Mazatlán vive una crisis de inseguridad que ha transformado el trabajo de taxistas y conductores de plataformas en un oficio de alto riesgo.
Al menos 12 casos se han presentado, pero de ninguno hay denuncia formal por miedo.
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Desde septiembre, retenes falsos operados por sujetos armados han sembrado el temor entre quienes transitan por colonias populares y vialidades apartadas del puerto.
Los relatos son inquietantes: choferes obligados a detenerse en la carretera, despojados de credenciales y celulares, y sometidos a intensos interrogatorios bajo amenazas.
A esto se suma una revisión visual de sus datos personales y contenido digital, que puede derivar en agresiones físicas o represalias más severas si los consideran sospechosos.
La revisión de rutina
Según un conductor de aplicaciones con seis años de experiencia, quien pidió mantener su identidad en el anonimato, los retenes funcionan con una lógica arbitraria.
“Nos bajan del carro, nos piden celulares y el INE. Te revisan todo y si no les gusta lo que encuentran, te golpean. Vi cómo a un joven le dieron cachetadas solo por estar en un grupo de WhatsApp que hacía alusión al ‘Chapo’”, dijo.
“Le dijeron al morro, ‘a poco sí muy acá’, y él les decía que era de juego, y éstos le estaban diciendo que esto no era de risa, le decían: ‘¿Me ves riéndome o qué, pende…?, así le decían y lo chateaban, le dijeron que ya tenían los datos de él, que cualquier cosa y le darían en su madre, así dijeron“, añadió.
El clima de inseguridad ha obligado a los conductores a cambiar sus rutinas y limitar sus horarios laborales.
Juan Carlos, taxista con 12 años en el oficio, coincidió con el relató anterior.
“Procuramos no trabajar después de la una de la mañana. Es muy difícil transitar sin miedo, especialmente por colonias donde sabemos que estos retenes son más frecuentes”, expuso.
Sergio, otro conductor con cinco años de experiencia, afirmó que los retenes reflejan un estado de indefensión total.
“Cuando a mí me pararon los mismos sicarios dijeron que ellos ya habían rebasado a la seguridad pública. ¿A quién acudimos si ellos tienen el control?”, cuestionó.
Otra de las cosas que más asustó al conductor es cómo les quitan las pertenencias y les comienzan a tomar fotos, igual para el INE y la revisión.
“Da miedo porque te quitan las cosas y les toman fotos, quiere decir que ya hasta saben dónde vives o quién eres, cuándo irán a hacer algo, va a pasar una tragedia”, añadió.
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El caso del estadio de futbol
El 16 de noviembre un joven de 26 años que regresaba a su domicilio fue interceptado junto con un conductor de plataforma cerca del estadio El Encanto
“Nos quitaron las identificaciones y celulares, revisaron quiénes éramos y nos hicieron preguntas. Lo peor es que ahora tienen toda nuestra información personal. Uno no sabe qué puedan hacer con eso”, explicó con evidente preocupación.
Añadió que fueron minutos de pánico para el conductor y él, pues no sabían qué hacer, incluso ambos recibieron amenazas.
“A mí me dijeron ‘¿qué miedo, pues, cabrón?, no te va a pasar nada si no traes nada’, y al conductor le dijeron: ‘si traes gente que ande mal te vamos a dejar ser mientras estén en la aplicación, pero si vienes de particular y traes raza, vas a valer ver…’, fue puro miedo”, dijo.
El álbum familiar
Una de las prácticas más alarmantes ocurre durante estas revisiones. Los hombres armados muestran a las víctimas un “álbum familiar”, una colección de fotografías de personas que, presuntamente, están buscando.
“Te apuntan con linternas a la cara y te ordenan ‘pararte derecho’. Si no estás en el álbum te dejan ir, pero si apareces, probablemente no regreses, me quedé asombrado, porque no ocuparon teléfono para eso”, explicó el testigo.
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Autoridades sin respuestas
A pesar de la gravedad de la situación, las autoridades locales han evitado asumir responsabilidad.
Jesús Arnoldo Serrano Castelo, vicefiscal de la zona sur, fue un de ellas.
“Dentro de la competencia de la Fiscalía no tenemos esa información, quizá tendrá que ser la autoridad federal la que pueda dar una versión al respecto”, explicó.
El gobernador Rubén Rocha Moya negó que haya denuncias en Sinaloa sobre amenazas a conductores de plataforma, al argumentar la falta de denuncias formales ante la Fiscalía General del Estado.
Ayuda ignorada
A través de redes sociales, taxistas y choferes de plataformas han dirigido comunicados al gobernador, en los que expresan su preocupación por la creciente inseguridad.
Sin embargo, las acciones concretas para atender este problema parecen inexistentes.
El temor generalizado
Un sondeo realizado entre conductores confirmó al menos 12 casos de retenes falsos, con víctimas que relatan el impacto psicológico y económico de estos incidentes.
Redacción | El Sol de Mazatlán
