Mientras prestadores turísticos buscan ampliar el polígono autorizado para el nado con orcas y las autoridades ambientales analizan ajustes técnicos al Plan de Manejo Tipo, habitantes de la zona expresaron preocupaciones sobre los riesgos de esta práctica.
Durante la conferencia de prensa, se cuestionó a los prestadores de servicios ecoturísticos comunitarios directamente el tema del plan de manejo para el nado y avistamiento con orcas y pidió escuchar la postura de los residentes de La Ventana–El Sargento.
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A partir de ello, la habitante Engracia Lorena Yee compartió una visión crítica y señaló que las políticas públicas deben partir de la voz de la comunidad, “que la gente diga qué es lo que le conviene”.
Al fijar su postura personal, fue tajante: “no es algo bueno” y advirtió que “puede traer sus consecuencias”. Sobre el bienestar animal, recalcó que “los animales no se les debe molestar. Los animales están en su hábitat natural”.
Para ella, la implementación de actividades de este tipo representa una amenaza al ecosistema. “Ese tipo de negocios no son buenos para nadie, para un ecosistema tan hermoso que tenemos aquí”, expresó la habitante.
Contrasta preocupación con solicitud de ampliar polígono
Estas declaraciones contrastan con el proceso organizativo de capitanes y prestadores de servicios turísticos, quienes la misma semana presentaron un documento con criterios técnicos para regular la actividad y una petición de ampliar el área de nado hasta La Ribera y Faro del Coyote.
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Según explicó Cristina González Rubio, titular de Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Baja California Sur, el plan de manejo busca priorizar a las comunidades locales, pero no puede excluir a otras poblaciones costeras con los mismos derechos.
Este instrumento normativo, dado a conocer el pasado 24 de julio, fija una temporada de operación del 1 de agosto de 2025 al 31 de julio de 2026, determina distancias mínimas para embarcaciones y nadadores, define cupos diarios y establece protocolos de seguridad que deberán cumplir tanto prestadores de servicios como visitantes.
Las orcas (Orcinus orca) son los odontocetos (mamíferos marinos dentados) más grandes del planeta y ocupan el vértice de la cadena alimenticia marina.
En aguas sudcalifornianas se observan prácticamente todo el año, con un pico de avistamientos durante el mes de junio, lo que ha convertido a la región de La Ventana, municipio de La Paz, en uno de los puntos más atractivos para el turismo náutico en Baja California Sur.
¿Qué reglas tiene el plan de manejo?
A partir de agosto de 2025, toda embarcación que desee acercarse a orcas deberá cumplir lineamientos estrictos. La distancia mínima será de 20 metros cuando los animales presenten conductas sociales, de alimentación o desplazamiento, y de 100 metros durante el descanso o la caza.
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En caso de que ya haya dos embarcaciones interactuando con el mismo grupo, la tercera deberá esperar a 60 metros si las orcas están socializando o alimentándose, o a 200 metros cuando se encuentren en descanso o caza, hasta que alguna embarcación se retire.
El tiempo máximo permitido será de 30 minutos por embarcación, y la velocidad no podrá superar los cinco nudos (9.2 kilómetros por hora), reduciéndose a tres nudos si la distancia es menor a 50 metros.
El plan también indica que la aproximación debe hacerse en diagonal y nunca por la parte frontal o trasera de los animales, evitando así interferir en su desplazamiento.
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El debate refleja dos visiones: por un lado, prestadores de servicios que buscan certidumbre y mayor margen de operación; y por otro, habitantes como Engracia Lorena, que llaman a cuestionar la conveniencia de abrir un mercado turístico en torno a las orcas y a proteger el equilibrio ecológico de la región.
Alan Flores | El Sudcaliforniano
