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Tahona, más de 40 años ofreciendo pan artesanal a toda hora en el Centro Histórico

Turistas que buscan disfrutar de un buen pan en cualquier momento del día o de la noche.

Turistas que buscan disfrutar de un buen pan en cualquier momento del día o de la noche.
Foto: Nadya Murillo.

En el bullicioso Centro Histórico de la Ciudad de México, donde la historia y la modernidad se entrelazan, desde 1957, existe una lugar que es referente de la panadería artesanal con su emblemática sucursal, pues es la única abierta las 24 horas, hablamos de Tahona, la cual ha sabido mantenerse fiel a sus raíces, pues ofrece una amplia variedad de productos que han conquistado a generaciones de capitalinos.

Orígenes humildes y evolución constante

La historia de Tahona comienza cuando el joven Venancio, originario del Valle de Lemus, se adentró en el mundo de la panadería. Su pasión por el oficio lo llevó a establecer la panadería La Gluten en la calle 5 de Febrero, en pleno Centro Histórico. 

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Con el tiempo, y tras años de aprendizaje y dedicación, Venancio fundó Tahona en 1982, un nombre que refleja la esencia del oficio panadero y que ha perdurado hasta nuestros días.

Un concepto nocturno que nació por demanda

La característica más distintiva de Tahona es su sucursal en el Centro Histórico, que opera las 24 horas del día. 

Según Julián Castañón, director y dueño del grupo Tahona, cuenta que la idea de no cerrar surgió de la alta demanda en fechas icónicas y tradicionales como el Día de Reyes, cuando los clientes llegaban a comprar roscas hasta altas horas de la noche. 

“A las 10:30, a las 11, seguían llegando personas. Decidimos dejarlo abierto y, poco a poco, se convirtió en un servicio nocturno habitual. Para algunos es un paseo después del cine, para otros, comprar un pastel de madrugada para un cumpleaños. La gente nos acompañó y hoy seguimos ofreciendo pan a cualquier hora”, explica Castañón.

Incluso confiesa que solo hay dos días cuando pasa lo impensable. “Tahona cierra a las 10 de la noche del 24 de diciembre y abre a las 8:30 de la mañana del 25 de diciembre. También cierra a las 10 de la noche del 31 de diciembre y abre a las 8 de la mañana del 1 de enero”.

Variedad y calidad en cada pieza

Tahona ofrece una amplia gama de productos que han conquistado el paladar de sus clientes. 

Entre los más solicitados se encuentran las clásicas conchasbolillos y el pan de muerto relleno de nata, especialmente popular durante la temporada de Día de Muertos. 

En total, la panadería cuenta con 150 a 200 tipos de pan, más 30 a 40 pasteles distintos y productos empacados, alcanzando un total de más de mil productos rotando durante el año.

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Compromiso con la tradición y la innovación

A lo largo de los años, Tahona ha mantenido su compromiso con la calidad y la tradición. Todos sus productos se elaboran con huevo 100 por ciento y mantequilla, y el personal, en su mayoría, ha permanecido con la empresa durante años, consolidando una experiencia artesanal que garantiza sabor y consistencia en cada pieza.

Además, la panadería mantiene tradiciones que acompañan las festividades mexicanas: Día de San Valentín, Día de las Madres, graduaciones, fiestas patrias y cenas navideñas, así como eventos como el Festival de la Torta, que organiza desde hace más de 20 años.

Un espacio de encuentro y comunidad

Tahona no es solo una panadería; es un punto de encuentro para locales y turistas que buscan disfrutar de un buen pan en cualquier momento del día o de la noche. 

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Su ubicación estratégica en el Centro Histórico, cerca del Teatro Blanquita y la Plaza de la Concepción, la convierte en un lugar accesible y popular entre quienes transitan por esta emblemática zona de la ciudad.

Francisco Charqueño | Aderezo

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