Finalmente, se alcanzó el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, destinado a poner fin a la guerra que estalló en febrero de 2026. El presidente estadounidense Donald Trump anunció el acuerdo, al que seguirá un encuentro presencial la próxima semana en Europa.
Aunque desde Teherán llegan declaraciones más cautelosas respecto a una ratificación inmediata, negociadores internacionales han intervenido para el cierre del acuerdo.
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El memorando de entendimiento prevé el cese de los combates, el fin del bloqueo naval y la reapertura total de las rutas marítimas comerciales, sin peajes ni restricciones, a través del Estrecho de Ormuz. Incluye además la concesión de exenciones y un alivio de las sanciones sobre las exportaciones de crudo iraní, además del fin del programa atómico de Irán.
Teherán se compromete formalmente a no desarrollar armas nucleares, congelando las actividades de enriquecimiento de uranio con fines militares y continuando las negociaciones de detalle.
Wall Street
El viernes las acciones estadounidenses subieron gracias al excelente debut bursátil de SpaceX, que reforzó el sentimiento del mercado y mantuvo el optimismo de los inversores sobre un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. El índice S&P 500 ganó 0.5 por ciento, el Nasdaq 0.3 por ciento y el Dow Jones 0.7 por ciento.
SpaceX abrió en el Nasdaq a 150 dólares por acción, por encima del precio de la OPV de 135 dólares, registrando una subida de más del 20 por ciento poco después del inicio de la negociación y cerrando con un avance del 19% hasta los 161.11 dólares. El rally incrementó la confianza en los mercados, y algunos inversores empiezan a considerar infravalorados otros valores. Nvidia cerró con una ligera subida, mientras que AMD y Alphabet ganaron respectivamente un 4,7% y un 0,5%; Broadcom, Palantir, Amazon y Meta cerraron, en cambio, en negativo.
El sentimiento geopolítico mejoró tras las noticias del acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Según los medios iraníes, el memorando de entendimiento contemplaría el levantamiento de las sanciones petroleras y la reapertura del Estrecho de Ormuz, mientras que algunas fuentes indican que la firma podría producirse en Suiza ya el domingo.
Esta mañana, en la apertura de los mercados, el precio del petróleo crudo se desplomó más de un 5 por ciento, situándose alrededor de los 80 dólares por barril y alcanzando el mínimo de los dos últimos meses.
El movimiento sigue al acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, destinado a poner fin al conflicto en Oriente Medio y a reabrir el Estrecho de Ormuz antes de finales de esta semana.
El presidente Donald Trump anunció que los envíos de petróleo desde el Golfo Pérsico pueden reanudarse, con la consiguiente retirada del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes. El acuerdo también incluiría disposiciones para el desmantelamiento del programa nuclear iraní, acompañadas de incentivos económicos en caso de que Teherán cumpla sus compromisos.
El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó la consecución del acuerdo, afirmando que el texto se hará público después de la ceremonia de firma en Suiza.
Los mercados petroleros han sufrido perturbaciones notables desde el inicio del conflicto, a finales de febrero, cuando el cierre casi total del Estrecho de Ormuz afectó aproximadamente a una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo.
En el mercado de divisas, el dólar cae debido al regreso del “risk-on” en los mercados. El EUR/USD subió rápidamente por encima de 1.1620, mientras que el cable (GBP/USD) también alcanzó 1.3460. El USD/JPY se mantiene, en cambio, en la zona de 160, apoyando la subida del EUR/JPY y de los demás cruces ligados a la divisa japonesa; la cota de 186 representa un nivel clave para el EUR/JPY, que por el momento no muestra señales de desaceleración.
El franco suizo se mantiene estable, alrededor de 0,9215 frente al euro, mientras pierde terreno frente al dólar, descendiendo hasta 0,7930. Las divisas oceánicas se encuentran en recuperación, sobre todo como consecuencia de la debilidad del dólar. Sigue abierta la cuestión de la duración de esta fase: las próximas horas serán decisivas, especialmente para la observación de las principales resistencias técnicas que, si fueran superadas, podrían ejercer una presión bajista adicional sobre la divisa estadounidense.
Las señales de convergencia entre Estados Unidos e Irán hacia un acuerdo para poner fin al conflicto podrían empujar aún más a la baja los precios del petróleo. En el frente macroeconómico, la atención se centra sobre todo en la decisión sobre los tipos de interés de la Reserva Federal, en la primera reunión bajo la dirección del presidente Warsh.
También existe expectación por las decisiones sobre el coste del dinero por parte de otros bancos centrales, entre ellos el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón, el Banco de la Reserva de Australia, el Riksbank, el Banco Nacional Suizo y el Norges Bank. Entre los datos macroeconómicos más relevantes destacan los indicadores de confianza alemanes, la inflación japonesa, que podría tener efectos importantes sobre el tipo de cambio del yen, y las ventas minoristas en Estados Unidos.
El Reino Unido publicará además datos de inflación, ventas minoristas y mercado laboral. La semana se presenta, por tanto, extremadamente rica en datos económicos y concluirá con las publicaciones procedentes de China sobre producción industrial, ventas minoristas, desempleo y mercado inmobiliario.
