Tato Alexander tiene una trayectoria considerable tanto en teatro, como en cine y televisión. Y cuando le preguntamos cuál es el proyecto del que se siente más orgullosa responde sin dudar que la serie “Backdoor”, de Comedy Central.
“Es un proyecto único, porque antes no hubo algo similar en México, aunque sí hubieron muchos que intentaron hacerlo, pero sólo me viene a la mente un programa de sketches de YouTube que era muy bueno, con Poncho Borbolla, Dani García y otros actores… Pero Backdoor tiene la particularidad de que es una colaboración con guionistas brasileños, donde ellos escriben los originales y acá los adaptamos, además de que nosotros somos actores, no standuperos ni nada de eso; somos actores que venimos del teatro y de otras áreas, y eso lo hizo algo muy único”.
Lee: De la TV al streaming, cómo ha cambiado el consumo de contenido en México
Tato también destaca el tipo de humor de este proyecto, en el que se permiten tocar temas tabú o temas que no se tocan en otros proyectos por autocensura. Así, la hemos visto encarnar a una mujer que se cree parte del ambiente queer y llevar al extremo esa ideología, a pesar de ser evidentemente buga; a una empresaria que da una especie de TED Talk en la que propone eliminar los salarios del sistema laboral para que las empresas crezcan rápidamente o a una instructora que trata de explicar sin éxito el concepto de mansplaining a los hombres de una oficina.
“Sí, y eso me gusta, porque de alguna manera lo hace un proyecto muy inteligente. Nos ha pasado que a veces hacemos algunos sketches que no sabemos si los van a aprobar y pues sí, se aprueban. Pero te digo que me parece un proyecto muy inteligente porque tampoco nos burlamos de nadie”.
Del mismo modo subraya la importancia de tropicalizar apropiadamente cada tema para que todo lleve impresa la idiosincrasia del mexicano.
“Ese es el trabajo de las personas que adaptan el guión, pero nosotros también le metemos de nuestra cosecha a la hora de grabar los diálogos”, confiesa.
El medallista paralímpico Edgar Fuentes recibe una vivienda adaptada por participar en los Juegos Paralímpicos de París
Crecen 18.1% las exportaciones de carne de pollo de Brasil a China en febrero de 2025
Así es el plan de Yucatán para atraer más turismo de Guatemala a la Ruta Maya
El PVEM propone una nueva ley para combatir el maltrato
Las empresas chinas de computación en la nube se expanden en el extranjero
El teatro y los monólogos
Más allá de dicho proyecto, Tato destaca otros títulos que le han dado otras satisfacciones:
“Me gustó mucho la serie Cómo sobrevivir soltero, porque ahí conocí a muchos de mis amigos; y de teatro lo que más me gustó hacer fue una obra que se llama Oleanna, de David Mamet, la cual hicimos durante tres años de forma intermitente y la verdad es que quedé muy satisfecha con el resultado, a pesar de que no es un autor nada fácil”.
En lo que se refiere al teatro, cuenta con una larga trayectoria de puestas en escena, entre las que destacan Nadando con Tiburones, Paisaje Marino con Tiburones y Bailarina y Smartphones.
Le preguntamos por qué se suele hablar en ciertos círculos de este arte como un área que le da mayor validez o reconocimiento a los actores que incursionan en él.
Te recomendamos: Caifanes regresa con “Y caíste”, su nuevo sencillo tras años de espera
“Yo creo que el teatro está muy romantizado, aunque por razones muy válidas. Pero para mí no es el género más grande, aunque sin duda sí es un medio donde se encuentran mejores personajes, pero eso se debe a que los medios audiovisuales están tratando de cumplir con otras cosas y con otros gustos, mientras que el teatro se trata más de tener una voz propia y es un medio que te da la oportunidad de explorar otras cosas, como el hecho de estar todo el tiempo en escena y eso es un entrenamiento que me encanta, pero es algo muy diferente a por ejemplo el cine, donde tienes que hacer cortes constantemente. Pero como te digo, no creo que el teatro sea el santo grial, porque los formatos como el cine o la televisión te ofrecen otras cosas que puedes explorar”.
Hablando de la posibilidad de estar durante largo tiempo sobre un escenario, destaca también su experiencia en los monólogos, ya que de hecho ella debutó ante una audiencia internacional con el unipersonal Una Historia del Diablo (A History of The Devil), del cual se presentaron dos temporadas en Nueva York.
