“Normalmente a las producciones de comedia son a las que menos presupuesto les dan, aunque muchas veces son las que más éxito tienen”, considera la actriz acerca de este género dramático.
“Siento que es el menos valorado de los géneros, porque si platicas con actores o con gente que se dedica a esto, siempre te dicen que la comedia es uno de los géneros más difíciles de hacer, además de que no todo el mundo puede hacerla… Es como un bicho raro”.
En entrevista con El Sol de México, a propósito de su primer papel protagónico en una serie española, como parte del elenco de Nails, la mexicana considera que afortunadamente ahora las plataformas le dan a la gente la oportunidad de elegir entre un sinfín de opciones de entretenimiento.
Nails, una producción que se presentó en el último día de competición oficial de la tercera edición del South International Series Festival, en Cádiz, es la historia de cuatro mujeres de distintas edades y estratos sociales, cuyos encuentros en el salón de belleza dan lugar a una rebelión en sus personas y en sus entornos familiares.
La serie, que se estrenará el 6 de octubre en la plataforma Sky Showtime, fue definida por su directora y guionista, Araceli Álvarez de Sotomayor, como “un grito de libertad femenino” que utiliza el humor para conformar la historia.
“En la serie yo soy la única mexicana, porque mi personaje es precisamente el de una mexicana y me gustó mucho la historia, porque es como el club de las mujeres libres, en donde cada una de ellas decide rebelarse ante muchos cuestionamientos sobre lo que realmente quieren ser en la vida, esos cuestionamientos que muchas nos hacemos, sobre todo ante la presión constante de que hagas lo que hagas, lo tienes que hacer perfecto”, adelanta Marimar Vega.
Sobre qué tanto se recurre a los estereotipos de cada nacionalidad, comenta que sobre todo se juega con las diferencias en el idioma de cada país.
Comerciantes de La Paz protestan contra alza al IEPS en bebidas azucaradas
La paz en Medio Oriente es “una ilusión” y no hay nadie en quien confiar, dice el gobierno de Estados Unidos
Detectan drogas y fármacos en aguas residuales de Tijuana y Ciudad Juárez
Así fue como un operativo policial descubrió el lavado de dinero de 80 mdd de la mayor banda criminal de Brasil
Querétaro impulsa a pymes con el distintivo “Hecho en México” y Expo empresarial
“Hay muchas palabras, que así como nosotros no les entendemos a ellos, ellos no me entienden a mí. Y jugamos con todo eso”.
No siempre quiso ser actriz
Actualmente, Marimar Vega se define a sí misma como “una mujer de 42 años que ha cumplido varios sueños y que está en un momento de vida muy pleno”.
Hace ya 17 años que debutó en la actuación, al lado de su padre, el primer actor Gonzalo Vega, hasta llegar a construir una carrera que abarca teatro, cine y televisión, con importantes papeles en telenovelas, series y películas como Daniel y Ana, El Juego de Las Llaves, De Brutas Nada y Bienvenidos a la Familia, además de varios proyectos del director Manolo Caro, como Amor de Mis Amores y Serpientes y Escaleras.
Sin embargo, confiesa que no siempre estuvo en sus planes dedicarse a la actuación:
“Siempre que digo esto, toda mi familia me voltea a ver con una cara muy rara, sobre todo porque desde niña sí preparábamos shows, bailábamos y hacíamos cosas así, en la casa, pero ya teniendo un poquito más de conciencia, y yo no sé si por llevar la contraria o por no querer hacer lo mismo que mi papá, pues como que siempre dije que no quería dedicarme a esto. De todos modos, en mi casa había una regla de no ser niños actores, entonces pues no crecí como con esa idea… Aunque la verdad es que si veo para atrás, pues sí, no me veo haciendo otra cosa”, dice esbozando una sonrisa.
