Inteligencia Artificial

Del esplendor al abandono, la nostalgia por el río Lerma limpio de los años 50

Convirtió al río Lerma en el caudal más contaminado en los últimos 50 años.

Foto: Archivo El Sol de Salamanca.

Nada queda de aquel río Lerma de los años 50tas, aquel cauce hermoso de agua limpia y transparente donde los niños podían ver su reflejo y que era hogar de miles de peces. Ese mismo lugar que alguna vez sirvió para lavar, bañarse, pescar e incluso disfrutar de un paseo en lancha, hoy no es más que un arroyo sucio, descuidado y convertido en basurero acuático de la población. Todas las vivencias de aquellos niños, como Francisco Páramo y René Gutiérrez, ahora no son más que recuerdos.

Francisco Páramo, habitante de Salamanca, recordó con nostalgia cómo hace más de seis décadas el Lerma era un sitio de diversión y encuentro familiar. “Era un agua limpio, transparente. Había hasta pececitos allí. Cuando abrían las presas de Allende pescábamos carpas grandísimas y también nos bañábamos”, relató.

Te puede interesar: Brasil anuncia licitación para concesión de hidrovía del Río Paraguay

Contó que de niño, junto con otros jóvenes, hacían resbaladillas en el lodo cuando el río bajaba de nivel y pasaban horas jugando a la orilla del cauce. “Todos, imagínese si no tengo buenos recuerdos de mi río Lerma. Y ahora tristeza, tristeza, porque ni siquiera una limpieza de parte de nadie, ni de nosotros como ciudadanos, ni de las autoridades municipales ni estatales”, lamentó.

El habitante recordó que en Semana Santa llegaban familias de comunidades cercanas a pasar un día de campo en la ribera: “Se iban a la orilla del río a echarse una sandía, unos melones, elotes. Y ahora, ¿quién va? Nadie. Feo, abandonado, sucio”, expresó con desánimo.

La condición actual del rio Lerma, la describió como triste, al señalar que ni las nuevas generaciones ni mucho menos las autoridades se han preocupado por sanear este cauce.

Por su parte, René Gutiérrez también evocó los años en los que el río Lerma era parte fundamental de la vida en Salamanca. “El río Lerma es una historia muy bonita. En aquellos tiempos era una afluencia de agua muy importante, era turbulenta, pero limpia. Nuestra infancia fue muy cercana al río porque nos gustaba verlo crecer”, recordó.

Añadió que en su niñez las actividades iban desde aventar piedras hasta jugar sobre la ribera, pero reconoció que desde finales de los años setenta comenzó el deterioro. “Estamos hablando de unos años como en el 77, 78, todavía se veía muy bonito el río. A partir de esa época ya fue muy difícil acercarse por los malos olores y porque lleva muy poca agua; la mayor parte se queda en otros estados y lo que llega aquí ya son residuos de las industrias”, señaló.

Finalmente, Gutiérrez dejó un mensaje a las nuevas generaciones: “Ya es muy difícil volver a los tiempos de antes. Ojalá no se olviden de lo que significó el río Lerma para Salamanca y se trabaje para devolverle algo de la vida que tuvo”.

De acuerdo a datos históricos, antes de 1955, la ribera del Río Lerma era un lugar de recreación para los salmantinos que asistían a este lugar después de las celebraciones religiosas en los templos cercanos, actividades que realizaban especialmente los fines de semana y donde las familias aprovechaban para pasear en las canoas de madera y comer a las orillas del Río.

Te recomendamos: Cinco empresas trabajarán en la restauración ecológica del Río Tula en Hidalgo

Pero, todos esos días gloriosos terminaron para los salmantinos con la llegada de la industria a Salamanca, que aunque impacto de manera positiva en el crecimiento y desarrollo del municipio, también convirtió al río Lerma en el caudal más contaminado en los últimos 50 años por descargas industriales y domésticas, tornando el color de su agua de transparente a café.

Sanjuana Medrano | El Sol de Salamanca

También te puede interesar

Trends