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Martin Ohannessian, del britpop al negocio del vino y de vuelta a la música

Asegura que la que mejor le paga por la reproducción de su música es Apple Music.

Asegura que la que mejor le paga por la reproducción de su música es Apple Music.
Foto: Ari Seg.

Martin Ohannessian es un francés, originario de Lyon, que sabe tanto de música como de negocios. Y esas dos habilidades lo han llevado a brincar de un área a la otra en distintas etapas de su vida, aunque confiesa que su más grande amor es la primera.

En 2007, junto con algunos amigos, formó la banda The Green Olive, más enfocada al sonido del britpop. Con ella realizaron algunas giras por FranciaEspaña y Estados Unidos.

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“Incluso llegamos a agotar entradas en grandes salas, como el Élysée Montmartre, en ParísNinkasi Kao, en Lyon, y La Lata de Bombillas, en Zaragoza”, cuenta en exclusiva con El Sol de México.

El futuro del grupo era prometedor, e incluso recuerda que durante ese tiempo algunos de sus amigos le preguntaban, con la confianza y el desparpajo que sólo hay entre los buenos amigos: “¿Cómo es que una banda tan mala como la tuya puede estar de gira todo el tiempo?”.

El secreto es que Martin combinaba su actividad musical con sus habilidades en el marketing, y de esa manera establecía alianzas y estrategias que les ayudaban a que más gente conociera al grupo.

Aunque haciendo algo de autocrítica, confiesa que en ese momento era mejor empresario que músico. En esa época, Martin creó una herramienta online para ayudar a los músicos a reservar, organizar y promocionar sus conciertos, llamada MyTourManager, a la cual le fue tan bien que se convirtió en todo un éxito y su banda se tuvo que disolver.

El éxito de la plataforma fue tal, que un año después la vendió a la empresa francesa de venta de tickets online BilletReduc.

Pero las cosas en los negocios siguieron saliendo bien para él.

“Tuve aún más éxito con mi siguiente proyecto, La Petit Ballon, un servicio de suscripción de vinos que se convirtió en el mayor distribuidor de vino de Francia. Y hace tres años vendí la empresa al grupo logístico de LyonBMV Groupe”, cuenta.

Pero como dijimos, esta es una historia cíclica, en la que el protagonista va de la música a los negocios… Y de vuelta a su forma favorita de expresarse, que es componiendo, grabando y tocando canciones.

“Ahora estoy intentando, una vez más, convertirme en una estrella del pop. Me mudé a Sant Pere de Ribes, un pequeño pueblo cerca de Barcelona con una comunidad de músicos y artistas; construí un estudio en mi casa; y me uní a uno de mis vecinos, el productor pop SOHN (BanksErik Hassle), para grabar un EP de electro-pop inspirado en grupos como PhoenixMetronomy y Parcels”, relata.

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Ya con la tranquilidad económica que dan algunos éxitos empresariales, el francés dice que ha podido concentrarse en la producción de sus nuevas canciones, las cuales ha dado a conocer entre 2024 y 2025, y ya se pueden escuchar tanto en las plataformas de streaming como en su página https://martinohmusic.com/pages/ep-betterplace.

Better Place es justamente el título de su primer EP, una producción que a su vez toma el nombre de una de las canciones más importantes para él, en la cual hace un agradecimiento a su esposa.

Su propuesta es una mezcla de pop, rock y electrónica con una vibra siempre vibrante y alegre, y con claras influencias de actos de ese estilo, como PhoenixParcels y Metronomy.

“Es un proyecto más acorde con esta etapa, en la que ya estoy en mis cuarentas, pero con la misma ambición que tenía antes… Al principio no sabíamos si esto sería un proyecto de verdad o si sería algo que sólo haríamos para divertirnos, pero luego de subirlas a Spotify y comenzar a ver los números de algunas de las canciones empezamos a emocionarnos más”, revela.

