La Ciudad de México modificó la Ley de Protección y Bienestar de los Animales para reconocer a los animales comunitarios, es decir, perros y gatos que viven en la calle y son cuidados por vecinos. Con este cambio, se garantiza que no sean llevados a centros de control canino.
Antes, los animales podían ser retirados de calles o parques e incluso sacrificados si eran reportados, aunque los vecinos los cuidaran. La ley asegura que perros y gatos puedan quedarse en su entorno sin riesgo de ser llevados.
La normativa define a los animales comunitarios como perros o gatos que viven en espacios públicos o comunes, aceptados, alimentados y cuidados por un grupo de vecinos. También reconoce el trabajo de quienes los cuidan, dándoles alimento, seguridad, atención médica y cariño.
El artículo 73 también establece que será la Agencia de Atención Animal la que debe apoyar a los animales comunitarios con programas de esterilización, educación y promoción de la tutela responsable.
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El viernes, la modificación fue publicada en la Gaceta Oficial de la CdMx, luego de que en abril pasado, los legisladores aprobaran dichos cambios.
Esta reforma da protección legal a animales que no pueden ser adoptados y busca mejorar la seguridad y salud de las comunidades que conviven con ellos, consideró la organización Humane World for Animals México, que colaboró con el diputado Manuel Talayero y la Agencia de Atención Animal para lograr un control de poblaciones más ético.
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“Esta reforma muestra que la compasión puede cambiar las leyes. Reconoce que el cuidado de animales no solo ocurre en casas, sino también en las calles,” dijo Claudia Edwards, miembro de la organización.
Miriam Domínguez | El Sol de México
