El actor venezolano Édgar Ramírez celebra que a la activista política María Corina Machado le hayan otorgado el Premio Nobel de la Paz 2025, ya que esto podría significar que los ojos del mundo se dirijan a la problemática que vive actualmente Venezuela.
“María Corina es una perseguida política que está en la clandestinidad liderando una lucha por recobrar la libertad y la justicia en Venezuela, eso es algo que yo celebro”, afirmó el actor en un encuentro con medios.
“Celebro cualquier esfuerzo y evento, cualquier premio o circunstancia que permita darse cuenta de lo que está sucediendo en mi país. Venezuela es una advertencia, una advertencia sobre la fragilidad de la libertad”, agregó.
Machado presentó de manera virtual la cinta “Aún es de noche en Caracas”, filme dirigido por Mariana Rondón y Marité Ugas, bajo la producción de Ramírez, como parte de las actividades de la edición 23 del Festival Internacional de Cine de Morelia.
El largometraje cuenta la historia de “Adelaida” (Natalia Reyes), una mujer que, luego del fallecimiento de su madre, vuelve a su casa y la encuentra tomada por la milicia. La historia explora la crisis venezolana y el autoritarismo, en medio de una lucha por sobrevivir.
“La intención detrás de la película era crear un vehículo artístico que permitiera contar la historia de una persona que un día se da cuenta que el mundo como lo conocía ha desaparecido, que está colapsando y se desintegra frente a sus ojos. Una persona que se da cuenta que no tiene un espacio en su país, que su país la expulsa, que ella ya no es bienvenida.
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“Para nosotros era muy importante contar esta historia de una manera que pudiera servir como un espejo para el mundo entero. Que aún cuando la película sucede en un lugar específico que es Venezuela, dentro de un contexto específico, pudiera conectar con las circunstancias de muchas personas en el mundo”, expresó Ramírez.
La protagonista reveló que el rodaje del filme, el cual se tiene contemplado estrenar próximamente en cines, no se llevó a cabo en Venezuela, sino en México, un país que la colombiana atesora mucho debido a que refuerza los lazos con otras naciones gracias a su amabilidad.
“Soy colombiana, hicimos la película en México y estoy contando una historia venezolana. Estas son las verdaderas Naciones Unidas del siglo. Este es el lugar donde realmente no hay fronteras, donde no importa mi pasaporte, donde nadie me niega nada, aquí no hay fronteras”, indicó la actriz.
Sin titubear, el actor nominado a dos Premios Emmy y reconocido por proyectos como “El asesinato de Gianni Versace”, “Líbranos del mal” y “Gold”, considera que en su país no existe ley, que al final es un problema existencial y no tanto político.
“Cuando no hay derechos, no puede existir una conversación política, los conflictos en mi país en los últimos 20 años no han podido redimirse políticamente, porque lo que existe es un régimen represor que ha invadido, cancelado, secuestrado y violado cada uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos”, sostuvo.
Ramírez vive en el exilio desde hace años, debido a su posición política frente al actual régimen, no puede volver a su país, una situación dolorosa, ya que él nunca tuvo intenciones de abandonar su tierra.
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“El inmigrante no quiere irse de su país, pero cuando tienes que irte porque ya no existe un lugar para ti, porque no puedes sobrevivir ni moralmente, ni intelectualmente, ni económicamente, porque tu país te está expulsando, es una cosa que duele mucho y ahora yo entiendo como exiliado lo que los griegos antiguos tenían como la pena capital, la cual no era la muerte, sino el exilio”, concluyó el actor.
Froylan Escobar Lara | El Sol de México
