Oscuro, más oscuro, completamente a oscuras. El riesgo de apagones locales podría aumentar semana a semana, mes a mes. La creciente demanda energética de los centros de datos de inteligencia artificial y de otros centros de datos (cloud computing, etc.) plantea de nuevo la pregunta de si en el futuro estará garantizado el suministro suficiente de electricidad tanto para estos centros como para el resto de la industria y para los hogares.
Cuando se hacían preguntas simples a los primeros modelos de ChatGPT, se obtenía una respuesta que consumía una cierta cantidad de energía en vatios-hora. Hoy, con el modelo actual ChatGPT5, la misma pregunta puede generar un consumo hasta 20 veces mayor.
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Una consulta media a ChatGPT necesita entre 15 y 20 vatios-hora. Para hacerse una idea: una lámpara de 15 vatios podría mantenerse encendida una hora con esa misma cantidad de energía. Este ejemplo ilustra la magnitud del problema.
Los grandes modelos de lenguaje (LLMs) como ChatGPT requieren actualmente tanta electricidad que cabe preguntarse seriamente si el suministro eléctrico podrá seguir el ritmo de este desarrollo.
También es incierto hasta qué punto esto afectará a la evolución de los precios de la electricidad en el futuro cercano y lejano. ¿Terminarán pagando los hogares y la industria los costes de este aumento a través de facturas de energía más altas?
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que la demanda eléctrica de los centros de datos podría duplicarse hasta 2030, alcanzando unas 945 teravatios-hora (TWh). La AIE señala que esto equivale al consumo eléctrico actual de Japón, una de las mayores economías del mundo.
El avance de la inteligencia artificial es, por un lado, extraordinario, pero por otro lado, con respecto a su enorme consumo energético, resulta profundamente preocupante.
Según la AIE, en Estados Unidos los centros de datos podrían representar hacia 2030 casi la mitad de la demanda total de electricidad. Esto significaría que la economía estadounidense necesitaría más energía para el procesamiento y almacenamiento de datos que para la producción de bienes industriales, incluyendo sectores de gran consumo energético como aluminio, química, acero y cemento.
Además de la energía eólica y solar y de nuevas centrales de gas, serán sobre todo las nuevas centrales nucleares las que deberán cubrir esta demanda.
A nivel mundial, decenas de centrales nucleares están ya en construcción o en fase de planificación. La gran pregunta es si podrán entrar en funcionamiento con la rapidez suficiente. Todo indica que el mercado eléctrico será cada vez más ajustado.
Entre coches eléctricos, bombas de calor, centros de datos y más, surge la gran cuestión: ¿de dónde vendrá en el futuro la electricidad suficiente?
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¿Está todavía garantizada la seguridad energética? Empresas del sector nuclear y compañías de materias primas vinculadas al uranio probablemente tendrán negocios muy rentables en los próximos años, también gracias a la inteligencia artificial.
