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La agonía de la pesca en Mazatlán, cuatro temporadas sin salir al mar

Mencionó que sacar un barco a la pesca cuesta mucho dinero.

Mencionó que sacar un barco a la pesca cuesta mucho dinero.
Foto: Fausto McConegly.

La última vez que don Javier Michel Andrade tuvo una buena temporada en altamar, fue cuando logró capturar 18 toneladas con una tripulación de ocho personas en su embarcación “Carla Josefina”. Don Javier siente que se le está yendo la vida, y no por sus 82 años, sino porque la actividad pesquera agoniza en Mazatlán.

El propietario y patrón del barco “Karla Josefina” tiene cuatro temporadas sin poder salir a la pesca de camarón por falta de recursos, ya que no hay apoyo del gobierno federal y tampoco le dan créditos por su edad.

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Sentado arriba de su barco en una silla con unos cojines, ve con tristeza cómo ha quedado atrás la romería que se vivía en el muelle pesquero del Parque Bonfil desde la segunda quincena de julio, donde trabajadores y proveedores iban y venían, pero hoy es poco el movimiento que se registra.

Empezó a trabajar en la pesca de camarón en altamar en 1960 y fue en 1994 cuando pudo comprarse dos barcos que administra su esposa, ya que a sus 82 años es el capitán de uno de ellos.

Señaló que desde los 17 años empezó a embarcarse de pavo, y a los 23 años se hizo patrón porque le gustó la pesca, hasta hace seis años le había ido bien, pero tiene cuatro años que no ha podido sacar sus barcos por falta de recursos.

Recuerda que en una buena temporada llegó a capturar en su embarcación “Carla Josefina” hasta 18 toneladas por viaje, y lo menos que ha logrado traer fueron tres toneladas en el último viaje, en 2021, donde solo logró tres viajes de los cinco que normalmente eran.

A la espera del milagro

Compartió que cada año la situación es más difícil para el sector, y en su caso él mismo es quien repara y da mantenimiento a su barco. En años anteriores desde que “amarraba” el barco empezaba a arreglarlosreparaba las máquinascuartos de refrigeraciónartes de pesca, trabajos de pinturasoldadura y carpintería, y hoy hace lo que puede con lo poco que tiene, con la esperanza de que se pueda tener recursos para salir a pesca, pero tiene cuatro años que se ha quedado esperando.

A su edad reconoció que disminuye el trabajo porque ya no tiene la juventud y la fuerza, pero tiene la experienciaorgullodignidad y ganas de seguir trabajando, por ello su más grande deseo es poder agarrar su timón y salir a la pesca nuevamente.

“Yo soy pescador nato, de 23 años me hice patrón, aquí estoy arriba de los barcos, yo no me dejo de los patrones, me ganan porque traen barcos grandes y son más nuevos, pero, así como estoy, puedo competir, porque sé trabajar y navegar afuera”, dijo con orgullo.

Sustos y alegrías

El patrón del buque “Carla Josefina”, comenta que en casi toda una vida que tiene en la actividad le han tocado sustostemores en el mar con ciclonesmarejada, pero alegrías en la producción, pues le han tocado lances hasta de una tonelada300 y 200 kilos de camarón.

Destacó que cuando están en el mar y se enfrentan a un huracán, lo que se le viene a la mente es persignarse y encomendarse a Dios.

“Cuando ya te agarra lo toreas, sobrevives o te hundes con todo y barco”, mencionó.

Recordó que durante el huracán “Ismael”, que dejó decenas de pescadores muertos, hubo barcos que se hundieron y se ahogaron tripulaciones completas, porque los agarró desprevenidos y no atendieron las recomendaciones.

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“Un patrón siempre cuida y protege a su gente”, señaló.

Así como el “Carla Josefina”, hay cientos de embarcaciones que se encuentran atracadasoxidadas y sin apoyos para cubrir los costos triplicados que les permitan hacerse a la mar en la temporada de capturas, pues requieren de más de 1.5 millones de pesos para avituallar cada embarcación.

Flota colapsada

El presidente de la Unión de Armadores del Litoral del PacíficoJesús Omar Lizárraga Manjarrez, señaló que la temporada de camarón 2025-2026 en altamar inicia el 29 de septiembre y la preparación avanza a marchas forzadas debido a la falta de flujo económico y financiamiento para cubrir los gastos básicos de salida, en especial por el diésel marino, que representa alrededor del 75 por ciento del costo de operación de un viaje de pesca.

