El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, aseguró que existe un riesgo real de que el crimen organizado influya en la designación de jueces en México, lo que pondría en peligro la imparcialidad y legalidad del sistema judicial. Ante ello, hizo un llamado a garantizar transparencia en el proceso de renovación del Poder Judicial, cuya relevancia, dijo, es crucial para la paz y el futuro del país.
Durante una rueda de prensa, el líder religioso recordó que la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), de la cual forma parte, ya había emitido una postura clara en torno a este tema. En ella, los obispos advirtieron que la intromisión del crimen organizado en las instituciones judiciales representa una amenaza directa al Estado de derecho, sobre todo si logran colocar a personas afines en cargos clave, generando así la figura de los llamados “narcojueces”.
“Esperemos que haya mucha transparencia, que haya una verdadera elección y que no se preste a nada que pueda enturbiar algo que se pretende que sea bueno”, expresó Enrique Díaz, al hacer eco de la preocupación compartida por los obispos del país.
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El obispo de la Diócesis de Irapuato insistió en que este proceso debe llevarse con total responsabilidad por parte de las autoridades involucradas, y que la ciudadanía también debe asumir un papel vigilante. Añadió que la vigilancia social y la exigencia de transparencia son esenciales para evitar la manipulación o el uso indebido de los procesos judiciales.
“Que no se enturbie con ninguna otra cosa”, reiteró, al resaltar que cualquier intento de manipular las designaciones judiciales comprometería la legitimidad de las instituciones encargadas de impartir justicia.
Finalmente, agregó que un sistema judicial infiltrado por intereses delictivos no sólo pone en entredicho la legalidad de sus resoluciones, sino que también compromete la seguridad, la estabilidad y la paz social en las comunidades. En ese sentido, destacó que la justicia debe estar siempre al servicio del pueblo y no al de quienes buscan beneficio personal o protección para actos ilícitos.
Fátima Arton | El Sol de Irapuato
