Los precios del petróleo registraban fuertes descensos después de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo destinado a reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, reduciendo así los temores sobre posibles interrupciones prolongadas del suministro global de crudo.
El barril de Brent, referencia internacional, ha retrocedido por debajo de la zona clave de los 83 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situaba ligeramente por encima de los 80 dólares.
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Ambos contratos acumulaban pérdidas superiores al 10 por ciento en las dos últimas sesiones, reflejando la rápida eliminación de parte de la prima de riesgo geopolítico incorporada durante los meses de conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con Irán para permitir la reapertura del estrecho de Ormuz y levantar el bloqueo marítimo que afectaba a los puertos iraníes.
El pacto, que según las autoridades paquistaníes será formalizado esta semana en Suiza, busca poner fin a varios meses de enfrentamientos que habían alterado significativamente el comercio energético internacional.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico para los mercados energéticos mundiales. Aproximadamente el 20 por ciento del petróleo consumido a nivel global transita por esta vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con los mercados internacionales.
Su cierre obligó a numerosos exportadores a buscar rutas alternativas, elevando los costes logísticos y aumentando la incertidumbre sobre el abastecimiento. La reacción de los mercados refleja la expectativa de que el flujo de petróleo pueda normalizarse gradualmente si las condiciones del acuerdo se implementan según lo previsto. Sin embargo, operadores y analistas continúan mostrando cautela ante la posibilidad de retrasos o dificultades en la ejecución del pacto.
La evolución de los precios también coincide con un contexto en el que los inversores vigilan de cerca las perspectivas de demanda global, especialmente en China, así como las futuras decisiones de producción por parte de la OPEP+.
Desde una perspectiva técnica, el Brent ha corregido con fuerza después de las subidas registradas durante el periodo de máxima tensión geopolítica. Tras quebrarse de forma anticipada el jueves el precio del Brent por debajo de los 90 dólares en la sesión del viernes esta corrección bajista ha continuado iniciando la sesión europea con un movimiento que coloca la cotización por debajo de los 83 dólares cotizando en su primera media hora en 82.40 dólares por barril tras perforar la media de 200 días.
La zona media de precio del rango anterior se ubica entorno a los 74.80 dólares, si esta evolución bajista testea el precio podríamos ver una corrección hacia el punto de control entorno a los 67 dólares.
Un cierre por debajo del nivel actual, podría aumentar la presión vendedora y favorecer los movimientos indicados en una referencia psicológica de los 80 dólares por barril que es muy seguida de cerca por el mercado.
En sentido contrario las resistencias actuales se hayan en los soportes perdidos entorno a los 86-87 dólares y en los 91 dólares, nivel que marcó gran parte de la fase de escalada de riesgo asociada al conflicto en Oriente Medio.
Los indicadores de momentum nos muestran una rápida reducción de las condiciones de sobrecompra observadas durante las semanas anteriores colocando RSI en 37.14 por ciento, y MACD bajista en una extensión por debajo del histograma en negativo debido a la sensibilidad del mercado ante cualquier novedad relacionada con la implementación del acuerdo.
A corto plazo la evolución del crudo seguirá íntimamente relacionada con la reapertura efectiva del tránsito por Ormuz, de las señales procedentes de la OPEP+ y de la capacidad de las principales economías para sostener el crecimiento de la demanda energética durante la segunda mitad del año.
