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Hay una paz interminente entre Estados Unidos e Irán

El Banco de Inglaterra mantiene una postura prudente, debido a la incertidumbre sobre los riesgos inflacionarios relacionados con el sector energético por la guerra

No, todavía no se puede hablar de una paz estable. A pesar de la reciente firma de un memorando de entendimiento, la situación actual está marcada por una grave e inmediata reactivación de las tensiones. Trump ha vuelto a amenazar a Teherán, afirmando que «si cierran Ormuz, dejarán de tener país».

Como respuesta, la delegación iraní en las negociaciones presentó una protesta formal a la parte estadounidense y abandonó la mesa de conversaciones que se estaba desarrollando en Lucerna, Suiza.

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La situación sigue evolucionando, aunque este constante goteo de noticias resulta agotador, no solo para los inversores.

En la primera fase de las conversaciones, las partes habían discutido un alto el fuego en Líbano y la situación de los activos iraníes congelados, con la mediación de Pakistán y Catar. La delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, se reunió con la delegación iraní liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf.

«Hemos logrado avances en las últimas horas», había declarado el vicepresidente J.D. Vance antes de la nueva interrupción provocada por las recientes amenazas de Trump.

Ahora la paz vuelve a tambalearse debido al nudo estratégico que representa el Estrecho de Ormuz. Wall Street permaneció completamente cerrada el viernes 19 de junio de 2026 debido a la celebración del Juneteenth National Independence Day.

Mientras tanto, el pasado viernes los índices bursátiles europeos registraron ligeros descensos desde sus máximos históricos, también como consecuencia de la caída de los rendimientos de la deuda pública.

El Euro STOXX 50 perdió 0.3 por ciento, situándose en 6.302 puntos, mientras que el STOXX Europe 600 retrocedió 0.2 por ciento, hasta los 636 puntos.

Durante el fin de semana se produjo una nueva interrupción en las conversaciones de paz. En este contexto, Irán aplazó el inicio de las negociaciones sobre su programa nuclear y sobre la guerra con Estados Unidos, interrumpiendo una serie de reuniones que habían contribuido a reducir los precios de la energía y a impulsar el reciente rally bursátil europeo.

Los valores del sector lujo cerraron a la baja, con LVMH, Hermès y Ferrari cayendo entre 2.3 por ciento y 2.5 por ciento. El sector tecnológico también registró descensos, con ASML y Prosus bajando 1 por ciento y 2.2 por ciento, respectivamente.

Los fabricantes de automóviles alemanes recuperaron algo de terreno después de la revisión a la baja de las previsiones de BMW durante la semana, mientras que Volkswagen perdió 4.5 por ciento, tras suspender el dividendo.

En el conjunto de la semana, el Euro STOXX 50 avanzó 1.9 por ciento y el STOXX Europe 600 ganó 0.4 por ciento.

En el mercado de divisas, el EUR/USD alcanzó los objetivos señalados en días anteriores. La zona de 1.1420–1,1430 había sido identificada como objetivo a corto plazo, registrándose un mínimo en 1.1418.

Al mismo tiempo, el USD/JPY alcanzó los 161.85, nivel en el que parece que el Banco de Japón mostró interés, provocando una rápida pero limitada corrección hasta 161.00, seguida de una estabilización alrededor de 161.25.

El yen sigue siendo muy sensible a cualquier noticia relacionada con Katayama, ministro de Finanzas de Japón, y Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quienes estarían valorando una posible intervención coordinada en el mercado de divisas para evitar un debilitamiento excesivo de la moneda japonesa.

Tras la relajación de las tensiones, que llevó al Brent y al WTI a mínimos recientes de 76.40 y 72.85 dólares respectivamente, la posible interrupción de las negociaciones —a raíz de las amenazas de Trump sobre la necesidad de reabrir inmediatamente el Estrecho de Ormuz— podría devolver impulso al petróleo.

Son posibles correcciones técnicas con objetivos situados en torno a los 85 dólares para el Brent y 81 dólares para el WTI.

La evolución futura de los precios dependerá, evidentemente, de las noticias que lleguen desde Lucerna. Un desenlace favorable de las conversaciones podría devolver las cotizaciones a niveles más bajos, incluso cercanos a los 50 dólares por barril.

Los rendimientos de los bonos británicos a 10 años aumentaron hasta el 4.8 por ciento, ampliando el rebote desde los mínimos recientes, mientras los mercados continúan centrados en las tensiones en Oriente Medio.

La victoria del alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, en las elecciones parciales de Makerfield ha reforzado su perfil como posible rival del primer ministro Keir Starmer. Los mercados observan con creciente atención las posibles implicaciones fiscales de una futura candidatura al liderazgo.

Sin embargo, el impacto que podría tener un eventual cambio político sobre las finanzas públicas y el endeudamiento sigue siendo difícil de evaluar.

En materia de política monetaria, el Banco de Inglaterra mantiene una postura prudente, debido a la incertidumbre sobre los riesgos inflacionarios relacionados con el sector energético.

Mientras tanto, la Reserva Federal de Estados Unidos ha señalado que algunos miembros de su comité consideran que todavía existe margen para nuevas subidas de tipos antes de que finalice el año.

Por ActivTrades I Saverio Berlinzani

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