Norma Patricia Montes Vázquez, mejor conocida en la Universidad Autónoma de Occidente, campus Culiacán, como la maestra Paty, ha vivido tres décadas utilizando su voz como su medio de trabajar.
A la edad de 8 años, Paty eligió que el canto forme parte de su identidad, pues ella misma recuerda que “toda mi vida he cantado. He crecido con música a lo largo del tiempo, en el que empecé a tener uso de razón”, dijo la cantante.
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Hoy en día, la maestra celebra seis años de dedicarse a compartir sus conocimientos en vocalización para orientar e inspirar a jóvenes cantantes en formación, como la encargada del Taller de Canto de la UAdeO.
Sus inicios
Patricia cursaba la escuela primaria cuando dio sus primeros pasos sobre un escenario, gracias a que una maestra vio el potencio de su talento natural. Siguió desarrollando su don musical, pues carecía de una formación académica en esta disciplina, pero tenía de su lado un buen oído.
En una charla con El Sol de Sinaloa, la maestra Paty platicó que es ciega de nacimiento debido a una malformación congénita, específicamente, carece de nervio óptico.
Sin embargo, esta condición jamás se le ha presentado como un obstáculo para cumplir sus metas y objetivos; al contrario, pues constantemente lucha por su independencia, por romper barreras, ya sea personales o sociales.
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La audición es un sentido que tiene bien desarrollado desde pequeña, pues ella recuerda que sin tener conocimiento musical, Paty “grababa mi voz sobre otra voz mía y montaba armonías sin saberlo”, recordó la maestra.
Al principio, se formó de manera empírica, pero con el tiempo fue adquieren conocimientos técnicos. De hecho, fue en su escuela secundaria cuando por fin aprendió qué es afinación, cuadratura o vibrato.
“Ahí fue donde yo empecé a conocer esos conceptos que no conocía”, mencionó.
De alumna a maestra
“Yo soy lince”, expresó la maestra al agregar que su historia con la Universidad Autónoma de Occidente inició al cursar y culminar la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, incluyendo el programa de inglés como en segunda lengua para 2014.
Cinco años después de graduarse, el maestro del Taller de Música de la universidad, y actual jefe de Talleres Artísticos, Juan Carlos Verdejo Zamora, invitó a Patricia a convertirse en profesora de canto.
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“Nunca había dado clases de canto. Apoyaba a otras personas… pero no, formalmente no”, detalló la cantante, pues ella se visualizaba ejerciendo sus conocimientos en comunicación en una cabina de radio. Fue una oportunidad que no dejó pasar.
Al notar que el maestro Juan Carlos Verdejo confió en su capacidad y la impulsó a dar este paso, Patricia aceptó; pero sus inicios no fueron fáciles. A raíz de la pandemia por Covid-19, la maestra se vio obligada a aprender a utilizar distintas plataformas para comunicarse con sus alumnos, y aunque fue difícil, una vez más, su discapacidad visual no la iba a detener.
“Tuve que entrar a grupos especializados de tecnología para aprender a utilizar las plataformas porque era un reto realmente para mí”, puntualizó quien vive desde la determinación y el amor por la enseñanza, ya que logró romper barreras para crear relaciones extraordinarios con sus alumnos, tras una pantalla, y posteriormente, cara a cara.
Su motor de cada día
Hoy en día, recordando los pasos que ha dado para llegar hasta su presente, la maestra Paty celebra su sexto Día del Maestro com pasión, amor, y plenitud.
“Nunca pensé terminar como maestra. Fue algo que no me lo esperaba”, comentó antes de pensar que su parte favorita de la enseñanza ha sido presenciar la transformación de sus estudiantes. “Ver a un muchachito tímido que no hablaba, sacar su voz… Para mí son logros muy satisfactorios”, expresó con una sonrisa en su rostro.
La maestra también tiene otros objetivos como trabajar en una cabina de radio como locutora para sacarle provecho a la hermosa voz que ha construido; y le encantaría alternarlo con su trabajo de docente, pues ama experimentar la evolución de cada uno de sus alumnos.
“Ahí es donde yo digo: ‘vale la pena lo que estoy haciendo’”, dijo Patricia antes de explicar que, para ella, el canto es una herramienta de autoconocimiento, terapia y crecimiento personal. “Es algo maravilloso, la verdad, de saber que puedo llegar a los corazones de los alumnos”, agregó.
Más allá de los límites
Contrario a lo que unos podrías pensar, Patricia opina que el único límite que tiene con su discapacidad visual es ver, porque ella es capaz de crear todo, de hacer lo imposible posible.
Ni una pandemia mundial fue capaz de detenerla de ser una maestra querida y estimada en su alma mater, ya que es consciente de que “las semillas que estoy sembrando se estén convirtiendo en árboles”, hizo referencia a sus alumnos, a quienes les deja el mensaje:
“Los límites están en la mente. Todo lo que tú quieras lograr, la mente es el único límite que te puede detener”, concluyó.
Alejandra Morales | El Sol de Sinaloa