Te puede interesar: A casi 20 años, un documental revive las dudas y evidencias del caso McCann
“Pero cuando cumplí los 17 -continúa-, mi papá me dijo ‘Estás en la edad perfecta para saber si quieres ser actriz o no’. Entonces me invitó a hacer el Tenorio clásico y él me dirigió; hice doña Inés con él. Nos fuimos de gira y regresando ya decidí meterme a estudiar actuación. Así que sí, él fue el detonante para que me decidiera”.
Sobre los papeles que le ha tocado interpretar, considera que en mayor o menor medida, cada uno de ellos va muy de la mano con su propia vida. “Quieras o no, están relacionados con nosotros. Por ejemplo, cuando me preguntan qué tanto de mí hay en el personaje, siempre digo que mucho, porque es inevitable, pues trabajamos con nuestro cuerpo, con nuestras memorias, con nuestra historia, con lo que somos”.
Sobre qué tan bien o mal que le puede ir a cada producción en la que participa, asegura que muchas veces ni se imagina lo que puede pasar:
“A veces siento que no tengo el mismo gusto del público, porque me ha pasado que pienso que tal cosa me encanta y resulta que no le va tan bien, y luego otras que no me gustan tanto, sucede que sí les va bastante bien”.
“Por ejemplo -añade- Serpientes y escaleras es una serie a la que le fue muy bien, sobre todo en México, pero no va a tener segunda temporada, y eso que a mí todo el mundo se me acercó a decirme que le encantó. Pero bueno, a mí me parece que es uno de los mejores proyectos que ha hecho Manolo Caro, y no porque yo esté ahí, sino porque creo que es una serie muy completa y muy compleja, además de que visualmente está increíble y de que va creciendo a un lugar muy inesperado… Así que ahí nuevamente aplica aquello de ‘en gustos se rompen géneros’”.
Lee: Michelle Rodríguez, la actriz y comediante que aprendió a resignificar la vida
Ante la pregunta de si se arrepiente de algo en el terreno profesional, responde:
“Es una pregunta muy difícil de contestar, porque creo que sí, hoy somos lo que somos por todas las equivocaciones que hemos tenido. Entonces, si tuviera que eliminar una, no lo haría. Pero si ahorita le pudiera dar un consejo a la Marimar más joven, sí le podría decir que no todo lo que brilla es oro, que goce más las cosas y los momentos, porque al final el resultado no lo determina uno, sino una cantidad de cosas distintas y creo que en nuestra profesión, que es hermosa, pero a veces puede ser muy ingrata, lo que más vale la pena es disfrutar las cosas, o sea, gozar el proceso, desde el set, la gente que conoces y las experiencias que tienes, más que esperar el resultado. Porque a veces nos pasamos tres, cuatro o cinco meses esperando y preguntándonos cómo le va a ir a algo, pero ¿y cómo te la vas a pasar tú en el proceso?”.
Le va bien con los podcast
Este 2025, la actriz también está estrenando una nueva temporada de su video podcast “El Rincón de los Errores”, un espacio que realiza en conjunto con su terapeuta y que se puede encontrar en todas las plataformas de streaming.
“Es un podcast donde precisamente hablamos de los errores, no desde un lugar cínico, sino desde un lugar responsable de decir: Hoy soy lo que soy gracias a que me equivoco… Pero aprendo de eso. La verdad es que al principio sólo lo hicimos pensando en una temporada, pero ha sido un espacio que nos ha traído muchísimas bendiciones y por eso ahí seguimos, viendo cómo crece y esperando que sirva de algo”.
Te recomendamos: La serie española Mariliendre expande su alcance tras éxito en Atresplayer
“Creo que la terapia es muy valiosa y que en nuestro país es un lujo, así que es mi manera de aportar un poquito, de forma gratuita, para la gente, porque a mí la terapia me cambió la vida… Yo creo que el solo hecho de contar tu historia, aunque no seas terapeuta, ayuda a que la gente se identifique y a que sepa que no está sola, a que se sienta acompañada, y esa es nuestra misión ahí”.
Alejandro Castro | El Sol de México
