Aunque generan más del 50 por ciento del PIB nacional y el 70 por ciento del empleo formal, solo una de cada seis pymes mexicanas participa en comercio exterior, según la Secretaría de Economía. El mayor obstáculo no está en la calidad de sus productos ni en la falta de demanda global, sino en una infraestructura financiera que encarece, retrasa y complica las transacciones internacionales.
“Estas empresas tienen el potencial de competir globalmente, pero están atadas a un sistema que no ha evolucionado al ritmo del comercio digital. Las comisiones excesivas, los tiempos de espera y la falta de herramientas como cuentas multidivisa afectan su competitividad y ponen en riesgo acuerdos clave”, señala Dimitri Zaninovich, CEO de EFEX, plataforma tecnológica especializada en pagos transfronterizos.
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Muchas pymes enfrentan procesos que pueden tardar entre tres y siete días hábiles para liquidar una transferencia al extranjero. Además, los costos por transferencia, recepción y conversión de divisas pueden alcanzar entre el 3 y el 7 por ciento del monto total, reduciendo márgenes de ganancia y comprometiendo el flujo de caja.
Su capacidad para negociar con proveedores internacionales que ya operan con plataformas más ágiles, automatizadas y digitales es limitada debido a falta de acceso a cuentas en dólares, euros o libras. A esto se suma el uso de procesos manuales —como llamadas y correos electrónicos para validar pagos—, que incrementan el riesgo de errores, fraudes y retrasos en la cadena de suministro.
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En ese sentido, comenta el CEO de EFEX, “la solución radica en adoptar plataformas que automatizan y agilizan las transacciones internacionales y operaciones multidivisa, cumplen con las normativas vigentes y optimizan costos operativos, facilitando mediante algoritmos y tecnología, el acceso de las pymes a mercados globales”.
La clave para abrir mercados globales
Las empresas mexicanas están en una posición estratégica para capitalizar acuerdos comerciales con Estados Unidos, Europa y Asia. Pero sin una infraestructura financiera moderna, digital y transparente, miles seguirán excluidas del comercio global.
“La oportunidad está sobre la mesa. Si las pymes acceden a soluciones tecnológicas que eliminen las barreras en los pagos internacionales, no solo se volverán más eficientes, también serán verdaderamente globales”, concluye Zaninovich.