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Cuenta que el resto de sus canciones hablan más de su personalidad, la cual considera un poco bipolar, por sentir que vive entre esos dos mundos de las empresas y del mundo artístico.

“En algún momento me sentía un poco bloqueado, entre lo que estaba haciendo para ganar dinero y lo que mi corazón me decía que tenía que hacer, y creo que eso es algo que le pasa a mucha gente, pero es muy importante darle espacio a lo que realmente queremos hacer, para saber quiénes somos, eso nos hace bien… Y de eso hablan varias de mis canciones”.

Y es que, dice, el cambio más importante entre su anterior etapa con The Green Olive y la actual, ya como Martin Oh, es que sus canciones anteriores eran más fantasiosas, mientras que las actuales reflejan de una manera más fiel su realidad.

“Pasé como 20 años sin hacer música, aunque la música es lo que más quiero. Y a veces me pongo a pensar: ¿por qué no hice esto o aquello hace cinco o diez años? Me encantan los negocios, pero afortunadamente el hecho de habernos mudado a este pueblo me ayudó a pensar en lo que realmente quería hacer… Porque no nos podemos despertar un día a los 70 u 80 años y decir: ‘Ay, todo pasó tan rápido y me olvidé de perseguir mis sueños’”.

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Por ahora, sus planes son lanzar otro EP, en el último trimestre del año, y después de eso salir de gira, aunque desde ahora están comenzando a requerir de su propuesta también sobre el escenario:

“Nos acaban de pedir que hagamos algo grande, así que haremos nuestro primer concierto dentro de unos días en París, para unas 2 mil personas”.

“Somos tres en el grupo: un baterista profesional, que se llama Florian, y es de AustriaSOHN en el bajo y yo en la guitarra… Vamos a intentar hacer algo en vivo que sea lo más potente posible”, agrega.

Su relación con México

De acuerdo con las estadísticas de Spotify, actualmente el proyecto de Martin Oh se escucha mucho en París y en varias ciudades de Australia, pero la ciudad del mundo en donde más lo oyen, es la capital mexicana.

El artista atribuye esto a que subió sus canciones a distintas plataformas, y a que algunas de ellas están muy conectadas con bloggers, periodistas e influencers que a su vez las llevaron a determinadas playlists.

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Sobre la posibilidad de visitar este país para presentar su música en directo, dice emocionado:

“Ah… México, ese país es mi razón. Cada día le digo a mi mujer que yo soy como si fuera de México, por su comida, por todo lo que hacen los mexicanos, siento que tengo una gran relación con ellos, así que si un día se da la oportunidad de ir, aunque sea por 10 euros, seguro que me voy allá”.

Sobre el funcionamiento de las plataformas de streaming, asegura que la que mejor le paga por la reproducción de su música es Apple Music, y que si la situación fuera mejor, dejaría su música sólo en esa plataforma, pero está consciente de que la exposición en Spotify es algo a lo que no puede renunciar en este momento.

“En Spotify debo tener más de 1 millón de streams en total, lo cual se debe convertir en unos mil euros, que por supuesto no se acerca a todo lo que he invertido en este proyecto”.

“Si por mí fuera, dejaría todas las plataformas y sólo tendría viniles o mi propia plataforma, pero por ahora debo de jugar ese juego de Spotify, que es un juego de mierda, pero nos ayuda a ser un poco más potentes”.

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Mientras tanto, el futuro de Martin Oh parece promisorio, pues mientras que la revista Rolling Stone lo seleccionó como uno de los 25 artistas a seguir en 2025, cuenta que ya le empiezan a llegar pedidos desde Polonia y Australia, además de FranciaEspaña y por supuesto, México.

“Cada vez que veo que hay pedidos de países donde no conozco gente o donde no me conocen, me siento muy orgulloso y eso me da un poco más de ímpetu para seguir adelante”, finaliza.

Alejandro Castro | El Sol de México

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