Una de las mayores pasiones de Ari Telch es el teatro. Descubrió su talento y el gusto por interpretar personajes cuando aún era estudiante de preparatoria, desde entonces, este espacio ha sido un refugio que lo ha acompañado toda su vida.
Hace algunas décadas, Ari Telch fue el protagonista de distintos melodramas que lo llevaron a la fama y, a su vez, lo posicionaron como uno de los galanes de la época, sin embargo, su vida ha estado llena de altibajos.
Ari Grinberg Benforado nació el 7 de mayo de 1962, en la Ciudad de México. Los primeros tres años de su vida fue conocido por ese nombre, pero luego del divorcio de sus padres, la mamá de Ari se emparejó con Pepe Telch, quien reconoció legalmente al ahora actor y adoptó su apellido.
Su infancia fue feliz y dolorosa, como él mismo lo describe. A los 15 años, en el Colegio Hebreo Tarbut donde estudió le llegó la oportunidad de formar parte de la obra “El violinista en el tejado”, en donde logró el personaje principal.
“Fue bien bonito porque yo no estudiaba en la escuela, era muy flojo, sobre todo para las materias de hebreo, entonces hacía acuerdos con los maestros de: ‘mira, mejor me voy al patio y así no entro a la clase’”, recordó el actor en entrevista con El Sol de México.
“Hicieron la graduación de la secundaria y llegó un hombre, Isaac Zimerman, llegó de Nueva York, había estudiado teatro, hizo una audición y me quedé yo haciendo “Tevye”, me divertí muchísimo, porque la hice en hebreo y me aprendí muy fácil el texto, descubrí algo donde me sentía cómodo, donde me sentía bien y ya después me tocó como profesional”, agregó.
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Aunque descubrió el gusto por la actuación en ese momento y se preparaba en esa área, paralelamente Ari estudió la carrera de odontología, que nunca ejerció.
“Pues así que digas estuve cerca (de algún trabajo de dentista), la neta no, en cuanto terminé la carrera corrí. Tenía la inquietud desde chamaco, me acuerdo que hice odontología con mi abuelo y mi tío, en las vacaciones aprendí mucho, me dejaron hacer limpiezas, entendí más sobre el laboratorio, entonces sí tenía inquietud, pero al final de cuentas no me llenó.
“Apenas le tapé una muela hace como tres meses a un amigo dentista, pero nada más… bueno, le preparé una corona, para que no me digan mentiroso”, dijo sonriente.
La vida pública de Ari Telch
En todo momento, su vida profesional se ligó con su vida sentimental. Cuando comenzó su carrera de actor, Ari contrajo su primer matrimonio con Susana Levy, su novia de preparatoria con quien duró siete años de novios, pero sólo nueve meses casados.
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Para 1985, Manolo Fábregas le dio la oportunidad de integrarse a la obra “El violinista en el tejado”, ya de manera profesional y fue ahí donde conoció a Susana Zabaleta, con quien entabló un romance muy sonado, en esa época.
“Antes ya había estrenado algo de Sabina Berman que dirigió Abraham Oceransky, la hicimos en un teatro pequeñito, pero había hecho un personaje en la obra ‘Yankee’, que en inglés lleva por título ‘Bill’.
“Luego estudié en la escuela con Manolo Fábregas, ni siquiera en su escuela, eran unas bodegas que había ahí, tomábamos clase de teatro con Julio Castillo. Ahí fue que entré a la audición y me quedé en ‘El violinista en el tejado’”, recordó el actor.
En televisión, Ari Telch participó en melodramas como “Marionetas” (1986), “Rosa salvaje” (1987), “Dos vidas” (1988), “Flor y canela” (1988) y “La fuerza del amor” (1990).
En 1991 se integró a la telenovela “Muchachitas” donde participó en 200 episodios y, además conoció a Kate del Castillo, con quien mantuvo una relación sentimental.
Ari volvió al teatro y en 1992 participó en la obra “La tarea”, al lado de María Rojo, quien también protagonizó la versión cinematográfica, con José Alonso, bajo a dirección de Jaime Humberto Hermosilo.
Después, en el montaje “Una pareja con ángel” (1992-1993), escrita y dirigida por Eduardo Palomo, Ari Telch compartió créditos con Lorena Rojas, con quien tuvo una relación, luego de separarse de Kate del Castillo.
En televisión continuó trabajando en proyectos como “María Mercedes” (1992) e “Imperio de cristal” (1994). Para 1996, mientras Ari trabajaba en “La antorcha encendida” conoció a Ninel Conde, con quien se comprometió y al año siguiente dieron la bienvenida a Sofía, su primogénita.
