Los tres ríos que atraviesan Tulancingo y que en algunas partes no cuentan con revestimiento, representan un potencial riesgo de inundación para más de 15 asentamientos en tres municipios de la región del Valle, de acuerdo con información vertida en el Atlas de Riesgo de la Ciudad de los Satélites.
A esto se suman colonias o comunidades en Acatlán, Cuautepec de Hinojosa y Singuilucan, que por razones diversas también corren peligro de catástrofes ante la temporada de huracanes, misma que comienza para el Pacífico a mediados de mayo y para el Atlántico en junio, según pronósticos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Organización Meteorológica Mundial.
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En primera instancia, en Tulancingo los riesgos se catalogan por inundaciones pluviales (causadas por caída de lluvias) o por fluviales (determinadas por creciente o paso de ríos) y se potencian por la falta de obras preventivas de revestimiento en ciertos caudales o zonas habitadas.
Dice el Atlas de Riesgo de esta demarcación, publicado en 2022, que las colonias en peligro debido a la primera categoría son nueve, según estudios especializados que así lo determinaron.
Tras los modelos realizados con un sistema denominado “lluvias de diseño”, las colonias con más probabilidad de peligro de inundaciones pluviales son Caltengo e Insurgentes, Fraccionamiento El Magisterio, El fraccionamiento Rancho Nuevo y Valle Verde; también Los Álamos y San Nicolás El Chico. En menor peligro, el Fraccionamiento Rincones de la Hacienda 3 y La Argentina.
No obstante, la mayor preocupación recae en las potenciales inundaciones fluviales, mismas que han ocasionado daños severos anteriormente en Tulancingo. Esto se debe al paso de los citados ríos, los cuales a su vez son generadores de riesgo para los municipios vecinos de Santiago Tulantepec y Acatlán: el Río Chico, el San Lorenzo y el Río Grande, también llamado Tulancingo.
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El río Chico se origina a partir de la presa La Esperanza, localizada en el municipio de Cuautepec, y fluye sin revestimiento hasta la colonia Plan de Ayala, en el puente de la “Y”, entronque que lleva, por un lado, a Santiago Tulantepec y por otro, a la demarcación textilera del Valle. A partir de este punto, el río Chico cuenta con revestimiento de concreto hasta la colonia Estrella, donde se forma el río Grande al confluir con el río San Lorenzo.
Dicta el documento preventivo que aunque sí hay un revestimiento parcial, a partir del puente vehicular de la “Y” hay problemas de desbordamiento con apenas tránsito de 100 metros cúbicos por segundo. Este fenómeno arriesga a las colonias El Paraíso y Zapotlán de Allende.
Por su parte, el río San Lorenzo se localiza al sur de Tulancingo, pero sus corrientes provienen del municipio de Santiago Tulantepec. Este río se encuentra revestido en su totalidad por concreto. Mientras que el río Grande fluye desde la colonia Estrella hasta la colonia La Argentina, igualmente revestido, lo que le dota de una capacidad hidráulica en esta sección de hasta mil 200 metros cúbicos por segundo; luego continúa en misma condición hasta el ejido Santiago Caltengo.
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“En la parte no revestida del cauce se presentan problemas de desbordamiento cuando transitan gastos de 200 metros cúbicos por segundo, este tramo es del fraccionamiento la Argentina a la colonia 28 de Mayo, afectando las colonias La Argentina, Huapalcalco, Los Sabinos, San Rafael, Loma Bonita y 28 de mayo”, según el Atlas.
La causa de lo anterior es que a partir de este punto, el río Grande no tiene ningún tipo de revestimiento hasta salir del municipio, pese a su magnitud o potencial entrada de aguas cuando se presentan intensas lluvias.
Por tanto, el Atlas de Riesgo señala que las zonas más susceptibles de inundación fluvial son:
–En el margen del Río Chico, sobre la sección no revestida, habría afectaciones en la colonia El Paraíso, llegando los tirantes a la calle Luis Donaldo Colosio, con daños para las casas que se encuentran enfrente del Panteón Municipal San Miguel.
–En la sección con revestimiento de concreto el desbordamiento y posibles afectaciones se concentraría en Ampliación Plan de Ayala y en Jardines del Sur Séptima Sección, así como en el fraccionamiento del mismo nombre. Cabe mencionar que esta colonia se inundó considerablemente en 1999 y también en 2007.
-Por desbordamiento del Río San Lorenzo, el daño se concentraría en la colonia Medias Tierras. Otros posibles desbordes afectarían parcialmente a San Nicolás el Chico.
-Sobre el Río Grande, el desborde sería antes del Fraccionamiento La Argentina y de igual manera en Los Sabinos.
