Más que simples pasajes, los callejones de Guanajuato son testigos vivos de una historia marcada por la minería, el trabajo obrero y la imaginación popular. Así lo explicó el cronista de la ciudad, Eduardo Vidaurri Aréchiga, al recorrer algunos de estos angostos caminos donde cada piedra guarda una anécdota.
“Para procesar los metales, se levantaron grandes haciendas de beneficio, como la antigua hacienda de Cervera, y a su alrededor surgieron espacios llamados cuadrillas, donde se construían casas para los trabajadores. Estas agrupaciones, sin planeación urbana formal, dieron origen a los laberintos que hoy conocemos como callejones naturales“, detalló.
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La ciudad conserva callejones con nombres tan peculiares como entrañables. Algunos de ellos reflejan directamente las condiciones del entorno en siglos pasados.
Más macabro, pero igualmente real, es el origen del callejón Perros Muertos: “Era un terreno donde se arrojaban los perros sin vida, una especie de cementerio canino”, comenta Vidaurri.
Sin embargo, no todo es lúgubre. Otros nombres despiertan la imaginación. “Al costado del templo de Cata está el callejón Espejo del Burro. No tenemos certeza de su origen, pero refleja esa ironía y picardía tan típica de los guanajuatenses”, dice.
También hay nombres poéticos. “Uno que me gusta mucho se encuentra en la Calzada de Guadalupe: Luna de Enero. Solo con leerlo uno piensa en versos o en noches frías y estrelladas“, añade.
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Otros nombres tienen un carácter más utilitario. El callejón El Potrero, ubicado en el centro, servía para resguardar bestias de carga como caballos o mulas.
Muy cerca está el callejón Corazones, otro ejemplo de la variedad sentimental en la toponimia local.
Vidaurri también destaca el Callejón de los Changos, uno de los más pequeños de Guanajuato, ubicado cerca de la zona del Cantador. Su nombre, como muchos otros, forma parte de un folclore que se transmite de generación en generación, con historias que no siempre están documentadas, pero sí presentes en la memoria colectiva.
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Entre los callejones más singulares también se encuentran: Laurel, La Hoja Seca, Callejón del Muerto, Sepultura, Cuesta China, Centinela, Galarza, Chilito y Sagrado Corazón, entre muchos otros.
Miguel Martínez | El Sol de León
