El representante de los desplazados por la violencia en el sur del estado, José Carlos Alarcón González, alertó que el fenómeno del desplazamiento forzado sigue activo en la sierra de Concordia, donde en los últimos dos meses cerca de 700 personas se han visto obligadas a abandonar sus comunidades debido a hechos violentos.
Alarcón González detalló que los desplazados provienen principalmente de las comunidades El Palmito, Pánuco, Cuatantal, Potrillos, Las Iguanas, Concordia, y Matatán, en Rosario, la mayoría de ellos llega a Mazatlán en busca de refugio y apoyo.
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“Todos los días llegan personas. No van a un centro comercial ni a buscar a la policía, llegan con nosotros. Y somos nosotros quienes buscamos la manera de que sean atendidos con empatía, mientras logran estabilizarse”, comentó el activista.
Actualmente, muchas de estas personas son acogidas en el fraccionamiento CVIVE, donde hay alrededor de 220 lotes disponibles para asignar, aunque ya habitan ahí unas 300 familias en condiciones precarias.
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Alarcón destacó que ante la lentitud y falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades, ha sido gracias al respaldo de empresas particulares, grupos religiosos y de la propia ciudadanía solidaria que han logrado subsistir.
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Sinaloa ocupó en 2024 el segundo lugar nacional en desplazados por violencia con cuatro mil 480 personas en esta condición, según el estudio Travesías forzadas: Desplazamiento interno en México, elaborado por del programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana y la ACNUR.
Carla González | El Sol de Mazatlán