Indicó que el panorama preocupa, ya que de las casi 500 embarcaciones que conforman la flota, el año pasado solo salieron alrededor de 170 desde Mazatlán, lo que refleja una disminución de más del 60 por ciento en la flota activa y para esta la situación es muy similar.

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Recordó que el sector pesquero de altamar desde el 2020 quedó desprotegido de programas de incentivos y de vigilancia, y ahora enfrenta la más baja producción de la biomasa de camarón en el Pacífico de los últimos 10 años.

“La presentación de los monitoreos del Instituto Mexicano de Investigación Pesquera Sustentables no dio buenos números en cuanto a abundancia de los diferentes tipos de camarón, azul, blanco y café aquí en el Pacífico mexicano, pues todos están por debajo de los promedios”, expresó.

Lizárraga Manjarrez dijo que la temporada anterior, el promedio de producción fue de 6 toneladas por viaje de camarón café, de tres vueltas durante la zafra, pero aunado a que el diésel cada vez incrementa su precio actualmente está en 25 pesos el litro, los costos de producción con los comercializadores son poco rentables.

Requieren apoyos

El comisionado Nacional de Pesca y AcuaculturaRigoberto Salgado Vázquez, reconoció que el sector enfrenta varios problemas y requiere de apoyo, pues de 500 barcos solo 200 podrían salir a pescar.

“Creo que debemos mejorar la actividad y evidentemente cuando esto ocurra, pues ya ellos nos platicaban las anécdotas de cómo esto era una romería de comercio, de vida alrededor de una actividad tan importante para el país, pero estamos en la ruta, la instrucción de la presidenta de México es venir a trabajar con ellos y es lo que estamos haciendo en este momento”, mencionó.

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Adelantó que analizarán los programas de apoyo para el sector que han desaparecido, para ver cuáles pudieran ser rescatados y mejorados.

El comisionado hace unas semanas hizo un recorrido en el muelle pesquero y pudo constatar cómo está deteriorándose la flota conforme pasa el tiempo, pues de alguna manera muchos barcos ya están en riesgo de no salir más porque no han podido ser reparados, cuando es un sector económico muy importante para Mazatlán y a nivel nacional, que detona varias actividades comerciales.

Esperan buenas tallas y precios

Para el gerente de la comercializadora Productores del Mar de MéxicoMiguel Rousse Acosta, esta temporada se espera sea muy parecida a la anterior, donde exportaron a Estados Unidos 3 millones de libras.

Manifestó que iniciarán la temporada sin inventario de camarón en las bodegas, lo que ayudará a administrar bien el nuevo camarón y venderlo a buen precio.

Recordó que la temporada pasada registró una baja en la producción del 50 por ciento con talla de medianas a chicas y un bajo precio, cuando el mercado demanda tallas grandes como U-15 y 16-20, que es ahí donde el camarón silvestre sinaloense es competitivo.

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Mencionó que sacar un barco a la pesca cuesta mucho dinero, y no pescar el volumen necesario para recuperar la inversión hace incosteable la actividad y es eso lo que ha llevado a esta crisis al sector.

Comentó que históricamente el camarón de exportación ronda entre los 280-300 pesos kilogramos, y ahorita está cerrando el precio en 240 pesos.

“Todo el año pasado que hubo una baja producción, pero el precio se mantuvo contraído, esa fue la mayor crisis que tuvimos porque no hubo producción, ni precio y el diésel caro es la fórmula perfecta para una crisis generalizada en el sector”, expresó.

Rousse Acosta indicó que la temporada anterior, el precio reaccionó tarde y en enero empezó a subir un poco, pero este año va a llegar a niveles buenos, pero todo depende de los aranceles y las producciones en Asia.

Indicó que la política del presidente Donald Trump les afectaba pues el consumo en Estados Unidos está contraído, con la crisis económica que tienen, el americano no sale a consumir y eso está pegando fuerte.

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“La logística de exportación, porque imagínate, te dicen en marzo va a haber aranceles y tienes que exportarlo todo, pero hacerlo en una sola operación tú mismo tienes que bajar el precio para que fluya la venta, lo mejor para exportar el camarón es hacerlo mediante fases, midiendo la oferta y demanda”, puntualizó.

Marimar Toledo Rodríguez | El Sol de Mazatlán

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