LA PAZ, Bolivia.— El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció la existencia de “plagas” internas que buscan boicotear y “hundir” a su Gobierno, en relación a la polémica por la distribución de gasolina en mal estado que afectó a miles de vehículos en el país.
Durante los actos oficiales por el aniversario 245 de la fundación del departamento de Oruro, en el oeste del país, el mandatario vinculó los problemas del suministro de combustibles defectuosos con acciones deliberadas destinadas a erosionar su gestión gubernamental.
Lee: Habrá 116 eventos deportivos en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina
Habrá 116 eventos deportivos en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina
La reforma laboral en Argentina genera cuestionamientos sobre beneficios para el empleo, señala economista
Aumentan alrededor de 35% exportaciones de carne bovina brasileña a China
Más de 16.5 millones de personas estarán en las celebraciones callejeras del Carnaval de Sao Paulo
Jeffrey Epstein es el amigo que los sigue dañando
“Los transportistas son los que más sufren por el robo y la gasolina sucia. Hoy tenemos que pelear con unas plagas que nos meten boicot para dañar al Gobierno. Tenemos que ser un solo equipo para salir adelante”, afirmó.
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) reportó que más de 2 mil vehículos resultaron dañados por una “gasolina desestabilizada”, atribuida a residuos acumulados en tanques que habrían almacenado combustible importado de baja calidad.
A raíz de este escándalo, la petrolera desvinculó a 360 trabajadores, mientras el gobierno denunció fallas graves en los controles de YPFB Logística, la subsidiaria encargada de la supervisión de calidad en el combustible.
En este sentido, el jefe de Estado afirmó que “llevamos apenas tres meses y seguimos lidiando con problemas. Hay plagas que quieren hundir este Gobierno”.
Lee: ¿Vuelve la inteligencia artificial a ser protagonista en el Wall Street?
Paz instó a la ciudadanía a “trabajar de buena fe” y dejar de lado intereses personales o ideológicos en medio de una creciente tensión política y social derivada del impacto económico de la crisis energética.
Por Xinhua
