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Tratado de Aguas de 1944 queda rebasado, plantean nuevas estrategias para su actualización

México y Estados Unidos tienen una relación obligatoria en el tema del agua. Las fuentes ubicadas a lo largo de los tres mil 700 kilómetros de su frontera enfrentan problemáticas propias del crecimiento poblacional que, aunado al cambio climático y a las tensiones políticas, impactan en la eficiencia del recurso en cuanto a su distribución y cuidado. Con ese […]

Foto: Gobierno.

México y Estados Unidos tienen una relación obligatoria en el tema del agua. Las fuentes ubicadas a lo largo de los tres mil 700 kilómetros de su frontera enfrentan problemáticas propias del crecimiento poblacional que, aunado al cambio climático y a las tensiones políticas, impactan en la eficiencia del recurso en cuanto a su distribución y cuidado.

Con ese escenario, 20 especialistas de la Red del Agua de la Universidad Nacional Autónoma de México (RUNAM), del Centro Regional de Seguridad Hídrica bajo los auspicios de Unesco (Cershi) y de la organización Agua Capital, elaboraron el estudio “Perspectivas de las aguas transfronterizas México-Estados Unidos: Orientaciones hacia la seguridad hídrica”, en el que describen los desafíos y propuestas para abatir las problemáticas en la materia, las cuales se agravan con el paso de los años.

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Los especialistas realizaron un diagnóstico a partir de las obligaciones adquiridas por ambas naciones en el Tratado de Aguas de 1944, el cual, dijeron, ya está rebasado. Por ello, coincidieron en la necesidad de desarrollar un Plan de Seguridad Hídrica para la Frontera Norte que incluya programas, políticas y acciones estructurales y no estructurales, para su desarrollo a corto y largo plazo.

El Tratado de Aguas de 1944 establece que México debe entregar a Estados Unidos un volumen medio anual de 431.7 millones de metros cúbicos provenientes Bajo Río Bravo, que va desde Fort Quitman hasta el Golfo de México; en tanto, EUA debe enviar a nuestro país mil 850 millones de metros cúbicos provenientes del Río Colorado.

Las cantidades tienen reducciones proporcionales en escenarios de sequía extraordinaria; pero hay una percepción del lado estadounidense de que ellos han sido los más perjudicados respecto a las reducciones, incluso en abril de este año, el presidente de EUADonald Trump, declaró que, por culpa de México que presuntamente debía mil 603 millones de metros cúbicos, los agricultores del sur de Texas fueron afectados en sus producciones y, como si se tratase de una venganza, ellos pararon sus envíos de agua a Tijuana.

Con ese contexto, el grupo de expertos consideró necesario fortalecer los lazos de cooperación y abatir problemáticas como las extracciones ilegales y el desorden en las concesiones. Para lograrlo, elaboraron una serie de propuestas, tanto a corto como a largo plazo.

Los retos para le gestión de las aguas transfronterizas

En una conferencia realizada el 29 de julio, en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM sede TijuanaJorge Alberto Arriaga Medina coordinador ejecutivo del Centro Regional de Seguridad Hídrica, explicó que a pesar de la relevancia que tienen las aguas transfronterizas a nivel mundial, de 153 países que comparten aguas sólo 32 tienen un acuerdo o tratado operativo para su regulación, entre ellos México y Estados Unidos.

Detalló que elaboraron el estudio a partir de un taller llamado “Identificación de asuntos críticos en la gestión de las aguas transfronterizas México-Estados Unidos”, en el que reflexionaron a partir de cuatro temas de análisis: gestión efectiva en el largo plazo, distribución temporal de la oferta, las amenazas a la calidad del agua y la integridad de los ecosistemas, así como los efectos actuales y futuros del cambio climático.

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Eduardo Vázquez Herrera, director Ejecutivo de Agua Capital, expuso que el estudio busca poner sobre la mesa los temas prioritarios esenciales de la gestión del agua transfronteriza que, más allá de hacer un diagnóstico, sea una agenda con propuestas de múltiples enfoques y visiones.

Sobre la gestión efectiva a largo plazo, expuso que encontraron un desbalance entre la oferta y la demanda del líquido, lo cual incrementa una competencia clara entre usos y usuarios y, a su vez genera tensiones en términos comerciales y diplomáticos.

También encontraron que hay baja eficiencia en la gestión del recurso por parte de los distintos operadores y prestadores del servicio y que, pese a las necesidades, hay pocos proyectos técnica y financieramente estructurados para impulsar la economía circular del agua y así disminuir el déficit y ampliar la disponibilidad.

