Ahora el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, les exigió a los europeos alinearse con las locuras del presidente Donald Trump, les dijo a los integrantes de la Unión Europea que no son los “vasallos” de Washington, pero en su mensaje eso es exactamente lo que les está exigiendo.
Rubio ahora es el que pregona la palabra del ungido Trump, bajo esa consigna quiere que Europa se sume a los designios del señor de la Casa Blanca para encontrar la salvación del mundo, eso implica entre otras muchas cosas, el control de Estados Unidos de Groenlandia, que los europeos acepten que Ucrania entregue el Donbás y que la OTAN obedezca en todo.
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Pero resulta que mientras Trump se pone el papel del salvador del mundo, este año Estados Unidos regresa en noviembre a las urnas y eso lo baja de su nube, porque el enojo al interior de ese país es cada día más grande, en buena medida, porque mientras el presidente anda salvando el mundo en su política doméstica se ha venido radicalizando.
Las redadas contra los inmigrantes en Minneapolis son ejemplo de esa radicalización, la Policía del ICE le ha disparado en esta idea de Trump de realizar deportaciones masivas, un millón era su meta para el primer año de gobierno, esa política dejó en la ciudad de Minnesota a dos civiles estadounidenses, sí dos estadounidenses muertos.
En su afán de proteger a los oficiales del ICE, fue muy lejos el gobierno de Trump dijo que la Segunda Enmienda, casi sagrada en Estados Unidos y que permite la compra y portación de armas debía de ser reformada, eso provocó incluso el enojo de la poderosa Asociación Nacional del Rifle, un grupo que aporta mucho dinero a los candidatos en campaña, sobre todo, para republicanos.
Al exterior de Estados Unidos, el magnate pregona que ha desactivado ocho o más conflictos armados, pero solo él sabe cuáles, aunque la guerra en apariencia se frenó en la Franja de Gaza, la verdad es que Israel sigue bombardeando y matando a colonos de Gaza y de Cisjordania y cuando ellos los creen necesario atacan a Hezbolá, en el Líbano.
De Ucrania mejor ni hablar, la solución de Semidiós político es que Kiev entregue el Donbás a Rusia, por cierto, la zona energética más importante de los ucranianos, esa decisión permitiría que Estados Unidos comenzara más pronto que temprano a explotar las tierras raras ucranianas.
Eso es lo que realmente le interesa al magnate en Ucrania y a sus cercanos, me refiero al grupo de empresarios que lo apoyan y que en solo un año de gobierno de su mesías han triplicado sus fortunas, el asunto es que no se van a detener, porque es en apariencia muy difícil que Trump siga en el poder, aunque ya sabe que para él nada es imposible.
En su visita a Europa, Marco Rubio dejó claro que el gobierno de Trump se mantiene firme en sus políticas, pero la verdad sea dicha, ya con un tono un poco más bajo, porque las cosas no han salido como esperaban, de entrada, ahora los socios de la OTAN ya enseñaron las uñas y no están dispuestos a dejarse maniatar.
El secretario de Estado estadounidense le echó en cara a la Unión Europea “un culto al clima” y “una oleada de migración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades”, pero las amenazas bajaron, porque hace unos meses el solo hecho de no apegarse a las decisiones de Trump como país implicaba castigo con aranceles.
La verdad es que todos los supuestos logros del primer año de Trump, son a medias, cuando llegó al poder tomó otra vez al mundo con la guardia baja, pero eso no iba a durar todo el tiempo de su mandato.
Ni siquiera el derrocamiento suave de Nicolás Maduro en Venezuela puede considerarse un logro, al menos para los venezolanos, quizá para los intereses económicos de Trump y los suyos los sea, pero para la gente de ese país es pan con lo mismo, el régimen que los ha mantenidos reprimidos por más de un cuarto de siglo sigue ahí, solo que ahora es con la cara de Delcy Rodríguez.
Tampoco es imposible que el gobierno y la presión de Trump provoquen que algo se mueva en Cuba, pero si usted se espera un poco tampoco va a sacar al régimen que lleva 60 años en el poder, el verdadero interés es echar de la isla caribeña los intereses económicos, políticos y militares de China. Y de paso le da gusto a Marco Rubio que siempre ha tenido en mente derrocar al castrismo.
Hasta el secretario de Estado de EU tiene que chutarse los triunfos pírricos de un hombre que llegó al poder con el eslogan de su movimiento MAGA “volver a hacer grande a Estados Unidos otra vez”, pero eso a un año de distancia atole con el dedo para los estadounidenses. O usted, ¿qué cree?
