La Opinión

El presidente de Cuba está en la oscuridad 

Se habla de que desde 2024 Cuba ha sufrido seis apagones totales, pero el bloqueo energético de Estados Unidos comenzó el pasado 3 de enero

En penumbras es como viven los cubanos, no solo desde el pasado fin de semana, sino desde hace más de 70 años ante la instauración de un utópico comunismo llevado a la isla por los hermanos Fidel y Raúl Castro, que hundió a Cuba y hoy la tiene desmoronándose ante los ojos del mundo.

El fanfarrón y oportunista presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que va a tener el “honor” de tomar el control de Cuba cuando quiera y como él quiera para hacer de la isla lo que mejor le parezca, y con lo que ha hecho recientemente con Venezuela e Irán, no está en duda su promesa.

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Pero si Fidel estuviera al frente de la isla, las cosas no serían lo mismo. Desafortunadamente, hoy la isla la conduce un presidente blandengue, Miguel Díaz-Canel. De hecho, Washington ya pidió su cabeza para poder avanzar en las negociaciones y desbloquear los energéticos a la isla. Y no dudo que sea ofrendada.

Se habla de que desde 2024 Cuba ha sufrido seis apagones totales, pero el bloqueo energético de Estados Unidos comenzó el pasado 3 de enero. O sea que la crisis de ese servicio público solo se agudizó; ya estaba en la isla desde dos años antes. Pero, además de esa carencia, hay muchas más que enfrentan a diario los isleños.

Hasta el cierre de este texto no había una razón clara de lo que provocó el reciente apagón general en Cuba, pero, dicho sea de paso, ni falta que hace, porque la infraestructura energética es muy vieja y débil y tarde o temprano va a dejar de funcionar; de hecho, casi todo en la isla está en huesos.

Es así como decidió el castrismo que quería tener a sus gobernados, porque todos los ingresos que genera la isla son para las arcas de sus políticos y cuidado que alguien se atreva a cuestionar dicha medida, es candidato a entrar en prisión como un opositor revoltoso. 

Cuba ha tenido varias oportunidades de revertir su condición de pobreza, pero eso es algo que al régimen no le interesa, la última ocasión fue cuando el expresidente de EU, Barack Obama, abrió la puerta a la inversión estadounidense en la isla, un plan que inició con el pie derecho, pero como comenzó a funcionar, el régimen la echó para abajo.

También hay que señalar que Trump tuvo mucho que ver con que esa apertura fracasara de manera contundente; a La Habana no le quedó otra que seguir beneficiándose del petróleo que le mandaba uno de sus alumnos más avezados, el entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y durante más de 12 años esa partida estuvo segura.

Solo que volvió a aparecer Trump y les rompió el plan, primero quitó del poder a Maduro y acto seguido amenazó con castigos a todo aquel que le mandara petróleo a la isla caribeña, eso incluía a México, que también regalaba bastante crudo a Cuba, unos 12 mil barriles diarios. Ahí comenzó la caída de Díaz-Canel, porque eso es lo que busca Washington: quitarlo del poder para poder invertir a manos llenas.

Al parecer, los días de Díaz-Canel están contados, los beneficios de que Estados Unidos tome el control y la inversión de la isla son varios y muy importantes, no solo se trata de abrir la inversión económica, hay una historia de larga data entre la Unión Americana y Cuba, incluso dinero estadounidense apoyó la revolución que puso a los Castro en el poder.

Hay más, geoestratégicamente la isla es muy importante ante una crisis bélica, eso lo sabe China y Rusia que siempre han tenido presencia en Cuba y que no se van a salir así nada más porque sí, hay por decirlo menos, centros de espionaje y por si fuera poco Florida con Cuba bajo el control castrista es altamente vulnerable.

Casi le podría afirmar que a Trump no le interesa un cambio de gobierno en Cuba, él presiona para que su dinero y el de sus amigos fluya por la isla, ese es su modus operandi, no hay que olvidar que le quedan dos años para llenar las alforjas a tope, porque a no ser que haga una jugarreta, no podrá regresar una vez más al poder.

Si dentro de sus planes del régimen cubano está esperar a que se vaya Trump, no le da el tiempo para soportar, no una, sino cientos o miles de revueltas de los cubanos de a pie, que ya no pueden más con una ola de carencias que se está convirtiendo en tsunami devastador. ¿O usted qué cree?

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