“Muchas cosas han sido por salir adelante, por ganarse una lana, al principio por salir en la tele, por hacerte conocido y otras con un gran compromiso y con un gran estudio; algunos éxitos y muchos fracasos y algún tropiezo y otro éxito”, confesó el también productor.
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La televisión le dio una gran proyección a Ari Telch, sobre todo con el protagónico de “Mirada de mujer”, en 1997, al lado de Angélica Aragón. El éxito fue tal, que el actor se convirtió en uno de los más “deseados” de la televisión.
“Muy bien, en televisión me la pasé muy bien mucho tiempo, fue muy padre, muy divertido”, dijo.
En 1998, Ari se divorció de Ninel Conde, lo que representó su segunda separación. En ese mismo año trabajó en “El amor de mi vida”.
En el 2000, Ari conoció a la modelo brasileña Marcia Da Cruz, con quien se casó en abril del siguiente año y en diciembre dieron la bienvenida a Paulina, segunda hija del actor. La relación no funcionó por lo que su divorcio fue en 2004.
Su carrera con altibajos por su lucha contra la ansiedad
A pesar de que su carrera iba en ascenso, era conocido por su carácter, cambios de humor, su ira. Él mismo reveló que hubo días en los que enfrentó la depresión, no quería ni levantarse para hacer las cosas que normalmente le daban gusto; sufrió de ansiedad, lo que lo llevó a tratarse con un médico.
Tenía indicios de lo que podría ser su problema, sólo que no había sido tratado adecuadamente, hasta que tuvo un episodio de delirio durante un viaje a Brasil, fue ahí donde fue diagnosticado con bipolaridad tipo 1.
“Ya estaba previamente con un psiquiatra, pero ahí en Brasil, fue un episodio de hipomanía donde hubo un par de delirios, entonces ahí sí identifiqué mi bipolaridad, porque yo estaba siendo atendido por otra cosa”, aseguró.
Con su trastorno controlado, el actor volvió a las telenovelas para protagonizar “Mirada de mujer: El regreso” (2003), le siguieron “Pasión morena” (2009), “Bajo el alma” (2011), “Prohibido amar” (2013) y “La candidata” (2016).
Entre sus últimos proyectos televisivos destacan las series “Hoy voy a cambiar” (2017) y “La bella y las bestias” (2018); en cine, el filme “Infelices para siempre” (2023).
Ari de vuelta al teatro
La ausencia del actor en televisión tiene una razón y es debido a que actualmente hay remakes de historias que ya se contaron, algo que simplemente no le llama la atención.
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“Como mexicanos, llámese como se llame la compañía, tenemos que hacer un esfuerzo por contar nuevas historias, historias distintas, tenemos un gran territorio para explorar, un montón de cosas que decirnos y estamos acostumbrados a ver el mismo melodrama de siempre.
“Entonces si ves en las redes sociales, yo casi no veo televisión, pero en las redes están repitiendo la misma telenovela que se hizo hace 50 años, sólo le cambian el nombre, han sido muchos remakes, ¿no tenemos nada qué decir? Hay que apostarle a los guionistas y a los nuevos actores”, enfatizó.
Es por ello que se enfoca más en el teatro, especialmente en la obra “D’Mente”, que aborda temas de salud mental y cómo estas pueden afectar a cualquier persona.
“El teatro es un ejercicio muy gozoso, se disfruta porque eso es lo que más te gusta hacer, entonces cuando tienes la oportunidad de decir un texto, además valioso y hay público, pues te la pasas a toda madre.
“Uno no hace teatro para dar mensajes, cuando pretendes dar un mensaje, se está perdiendo la esencia, es entretenimiento, pásatela bien, si algo te cuadra, pues atiéndete, cuídate, ya estamos en el siglo XXI, no le puedes temer a un médico, a enfrentar estas cosas te han pasado y atenderte”, comentó el actor.
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“No conozco a ningún actor en el mundo, hay algunos por ahí en Hollywood que dan un éxito tras otro, pero incluso los muy exitosos, han tenido sus resbalones ya sea en teatro, cine o televisión. De repente hacen algo que pues nomás no me gustó o duró tres semanas en cartelera la función y no la vio nadie, así que es muy difícil decir: ‘yo no voy a fracasar nunca’.
“Por eso yo, ¿cómo no voy a estar preparado si ya fracasé bastantes veces?”, aseveró el actor, quien este lunes develará la placa de 300 representaciones de su soliloquo “D’Mente”, con la presencia de Consuelo Duval y Roxana Castellanos, con quienes triunfó en la puesta en escena “XXXX”, además de la presencia especial de la actriz Angélica Aragón, con quien estelarizó la telenovela “Mirada de mujer”, y los standuperos Gustavo Proal y Kike Vázquez.
Froylan Escobar Lara | El Sol de México
