En pocas palabras: Intel Corp ha reducido su previsión de gastos operativos ajustados para 2025 a 16 mil 800 millones de dólares, desde los 17 mil millones previstos inicialmente.
El ajuste se debe a la salida de Altera, su división de chips programables, tras vender el 51 por ciento a Silver Lake por 8 mil 750 millones de dólares, un precio muy por debajo de los 17 mil millones que pagó en 2015.
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La operación, cerrada el 12 de septiembre, supone un giro estratégico. Silver Lake aportó 3 mil 300 millones en equity para hacerse con el control mayoritario, mientras que Altera, en la primera mitad de 2025, aportó 816 millones en ingresos, un margen bruto del 55 por ciento y gastos de 356 millones.
Estrategia Lip-Bu Tan
El movimiento refleja la estrategia de Lip-Bu Tan de sanear el balance y focalizar los recursos en negocios de mayor potencial, en un contexto donde el sector de semiconductores vive una feroz competencia con NVIDIA, AMD y TSMC.
El impacto contable es negativo, al vender con una fuerte depreciación frente al precio de compra, pero el alivio en gastos operativos podría mejorar márgenes de explotación hacia 2026.
Otro punto clave es la creciente participación del gobierno de Estados Unidos, que ha transformado parte de las subvenciones en acciones, alcanzando ya un 10 por ciento de participación accionarial. Esto refuerza la posición estratégica de Intel dentro del plan nacional de semiconductores, pero también añade presión política y expectativas de resultados.
Análisis técnico Intel
La acción de Intel retrocedió desde sus máximos de 50.60 dólares en 2024 hasta un rango entre los 26.41 y los 17.67 dólares en el que se ha desplazado desde agosto del año pasado hasta este mismo año.
Actualmente la empresa cotiza entorno a los 25.27 dólares en un movimiento claramente alcista iniciado el 1 de agosto y que parece estar ganando fuerza con un cruce de medias que empieza a marcar la media de 50 como sostén del precio actual y la media de 100 colocándose por encima de la de 200.
El punto de control (POC) se haya en la parte baja de este rango entorno a los 20.12 dólares. El indicador RSI nos marca territorio ligeramente sobrecomprado en 61.28 por ciento y MACD por encima de su histograma en negativo parece estar señalizando un agotamiento.
En caso de darse una recuperación del tono positivo, Intel debe superar con fuerza esta resistencia de su zona alta del rango y testear los 30 dólares, zona que actuó como soporte anterior donde se concentraba un volumen relevante.
De no cumplirse las expectativas de recuperación y perder su tono, esta zona de concentración de precio actual perdería su posición en dirección al punto de control indicado. Por otro lado ActivTrades Us Market Pulse se haya en territorio neutral.
Intel sigue en “modo limpieza” con desinversiones y ajustes que buscan sanear sus cuentas y mejorar rentabilidad futura. Sin embargo, el castigo bursátil refleja la desconfianza de los inversores ante los resultados a corto plazo. La clave estará en si logra estabilizar márgenes y ganar cuota en segmentos de alto crecimiento frente a rivales más ágiles.
