Desde hace 150 años, los capitalinos han podido disfrutar de bizcochos y pasteles en un lugar del Centro Histórico: La Vasconia, donde el pan dulce es un postre que reconforta en esos días lluviosos o fríos.
En la esquina de Tacuba y Palma, detrás de la Catedral Metropolitana, la panadería hornea chilindrinas, bolillos, birotes, donas, conchas y un sin fin de galletas y pasteles.
Este fue uno de los primeros comercios en dedicarse a este giro, después le siguieron otras igual de famosas como el El Globo (1884), La Ideal (1927), La Montañesa (1935) o La Madrid (1939).
Lee: Aquí te dejamos algunos datos curiosos de la dona en su día
Billie Eilish abre por tres días una tienda Pop-Un enla Ciudad de México
Previo a vacaciones de verano, los turistas comienzan a llegar al sur de Tamaulipas
Tuhabi incursiona al negocio de compra directa de vivienda usada en León y Saltillo
Las empresas tlaxcaltecas aumentan sus ventas en el extranjero
La carretera de Ciudad Juárez aún tiene baches, pese a su reciente reparación
Para 1880 en la Ciudad de México existían 78 panaderías y pastelerías, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), para ese entonces La Vasconia ya tenía una década de antigüedad.
La Vasconia fue fundada por Marcelino Zugarramurdi, quien llegó a México desde el País Vasco, España, se dice que al inicio el negocio era realmente pequeño y sólo se despachaban entre 10 y 30 panes diarios, en el pasado la dinámica era diferente, el cliente no podía entrar al establecimiento y tomar su charola para elegir sus panes.
Aunque en sus inicios el tipo de pan que ofrecía era pan salado y blanco y algunos cuantos de tipo dulce.
La llegada a México de migrantes españoles de Navarra, Baztán y el País Vasco trajeron consigo los conocimientos para elaborar panadería.
Actualmente, La Vasconia se ha reinventado y entre sus productos están la concha gigante campechana, también venden pollos rostizados, gelatinas, flanes y merengues.
