La mañana del 9 de abril se desató una trifulca en el Congreso de la Ciudad de México cuando alrededor de 200 integrantes de la Asamblea de Barrios y el Frente de Organizaciones Sociales de Azcapotzalco intentaron ingresar al recinto por la fuerza.
Los manifestantes exigían vivienda accesible, regularización de predios y defensa del territorio. Al no ser atendidos, intentaron entrar con empujones y causaron daños: rompieron vidrios y los guardias respondieron con extintores para frenar el avance.
La sesión legislativa se suspendió por 30 minutos mientras se activaban protocolos de seguridad y se resguardaba a los diputados. El Congreso condenó las agresiones y reiteró su disposición al diálogo. No se reportaron arrestos ni heridos de gravedad.
