeado y secado de esta pasta tarda meses para alcanzar la consistencia y firmeza, pero luego de 64 años, conoce perfectamente el proceso y las condiciones en que se debe elaborar y almacenar este producto para que la humedad no lo afecte.
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“Empecé a los 18 años, ahorita ya tengo 82, este es un trabajo que aprendimos de nuestros padres, ahora ya lo conocen mis hijos también, es un trabajo muy bonito que a mí me gustó, no sé si algunas de mis hijas, cada año nos ponemos aquí en el jardín en noviembre y Semana Santa”, compartió.
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Además de esta golosina, Raquel oferta otros dulces típicos de la región entre los que se pueden encontrar cocadas, ate, alcanfor, nopal, cajeta, buñuelos, pan y demás variedad; “este año ha sido complicado a diferencia de otros años, la venta ha variado mucho, pero nosotros seguimos trabajando para mantener vivas nuestras tradiciones, por eso a quienes nos visitan aquí los esperamos en el jardín para que compren nuestros dulces típicos mexicanos, ya que también tenemos tamarindos, charamuscas, obleas, membrillo, ate, rollo de guayaba”, concluyó.
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Acorde a esta temporada, se realizó una distribución de espacios para el comercio de ocasión para la venta de dulces típicos y artículos religiosos en el jardín Constitución, mientras que en la plaza Xidoo se instalaron artesanos, además del comercio en general y de alimentos que se instala año con año en la calle Paseo Río Lerma, distribución de espacios que se hizo con el fin de reactivar el comercio en la ciudad.
Oswaldo Durán | El Sol de Salamanca
