La propuesta para declarar como reserva de la biosfera un polígono marino de 19.2 millones de hectáreas en los litorales de Baja California Sur ha generado desacuerdos entre pescadores ribereños, ambientalistas y autoridades.
La iniciativa Dos Mares busca crear un Área Natural Protegida (ANP) en el golfo de California y el Pacífico sudcaliforniano.
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Es impulsada por la asociación civil Desarrollo Pesquero Sustentable (Depesca AC) desde hace ocho años, con el objetivo de enfrentar tres amenazas principales: la pesca industrial foránea, la minería submarina y el turismo masivo no regulado.
Wendy Higuera, presidenta de Depesca, explica que la propuesta pretende proteger a más de ocho mil pescadores ribereños, respetar sus usos y costumbres, conservar la biodiversidad marina y prohibir definitivamente la minería submarina.
Según datos de la organización, el ANP abarcaría 10 regiones, 79 comunidades y 649 unidades económicas vinculadas al sector pesquero.
La mayoría de pescadores no estarán de acuerdo: Fedecoop
Sin embargo, se oponen los pescadores organizados en la Federación de Cooperativas Pesqueras del Golfo de Ulloa (Fedecoop), representantes de la zona del Pacífico Norte, de las costas de Comondú y Mulegé.
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Tomás Camacho Bareño, presidente de Fedecoop, expresó que la propuesta podría restringir derechos adquiridos y aumentar la burocracia sin beneficios claros.
“Simpatizamos al inicio con la idea de un área protegida, pero ahora no hay certeza de que se respeten nuestros derechos ni que podamos participar de manera equitativa en las decisiones”, afirmó el representante pesquero.
Camacho señaló que no se ha presentado un estudio técnico justificativo para la creación del área.
“Nos dicen que alejarán a la pesca industrial y habrá recursos, pero no muestran fundamentos. Ya vivimos promesas incumplidas con los refugios pesqueros”, apuntó.
El dirigente explicó que, tras una mortandad de tortugas registrada en la zona, las autoridades impusieron un refugio pesquero para proteger a esa especie marina Se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 10 de abril de 2015. Posteriormente, en 2018, se amplió la vigencia de este refugio por cinco años.
A cambio, a los pescadores se les prometieron permisos para otras pesquerías como camarón, pulpo y atún.
“Nos ofrecieron compensaciones que nunca llegaron. Ahí empezó nuestra desconfianza. Se nos impusieron restricciones, pero no vimos ningún beneficio”, dijo.
Recordó que el refugio pesquero impuesto para proteger la tortuga trajo restricciones, sin compensaciones de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).
“Nos prometieron permisos de atún, camarón y más esfuerzo para el pulpo. Nada se cumplió. No podemos confiar sin garantías jurídicas claras”, agregó Camacho Bareño.
¿En qué consiste el área protegida?
Depesca sostiene que la propuesta busca frenar la explotación foránea, ordenar el turismo náutico y reservar hasta la milla 35, o 64.8 kilómetros, para la pesca ribereña local en una zona de amortiguamiento y una zona núcleo de no extracción.
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Argumentan que con esto se evitaría la entrada de los barcos industriales foráneos y daría exclusividad de aprovechamiento de los recursos marinos a los locales.
El gobernador Víctor Manuel Castro ha apoyado que la iniciativa surja desde las comunidades locales. El 24 de abril, pescadores ajenos a la Fedecoop y la asociación civil le presentaron la propuesta para proteger la franja marina de la milla cero a la 35, con uso exclusivo para embarcaciones menores y prestadores locales.
Pedro Álvarez Icaza, comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, reconoció que cualquier declaratoria debe pasar por consulta pública y análisis técnico. Consideró valioso que la propuesta emane desde el territorio sudcaliforniano y no desde el centro del país.
Amenaza de minería submarina ya no debería restringirnos, exponen
Uno de los argumentos principales de la propuesta es impedir la minería submarina. En abril de 2024, la Secretaría de Economía canceló la concesión del proyecto Don Diego, promovido por la empresa Odyssey Marine Exploration.
Aunque la empresa inició acciones legales para recuperarla, la nueva Ley Minera prohíbe esta práctica.
“Celebramos que se les quitara la concesión. Sin esa amenaza, no vemos necesario ceder derechos en una reserva tan amplia que podría restringir nuestras actividades tradicionales”, afirmó Camacho.
En Baja California Sur existen actualmente 10 Áreas Naturales Protegidas (9 federales y 1 estatal), entre ellas El Vizcaíno, Cabo Pulmo, Balandra, y el Parque Nacional Archipiélago de Espíritu Santo.
La propuesta Dos Mares se convertiría en la más extensa de todas, con una superficie superior a la de las demás reservas combinadas.
Las cooperativas del golfo de Ulloa anunciaron que buscarán reunirse con autoridades después del 15 de mayo.
“No vamos a hacer grilla. Expondremos con datos por qué no creemos viable esta reserva y qué alternativas sí pueden beneficiar a nuestra gente”, concluyó Camacho.
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¿Qué diferencia hay entre pescador ribereño, comercial e industrial?
El pescador ribereño es aquel que realiza su actividad cerca de la costa, generalmente a bordo de embarcaciones menores, sin sistemas de refrigeración y con técnicas artesanales. Su pesca está destinada tanto al autoconsumo como a la venta local, y representa una actividad clave para comunidades costeras de Baja California Sur.
En cambio, la pesca comercial puede abarcar tanto a ribereños como a quienes operan embarcaciones mayores con propósitos de venta en mercados regionales, nacionales o internacionales.
Finalmente, la pesca industrial se caracteriza por el uso de grandes barcos con tecnología avanzada, redes de arrastre o cerco, y capacidad de procesamiento a bordo, lo que les permite explotar recursos a gran escala y en zonas alejadas.
Alan Flores | El Sudcaliforniano
