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El paraíso de las truchas en CDMX: turismo, sabor y ciencia en el Segundo Dinamo

El criadero cuenta con un restaurante donde ofrecen a las comensales sabrosas truchas empapeladas o fritas.

El criadero cuenta con un restaurante donde ofrecen a las comensales sabrosas truchas empapeladas o fritas.
Foto: Gobierno.

En la Ciudad de México hay diversas opciones para comer algunos peces en criaderos. Uno de ellos es el de las truchas Rancho la Rosita, ubicado en las montañas del suroeste capitalino, en el Segundo Dinamo, en la alcaldía  La Magdalena Contreras.

El criadero más grande de la ciudad, cual cuenta con un ejemplar único: las truchas “color oro viejo”, producto de un proceso de inseminación artificial, por lo cual es más resistente a las enfermedades de su especie, crece más rápido y tiene un mejor sabor, se alimenta de las aguas del Río Magdalena, el único torrente vivo en la metrópoli.

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Pertenece a Cándido Estrada López, con 40 años de experiencia en la acuicultura y su familia, quienes reproducen más de 100 mil peces al año, para el turismo local, nacional e internacional.

Si a usted le interesa conocer cómo es la reproducción de truchas puede conocer esta interesante actividad a través del gran conocimiento y pasión de Cándido que en los recorridos detalla que en cada estanque se concentran entre 8 mil y 10 mil peces, separados por tamaños y edades.

Con el fin de controlar el crecimiento, su reproducción y mantener la distribución del alimento que les brindan, hasta lograr un tamaño promedio de 250 gramos, listas para el consumo, proceso que dura 9 meses.

En la visita a esta zona de conservación de la ciudad de México, usted podrá ver como el acuicultor arroja gránulos de alimento a los estantes y las truchas comienzan a brincar; con su red en mano pesca varias de ellas para enseñar el tamaño de éstas, toma una con un guante, la saca y luego la besa.

Truchas, un negocio familiar

Junto con su esposa Berta de la Cruz, su hija Bibiana y su hijo Juan, dan mantenimiento al criadero que consiste en la limpieza de 11 estanques, de 1.20 de profundidad, del retiro de materia orgánica y alimentar a las crías varias veces al día.

El acuicultor originario de Ciudad de México, describe cómo es el proceso de incubación. “En esta área sacamos los óvulos y el esperma de los peces seleccionados a través de movimientos abdominales; se fecunda el huevo y lo mantenemos en movimientos circulares con plumas de ave”.

“Lo dejamos entre 28 y 30 días en incubación y cuando eclosionan nos aguantamos dos semanas para comenzar con la etapa de alimentación con harinas de pescado muy nutritivas”, pormenorizó.

La reproducción de los peces se realiza de manera asistida, seleccionando los ejemplares más ágiles y saludables para convertirse en reproductores durante cinco o seis años. “Los peces ponen 2 mil huevecillos en su vida productiva”.

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El Segundo Dínamo en la alcaldía Magdalena Contreras

El criadero se alimenta con las aguas del Río Las Ventanas, brazo del Río Magdalena, en el segundo Dínamo, de los bienes comunales de la Magdalena Atlític. El agua que utiliza pasa por el sistema de sus estanques, se filtra y se reincorpora al cauce del mismo río.

De acuerdo con Estrada,  los pescados capitalinos son perfectos, llevan una alimentación bastante vigilada: comen tres veces al día en un horario fijo, su dieta es balanceada en harina de pescado, proteínas, vitaminas y minerales, y el agua proviene directamente de los manantiales. “El pez en cautiverio es alta en omega 3, vitaminas, ácido fólico”, refirió.

En temporada de Cuaresma hay mayor consumo

Si usted es de las personas que le gusta comer pescados y mariscos en la cuaresma, este criadero de truchas es la opción.

Por lo que desde octubre pasado comenzó a producir las 40 mil truchas que venderá este 2025, incluyendo la Cuaresma, que se celebrará del 5 de marzo al 17 de abril.

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El criadero cuenta con un restaurante donde ofrecen a las comensales sabrosas truchas empapeladas o fritas, las cuales, cada persona puede pescar, las limpian y preparan; el platillo lo acompañan con una sopa de setas, -las cuales se producen en el invernadero que se encuentra dentro del predio-, ensalada, salsas, tortillas hechas a mano y a los que no les guste el pescado hay otras opciones. Además, ya cuentan con antena satelital e internet.

Está ubicado en el Paraje S/N del Segundo Dinamo, en la alcaldía Magdalena Contreras, y se puede llegar por las avenidas San Francisco, San Jerónimo y el Camino a Santa Teresa hasta la Cañada, en donde hay estacionamientos con un precio aproximado de 30 pesos. Se pueden tomar camiones que salen en Miguel Ángel de Quevedo.

Patricia Carrasco | La Prensa

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