El beisbol invernal volverá a teñirse de rojo este otoño, con los Venados de Mazatlán celebran 80 años de existencia dentro de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), consolidándose como una de las franquicias más emblemáticas del circuito. Pero el festejo llega acompañado de un pendiente que pesa: una década sin levantar el trofeo de campeón.
El último título porteño se remonta a la temporada 2015-2016, cuando Mazatlán no solo conquistó la LMP, sino también la Serie del Caribe disputada en República Dominicana. Desde entonces, los rojos han tenido temporadas competitivas, pero sin concretar la corona que su afición tanto anhela.
Te puede interesar: Invierten 170 mdp en la remodelación del estadio de béisbol Kukulcán en Mérida
Regresa de un símbolo: Juan José Pacho
Para intentar romper esa racha, la directiva volvió a apostar por la experiencia y el liderazgo del mítico Juan José Pacho, el mánager más ganador en la historia del club y símbolo del espíritu venadista.
Pacho regresa decidido a inyectar disciplina, estrategia y compromiso a un grupo que combina juventud con veteranos de alto calibre. La eliminación ante los Tomateros de Culiacán en la primera ronda de playoffs el año pasado fue un golpe duro, sobre todo después de haber estado cerca del campeonato en 2023-2024, cuando cayeron ante Naranjeros de Hermosillo en una intensa final.
“Venados tiene historia, pero también orgullo. Este grupo quiere escribir su propio capítulo”, ha dicho Pacho en los primeros días de pretemporada.
Refuerzos que apuntan alto
Consciente de la necesidad de fortalecerse, la gerencia encabezada por Jesús “Chino” Valdez trabajó en reforzar zonas clave del roster. La tercera base y el pitcheo fueron las prioridades, y Mazatlán respondió con movimientos estratégicos.
Camila Sodi escribe un abrazo para quienes han amado y perdido
Congreso del Edomex adquiere edificio del extinto Nueva Alianza para reducir gasto en rentas
Así es como el Río Cazones inunda a comunidades de Veracruz
Refuerza Gobierno Federal controles en aduanas tras detectar red de huachicol fiscal en Tampico
El mercado de divisa corre a toda velocidad hacia la marca de los 10 billones de dólares
El primero de ellos fue la llegada de Andrés “Papas” Álvarez, un jugador versátil y de confianza para Pacho, procedente de los Tomateros de Culiacán. Su llegada promete solidez defensiva y consistencia al bat, además de una mentalidad competitiva.
En el pitcheo, Venados sumó dos brazos con experiencia en Grandes Ligas: Vidal Nuño, quien regresa al Pacífico con recorrido probado, y Zac Rosscup, zurdo veterano que ocupará el rol de cerrador ante la lesión del colombiano Elkin Alcalá.
Otro movimiento importante fue la contratación del boricua Kennys Vargas, conocido como “El Gorila”, quien será el cuarto bate y primera base del equipo. Su poder buscará llenar el vacío dejado por Art Charles, con quien no se logró concretar la negociación.
También destaca el arribo del abridor Michael Domínguez, proveniente de la liga independiente, quien buscará consolidarse en el rol de inicialista.
Extranjeros de confianza
Mazatlán repetirá a varias piezas extranjeras que resultaron determinantes en la campaña anterior. El abridor Nolan Kingham será nuevamente la piedra angular del cuerpo de lanzadores, mientras que Phil Ervin, jardinero de gran alcance y brazo potente, seguirá aportando dinamismo al line up.
El bullpen también mantendrá a Alex Tovalín, quien tuvo una sólida participación con Saraperos de Saltillo durante el verano y ahora busca ser un factor clave como preparador.
Esta continuidad en el grupo foráneo podría marcar la diferencia en una liga donde la adaptación rápida suele definir las primeras semanas del calendario.
Una base nacional que inspira confianza
Si algo ha caracterizado a Venados en los últimos años es la solidez de su base mexicana. Liderados por el experimentado Ramiro Peña, quien funge como capitán y referente en el clubhouse, Mazatlán presume una plantilla de profundidad nacional.
El cuadro lo complementan Alonso Gaitán, el ex prospecto de los Cachorros de Chicago, Juan Mora, y el mazatleco Brayan Quintero, todos capaces de generar ofensiva constante.
En la receptoría, Christopher Escárcega aporta seguridad y manejo de pitcheo, mientras que Fabricio Macías se proyecta como uno de los bates jóvenes más prometedores del club.
En el montículo, la responsabilidad recaerá sobre Jonatan Bernal, orgullo de la colonia Independencia, quien repetirá como abridor del juego inaugural por segunda ocasión en su carrera. Su talento, respaldado por su organización en MLB (los Diamondbacks de Arizona), lo coloca como una de las promesas sinaloenses a seguir.
A su lado estarán brazos experimentados como Javier Solano, Alex Soto, Manuel Flores, Édgar Torres y Juan Pablo Téllez, conformando un cuerpo de lanzadores equilibrado y con opciones tanto para abrir como para relevar.
Lee: De la Isla de la Piedra a los Yankees, el ascenso de Isael Arias en el béisbol
80 años de pasión, historia y esperanza
El club Venados llega a su aniversario número 80 con una mezcla de nostalgia e ilusión. La franquicia que ha regalado noches memorables en el Teodoro Mariscal busca una nueva página de gloria, con una afición que nunca ha dejado de llenar las gradas.
Diez años sin campeonato son demasiados para una plaza que respira beisbol los 365 días del año. La meta está clara: volver a la Serie Final y competir por la corona 10 del club.
Isac Chávez | El Sol de Mazatlán