“Pensamos que, en muchos sentidos, esta falta de portafolio de proyectos estructurados se refleja en la falta de recursos para poder hacerlos realidad. Y también se apareja con una falta de información y conocimiento sobre el estado de las aguas subterráneas”, detalló.

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El especialista informó que también identificaron poca información de variables hidrometeorológicas, porque falta infraestructura para entender cómo funciona el ciclo del agua, especialmente por los impactos del cambio climático reflejados en sequías e inundaciones.

El representante de Agua Capital resaltó el desorden en las asignaciones y concesiones del agua, lo cual dificulta su eficiencia.

Expuso que en el análisis encontraron un aumento en las extracciones ilegales, lo que provoca la sobreexplotación del recurso hídrico y faltas en el cumplimiento del tratado de 1944.

Plantean propuestas para Plan de Seguridad Hídrica

Cuando Fernando González Villarreal, coordinador técnico de la Red del Agua de la UNAM, participó hace 50 años en la creación del Plan Nacional Hidráulico, considerado el primer resultado de planeación en la materia, se dio cuenta que es difícil pronosticar a largo plazo lo que pasaría con el uso, la distribución y la disponibilidad del agua; lo que sí es posible es plantear escenarios posibles.

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Con esa experiencia y esta vez para el estudio de las aguas transfronterizas, el doctor planteó tres escenarios posibles de la relación México Estados Unidos que sirvieran como punto de partida para la elaboración de un Plan de Seguridad Hídrica.

El primer escenario es el “tendencial”, al que describe como uno con pocos cambios estructurales y respuestas reactivas; el segundo es el de “camino compartido”, con el que la relación funcionaría con colaboración y corresponsabilidad, que fue factible hace cinco años; y el tercer escenario es el de “nacionalismo exacerbado”, cercano a lo que ocurre actualmente, pues hay un aumento de conflictos, tensiones binacionales y politización en el tema.

El doctor González Villarreal explicó que, con la identificación de los escenarios, propusieron una pirámide para lograr los objetivos de la seguridad hídrica. En la punta, propusieron establecer precondiciones de liderazgo, gobernabilidad y financiamiento.

En este rubro, el estudio propone impulsar el liderazgo de la Comisión Nacional del Agua y de Comisión Internacional de Límites del Agua con la profesionalización de su personal, con perfiles técnicos que refuercen las capacidades legales de las dependencias.

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En cuanto a financiamiento, proponen crear un Fondo Nacional para la Gestión de Aguas Transfronterizas, con aportaciones federales, estatales y municipales que permita atender el rezago en infraestructura de agua potable y saneamiento.

En medio de la pirámide, los especialistas colocaron la necesidad de establecer acciones sustantivas en la gestión integral de recursos hídricos, en donde haya inspección y vigilancia de extracciones irregulares, aportaciones voluntarias de volúmenes de agua en el marco del tratado de 1944; saneamiento y restauración de los ríos Bravo, Colorado, Tijuana, Atoyac, Lerma-Santiago y Tula; y la revisión de las concesiones de agua.

Las propuestas consideran la atención oportuna a los trámites de concesiones en los municipios transfronterizos para eliminar los rezagos, invitar a los grandes usuarios ubicados en esta zona a realizar aportaciones voluntarias de volúmenes de agua, para integrarse al Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad; y fortalecer las visitas de inspección de concesiones irregulares en los municipios transfronterizos.

En acciones sustantivas, también consideran la necesidad de modernizar las técnicas de riego agrícola con recursos federales condicionados a la conservación de volúmenes ahorrados, fomentar el reúso y la recarga artificial, particularmente en zonas urbanas; entre otras medidas.

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Y en la base de la pirámide, propusieron el rubro que llamaron temas transversales, referente a identificar los usos prioritarios; modernización del riego agrícola, que históricamente es el que provoca mayor desperdicio de agua; fomento al reúso, infiltración y recarga artificial; y generación de instrumentos normativos, económicos y sociales.

Los expertos plantean consolidar una red de monitoreo en cuencas transfronterizas, de ser posible con Estados Unidos, en la que integren variables hidrológicas, meteorológicas y climáticas; y desarrollar planes municipales de gestión de riesgos hídricos con protocolos de emergencia ante sequías e inundaciones, por mencionar algunas propuestas.

Karla Mora | El Sol de México

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