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La Opinión

Un Madero intervenido por feministas, la obra pictórica que molesta a AMLO

Las marchas feministas en la Ciudad de México y otras ciudades del país han dejado arte protesta y el más reciente se ve en la toma de las instalaciones de la CNDH con la intervención al cuadro de Madero

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Vale 70 mil el Madero intervenido por feministas./ Fotografías cortesía de Andrea Murcia @Usagii_ko

A finales del 2019, un grupo de chilenas (Las Tesis) creó el himno feminista y baile performance más importante del feminismo latinoamericano: El violador eres tú, que se cantó en las marchas de mujeres de Chile y de varios países de América Latina en donde también se vive la violencia de género.

La canción se bailó en la marcha de las mujeres del 8 de marzo de este año en la Ciudad de México y en diferentes capitales del mundo, incluidas Washington DC y París.

Con el inicio de la pandemia, muchos grupos feministas alertaron sobre un posible aumento de casos de violencia de género ya que muchas mujeres al no poder salir de sus casas podrían quedar más tiempo encerradas con sus agresores. Debido a esto, en la marcha de las mujeres, en marzo de 2020, se pretendió evidenciar el hartazgo de las políticas insuficientes del presidente Lopez Obrador respecto a este tema. El presidente dijo durante durante la pandemia que las familias mexicanas eran “el núcleo familiar más fraterno” y también dijo (acerca del Covid-19) “decían que iba a haber violencia intrafamiliar, y no la hubo”.

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Motivadas por el alarmante aumento de casos de violencia de género y el hecho de que cada día mueren 10 mujeres por feminicidio, se crearon muchas manifestaciones de arte protesta. Mujeres salieron de sus casas a marchar, y con el lema de que el gobierno cuida más a sus estatuas que a las mujeres, intervinieron y vandalizaron los monumentos más importantes de la ciudad.

¿Quiénes son estas mujeres que vandalizan las calles? Las mismas mujeres que marchan, las mujeres que son agredidas en la calle con un piropo, las mujeres que reciben menos salario por hacer el mismo trabajo, las mujeres que fueron violadas de niñas o de grandes, las mujeres a las que les desaparecieron a un ser querido y nadie hizo nada. Esas mujeres marchan por eso, porque no se ha hecho nada.

El arte protesta surgido de las instalaciones de la CNDH

La toma de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) comenzó el 2 de septiembre cuando Marcela Alemán y Silvia Castillo, las dos madres de hijos que habían sido víctimas, una de abuso sexual y otro de asesinato, no se quisieron regresar a San Luis Potosí porque Rosario Piedra Ibarra, la ombudsperson, les dijo que sus documentos estaban mal. Ante esta inconformidad Marcela decidió amarrarse a una silla y varias mujeres decidieron unirse a la protesta.

Desde el viernes 5 de septiembre, los colectivos de mujeres tomaron el edificio y lo convirtieron en refugio de víctimas. Marcela Alemán y Silvia Castillo se fueron de la toma del edificio pero los familiares de [email protected], víctimas, manifestantes de los colectivos feministas del Frente Ni Una Menos, de Crianza Feminista, Movimiento Estudiantil Feminista, Aquelarre Violeta y niños (alrededor de 30-50 personas) se quedaron ya que dicen que en la institución no investigan ni resuelven sus casos.

Durante la toma de las instalaciones de la Comisión, la hija de 10 años de Erika Martínez (una víctima abusada por el hermano de su padrastro a sus 7 años) «ultrajó a Madero» como el presidente López Obrador lo habría descrito en su conferencia mañanera del lunes 7 de septiembre. Y fue así que se creó una obra de arte de intervención feminista.  La víctima y su mamá no tenían en dónde vivir ya que después de hacer la denuncia se quedaron sin hogar y dicen que la CNDH será su refugio, refugio que ahora llaman Casa Refugio Ni Una Menos.

Durante la estancia en la Casa Refugio Ni una Menos (antes CNDH), Erika, la mamá de la niña le envió un mensaje al Presidente:

“Le exijo una disculpa a los niños. Porque le debe más valor a un retrato, a algo sin vida. Vi como mi hija le pintaba las flores a ese retrato y el retrato jamás gritó, jamás dijo “no”. Mi hija cuando fue abusada gritó que “no” y a ese cuadro, yo nunca lo oí que se quejara, porque es de un valor significativo, pero una vida, mi hija fue abusada a los 7 años…”.

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¿Pudiera ser este Madero el tesoro del siglo del movimiento feminista mexicano?

Durante la toma de la CNDH las feministas radicales y la hija de Erika intervinieron con pintura no solo la pintura de Francisco I. Madero, también pintaron otros tres cuadros, el de Miguel Hidalgo, Benito Juárez y el de José María Morelos. La fotógrafa Andrea Murcia nos contó que no había fotos de la hija de Erika pintando porque no tenía capucha y porque querían cuidar su identidad. Andrea ya tiene tiempo que conoce a algunas de las activistas y se ha ganado su confianza y narra la historia del movimiento a través de sus fotos.

Los cuadros intervenidos se exhibieron de cabeza afuera de la Casa Refugio Ni Una Menos y las chicas de los colectivos reclaman que el dinero es para reparar su situación económica ya que a una de ellas el gobierno solo la ha ayudado con 300 pesos mensuales.

Las fotografías de los cuadros se hicieron virales en redes sociales y según varias fuentes la puja con el retrato de Francisco I. Madero hasta el martes 8 de septiembre rondó los 70,000 pesos.

¿Por qué todos quieren ese cuadro?

La pintura de Madero es la pintura que tiene más valor en su subasta ya que tiene varios símbolos de la lucha feminista. El cuadro del “Apóstol de la Revolución” al ser intervenido por una víctima, se transformó  en pocas horas en un símbolo de las luchas de las mujeres de este 2020. Madero tiene el cabello pintado de morado, está maquillado con labios rojos, tiene escrita la frase -sufragio efectivo no reelección- que hace referencia a la presidencia actual que las ha ignorado y que busca la reelección.

También tiene escritas las siglas ACAB en la frente, que significa All Cops are Bastards (Todos los policías son bastardos), que se hizo famosa este año en las marchas de Black Lives Matter y hace referencia a lo que dicen los colectivos feministas, que la policía no cuida a las mujeres en México.

¿Qué quieren las manifestantes?

Las manifestantes escribieron un pliego petitorio con peticiones, una de las más destacadas es la reasignación de los fondos de los programas de violencia de género, y la de la investigación de casos de abusos sexuales. Érika Martínez en unos videos de Crianza Feminista declara que ella lo que quiere es que renuncien los de la CNDH “porque no hacen nada” y dice que quiere que ese espacio sea un refugio para las víctimas, mujeres y niños que no tienen un hogar por vivir con sus agresores.

Estas mujeres que se manifiestan no están haciendo estas intervenciones artísticas porque quieren derrocar un gobierno, porque quieren hacer una obra de arte, ni porque quieren dinero, lo hacen porque han sido víctimas. Les han matado, desaparecido, o violado un hijo y quieren justicia.