A más de tres décadas de haber emigrado a Estados Unidos, Luz María Medina no pensó volver a vivir con tanto miedo.
Lo que ocurrió este fin de semana en las calles de Los Ángeles, California, con redadas migratorias masivas y el despliegue de fuerzas federales en zonas habitadas por comunidades hispanas, le remueve memorias que creía superadas.
“Lo de ayer fue un verdadero atentado a la economía, a la ciudad y a las bases políticas de Los Ángeles”, advirtió.
Luz María Medina, activista en Mujeres Unidas por Guanajuato y radicada desde hace 35 años en California, ha sido testigo de la evolución —y retrocesos— del trato hacia los migrantes. Recordó que cuando llegó, la vida comunitaria apenas florecía por el miedo constante a las detenciones.
“Antes no había festivales, ni ligas de fútbol, porque llegaba migración y se llevaba a la gente. Había mucho miedo”, señaló. Años después, con esfuerzo, los migrantes comenzaron a adaptarse, crear comunidad, organizarse… hasta ahora.
Lo ocurrido desde el sábado y las manifestaciones del domingo, lo impensable volvió.
“Vive tu árbol”: Campaña ambiental busca plantar 200 mil árboles en México
Tamaulipas presenta plan de energía limpia para aviones ante Agencia Francesa de Desarrollo
Los productores argentinos de carne apuntan al mercado chino con el modelo “del rancho a la mesa”
Japón en la mira, ANA considera más vuelos ante auge turístico desde México
Duplicar aranceles al acero y aluminio en Estados Unidos reducirá el dinamismo de los exportadores mexicanos
“Donald Trump no se está guardando nada, va por todo”, dijo. Y lo ocurrido en el centro angelino fue la muestra: redadas organizadas por agentes de ICE, apoyadas por elementos del FBI, la Guardia Nacional y, según declaraciones oficiales, con posibilidad de sumar refuerzos de los Marines desde la base de Camp Pendleton.
“Fue como una guerra. Llegaron como si fueran tanques de combate. Con armas largas, intimidando, arrestando a personas que estaban trabajando”, denunció Medina.
Una comunidad en alerta máxima
La ciudad de Los Ángeles se declaró en estado de alerta. La alcaldesa, Karen Bass, aseguró que se monitorean zonas vulnerables.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha condenado los hechos, aunque, de acuerdo con Medina, aún no hay una acción clara.
“Sí, dijo que esto no se va a quedar así, pero no ha explicado qué va a hacer. Mientras tanto, hay 2,000 elementos más en las calles”.
Las organizaciones de derechos migrantes intentaron ingresar a los centros donde se encuentran las personas detenidas, pero se les negó el acceso, a pesar de que legalmente tienen derecho a ello.
“Eso es anticonstitucional. No los dejaron entrar. Y esto solo empeora el panorama”, lamentó.
Entre la población migrante, las recomendaciones se han vuelto claras y vitales: no firmar ningún documento, no decir nada sin la presencia de un abogado y solicitar una audiencia con un juez.
“Eso es lo único que nos han dicho que funciona. Mantenerse callado y pedir ayuda legal. Pero aún así, muchos no logran llegar a esa parte del proceso”.
La activista relató el caso de una periodista salvadoreña, acreditada para cubrir torneos internacionales como la Copa Oro 2025 de la Concacaf y el Mundial de Clubes, que vive con miedo constante. Aunque está casada con un ciudadano estadounidense, no ha logrado regularizar su situación migratoria.
“Ella debería estar tranquila por su trabajo y su trayectoria. Pero vive con temor, como todos”.
Luz María Medina comentó que la movilización migratoria también ha impactado otros espacios, como los torneos de futbol, ya que aseguró que no se han vendido suficientes boletos. Además, Los Angeles Football Club (LAFC) planeaba celebrar en el centro de la ciudad, tras vencer al América para ser parte del Mundial de Clubes.
Lee: Redadas y deportaciones: Un recorrido por las políticas migratorias de los presidentes de EU
“Es un equipo que representa a la comunidad latina. La gente del barrio iba a ir. Muchos no tienen documentos. ¿Tú crees que ahora se atrevan a salir?”, cuestionó Medina.
A pesar del miedo, la comunidad migrante no está sola. Organizaciones de coalición de Guanajuatenses y activistas como Lolita Aviña en Texas y Luz María Medina en California se mantienen en alerta.
Además, destacó el trabajo de Lucero Amador, titular de la oficina estatal de Guanajuato en Los Ángeles.
“Ella sí es profesional, anda al pendiente. Ayer mismo estuvo ahí, grabando, ayudando. Hasta ahora no hay guanajuatenses detenidos, pero están atentos”.
Medina es clara: la situación actual supera lo vivido durante la primera administración de Trump.
Te puede interesar: Migrantes guanajuatenses buscan refugio ante redadas intensificadas en EU
“Antes hubo momentos difíciles, pero no así. Ahora se vendió bien, prometió sacar a los indocumentados y muchos votaron por él sin saber realmente lo que venía. Y aquí están las consecuencias”.
La violencia, la arbitrariedad y el temor han vuelto a instalarse en las calles de Los Ángeles:
“Esto no se trata de seguridad nacional, se trata de eliminar a una comunidad entera que ha trabajado duro por décadas. Es una agresión directa, es inverosímil. Pero lo estamos viviendo”.
Mary Elenne Castro | El Sol de León