El Atlas apunta que precisamente en esta colonia, Los Sabinos, no existen obras de mitigación y que además en la zona se observa una intensa erosión hídrica que ha provocado socavones, etiquetados como potencial riesgo para la población. Por tanto, el documento recomienda “el revestimiento total de la zona que va de la Argentina a Los Sabinos, y así evitar la existencia de los socavones, además esto ayudaría a delinear mejor el cauce y aumentar la profundidad, ya que en esta zona la profundidad del río es muy baja”.
Pero no solo los asentamientos bajos de Tulancingo guardan riesgos ante las lluvias. Señala el Atlas de Riesgo que otro punto en el que poner atención son las barrancas y los drenes, pues son estructuras que dan salida a agua superficial y subterránea que se acumula en áreas alrededor de los canales de los ríos. Un punto de alerta es en Metilatla, barrio alto de la ciudad, en donde de acuerdo con el estudio especializado, obras públicas ejecutadas en pasadas administraciones no consideraron el escurrimiento hídrico, lo que eventualmente generará anegamientos.
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“Se observó la realización de pasos vehiculares, rellenando el cauce con material pétreo e instalando un tubo para el paso del agua, sofocando el flujo. El primero se ubica en calle andador del Álamo, en la colonia Loma Bonita. El segundo en calle Del Calvario, colonia Metilatla. Por este tipo de obra, se espera un aumento de tirante, desborde a las calles laterales, hasta un arrastre más brusco de sedimentos, así como de basura y llantas que están apiladas. Históricamente en esta zona ha existido trombas importantes, por lo cual es susceptible a un riesgo inminente. Parte de este alto riesgo, son las viviendas que se construyeron en la ladera de la barranca. Se recomienda la construcción de pasos vehiculares de concreto, cuyo diseño permita el paso de agua. También se recomienda que la instancia correspondiente verifique los predios que se encuentra en las laderas de los ríos”.
Si bien a lo largo del Atlas de Riesgo hay diversos estudios especializados principalmente en geología, para lo referente a peligrosidad por lluvias e inundaciones se utilizaron insumos provenientes de instituciones federales como el Simulador de Flujos de Agua de Cuencas Hidrográficas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); Isoyetas de precipitación elaboradas por el Instituto de ingeniería de la UNAM; al igual que información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
De acuerdo con los órganos especialistas, este año se formarán al menos 15 tormentas tropicales en el Atlántico, siete de ellas con potencial para convertirse en huracanes y tres de los cuales serían de gran intensidad. Los estados que recibirán este impacto son Quintana Roo, Yucatán, Tamaulipas y Veracruz, este último siempre con afectaciones para Hidalgo, dada la vecindad que guarda con diversas regiones de la entidad.
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Riesgos en otros municipios del Valle
En lo que compete a demarcaciones vecinas a Tulancingo, específicamente en Cuautepec de Hinojosa, el gobierno municipal reconoció, a través de su área de Comunicación Social, que aunque no hay zonas de potenciales inundaciones como tal, sí mantienen vigilancia a diversos cuerpos de agua, entre ellos los citados Río Chico y San Lorenzo.
Además la Barranca Santa Rita y la Barranca de Riego a la altura del puente Camino Viejo a Santa María, sin embargo, “ninguna de ellas presenta riesgo porque ninguna de ellas tiene una afluencia importante (…) Se mantienen monitoreadas permanentemente en coordinación con la Conagua, por eso es que no representan un riesgo”, detalló la administración.
Por otro lado, la dirección de Protección Civil de Acatlán señala que aunque no presentan zonas de riesgo por descarga pluvial, sí hay sitios que se inundan o anegan a consecuencia de escurrimientos provenientes del Río Tulancingo. Se trata de las colonias Metepec Segundo, Los Migueles, 28 de Mayo y Vicente Guerrero.
“Para prevenir, de este lado convocamos a los propietarios de los predios agrícolas y les pedimos realicen limpieza de drenes y canaletas, así como limpieza de rejillas, coladeras y patios”, expuso la corporación.
En Singuilucan, precisó la dirección de Protección Civil, que no se han presentado inundaciones, únicamente encharcamientos por “temas de drenaje, la gente echa la basura a las cañerías”. No obstante, la corporación considera que en caso de lluvias fuertes, en la colonia Las Fuentes existe probable riesgo derivado de los escurrimientos que caen desde la cabecera municipal hasta la carretera federal México-Tuxpan.
Cabe mencionar que de los cinco municipios que conforman la región, son Tulancingo, Santiago Tulantepec, Cuautepec y Acatlán los que ya cuentan con un Atlas de Riesgo. Sin embargo, el de los dos últimos no ha sido publicado todavía y por tanto no pudo consultarse. En el caso de Singuilucan, el último avance público al respecto fue un exhorto de la diputada federal Tatiana Ángeles, quien urgió a la gestión ante el Servicio Geológico Mexicano para que se realice dicho estudio en la demarcación pulquera sin que ello derive en un gasto extraordinario para la administración.
Octavio Jaimes | El Sol de Tulancingo
