Estudiantes de la Telesecundaria 790, capacitados como guardias ambientales, recorrieron junto con personal de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) el Área Natural Protegida Cuenca Alta del Río Temascatio, donde pudieron identificar especies clave para el equilibrio del ecosistema.
Gracias a las recientes lluvias, fue posible avistar una cría de tortuga del género Kinosternon sp y numerosos ejemplares del Sapo de la montaña (Anaxyrus compactilis), especies que ayudan al control de plagas y son indicadores de la salud ambiental.
El Sapo de la montaña, por ejemplo, cumple una función vital en el control de insectos, mientras que las tortugas del género Kinosternon suelen habitar cuerpos de agua limpia, lo que refleja el buen estado ambiental de ciertos puntos de la cuenca.
El hábitat común del sapo de montaña, también conocido como sapo común, son lugares húmedos y con agua, como charcas, arroyos, ríos remansados, lagunas, e incluso zanjas, canales y piletas construidos por el ser humano
El sapo de montaña, como otros anfibios, es crucial para el equilibrio del ecosistema. Su papel como depredador, especialmente de insectos, ayuda a controlar plagas que podrían dañar cultivos o transmitir enfermedades. Además, sirven como alimento para otros animales, participando en la transferencia de nutrientes y manteniendo la biodiversidad.
China es un socio estratégico para la diversificación económica de Colombia, asegura ProColombia
Caen 7.6% las exportaciones de Paraguay en el primer semestre de 2025
Coahuila mantendrá operativos contra huachicol, narcomenudeo y extorsión, Manolo Jiménez
Donald Trump golpea a México y a la Unión Europea
Hoteleros piden operativos permanentes en carreteras para proteger turismo en Mazatlán
Ambas empieces ha comenzado a avistarse en el Área Natural Protegida, esta zona alberga diversos tipos de vegetación, como bosque de encino, mezquital, chaparral, matorral subtropical y matorral crasicaule. En ella se pueden encontrar especies como el Copal, palo Dulce, colorín quemador, flor de hueso, biznagas y la Mammillaria oteroi, esta última considerada amenazada. La fauna de la zona incluye 15 especies de mamíferos, 38 de aves, 11 de reptiles y 5 de anfibios.
Además, colinda con los poblados de Cárdenas y San José de Mendoza. Limita al norte con el Cerro Misterio del Chorro y al sur con los Cerros Las Coloradas, El Picacho y las Cerquillas. La superficie total del área es de 17 mil 432 hectáreas.
Lee: Golfo de México, un ecosistema vital que clama protección más allá del petróleo
Durante estos recorridos, las y los jóvenes, acompañados por especialistas, fortalecieron su conocimiento sobre biodiversidad mediante la identificación directa de especies. La actividad no solo fomentó el interés por la conservación, sino que también permitió a los participantes comprender el valor ecológico de los anfibios y reptiles en el equilibrio natural del área protegida.
Sanjuana Medrano | El Sol de Salamanca