“Eso también es muy padre e implica otro tipo de exploración, porque todo se basa en tu propia imaginación, a pesar de que ahí no tienes la experiencia de trabajar con compañeros en escena, sin duda es otra forma de trabajar que me encanta.
Te puede interesar: La última canción de Paquita, su dueto inédito con Carlos Cuevas
Por su incursión en estos rubros, Tato Alexander fue nominada al premio Actriz Revelación en 2012 por la Asociación de Críticos y Periodistas de Teatro y dos años después acreedora al premio de Mejor Actriz en Monólogo por la misma asociación.
La pantalla chica y la grande
Tato también ha actuado en series de televisión (Monarca 2, Enloqueciendo Contigo) y largometrajes (El Alien y Yo, El Aire es Dulce Aquí, Las Reglas de La Ruina, Guadalupe Reyes, No Negociable).
En lo que se refiere a este último rubro, este 19 de marzo se estrena la película Pérdida Total, de Enrique Begné, en la que la actriz comparte créditos con Leonardo Ortizgris, Joaquin Cosio y Hector Kostifakis.
Se trata de la historia de un hombre que orquesta la pérdida total de su automóvil para cobrar el seguro y pagar una deuda.
Lee: Crisis en el cine mexicano, menos producción y caída en taquilla tras la pandemia
“En esta cinta me encantó el resultado. Desde que vi el guión me gustó mucho el proyecto pero más verla terminada. Es una comedia muy sutil y algo oscura en la que una persona no puede afrontar la vida de otra manera… Lo que pasa es que cuando esta persona quiere cobrar el seguro de su coche se encuentran con que hay un cadáver ahí, y es muy divertido ver cómo unos sospenchan de los otros en la trama”.
Sobre lo frecuente que puede ser engancharse con un guión que no necesariamente tiene una correcta ejecución, comenta:
“Pasa mucho. Woody Allen decía que una película es una cuando se escribe, otra cuando se graba y otra cuando se edita… Y es que por ejemplo, desde la sala de edición le puedes cambiar el género a una película o contar otra historia. Pero en este caso me pareció fascinante ver el producto final”.
Otros formatos
El año pasado, Tato también incursionó en el área de los podcast de la mano de otras colegas de Backdoor.
Te recomendamos: Fernanda Valadez y Astrid Rondero, el cine hecho por mujeres no debe encasillarse
“Eso surgió porque una vez nos invitaron a hacer un programa de misterios a mí, a Vero Bravo y a Luz Aldán, y nos encantó, porque de entrada nos gusta mucho platicar entre nosotras, debido a que llevamos mucho tiempo colaborando y somos muy buenas compañeras, entonces tenemos muy buenas pláticas y lo disfrutamos mucho. Después el proyecto ya no siguió e hicimos otro que se llama Unos pedillos, que era como para hablar de nuestros asuntos mentales, como la ansiedad o la obsesión por ciertas cosas. Eso tampoco siguió, pero espero que lo podamos retomar en algún momento”.
Antes de terminar, le preguntamos si se arrepiente de algo, a lo que responde de inmediato:
Sí, todo el tiempo. Porque me cuesta trabajo vivir en el presente y siempre estoy pensando en el pasado o en el futuro… Esos son mis pedillos. Creo que hay cosas que no he disfrutado como pude, aunque sé que fue porque tampoco tenía las herramientas para hacerlo. Por ejemplo, cuando me fui a Nueva York a estudiar actuación no lo disfruté tanto como pude y de hecho me costó trabajo hacer amigos, además de que no me quise quedar ahí porque la ciudad se me hizo muy violenta. Pero creo que fue una buena decisión, porque eso me permitió estudiar más y leer muchísimos libros, entre otras cosas.
Eso sí, de lo que parece no arrepentirse es de haber elegido ser actriz.
Lee: 100 por ciento Campesino: Estudiantes llevan la vida rural al festival de cine de Guanajuato
“Siempre quise serlo, pero el momento en el que decidí que lo haría fue cuando intenté estudiar otra carrera, en la que de hecho me metí al grupo de teatro y entonces me di cuenta de que la verdad es que no me importaba la carrera, sólo estar en el grupo de teatro… Ahí fue cuando dije, ¿para qué me engaño?”.
Antes de concluir, adelanta que también acaba de grabar una película que ella misma escribió y que aunque falta un tiempo para que podamos verla, esto significa otro logro muy importante para ella.
Alejandro Castro | El Sol de México
