CHIHUAHUA, Chihuahua. Debido al intenso calor que se registra en la capital del estado, los migrantes que permanecen en los campamentos buscar la manera de refrescarse y asearse, por lo que recurren a bañarse a jicarazos.
Por la escasez del líquido, estas personas en situación de movilidad que se mantienen en el campamento de la zona sur extraen el agua de un registro que se ubica por la calle Industrial 10.
Hay poca afluencia de personas en el campamento, la mayoría permanece durante el día en la zona y por la tarde-noche empiezan a caminar rumbo a la frontera.
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Los migrantes explican que hay mucha incertidumbre debido a que no sabe si podrán llegar, debido a que hay muchas trabas en el camino, desde los retenes donde participan fuerzas oficiales como el Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional, hasta el crímen organizado.
Mientras permanecen en la zona del campamento se las ingenian para sobrevivir, el agua la toman de un registro, donde con cubetas van juntando el agua para las principales necesidades.
Una de las necesidades es la higiénica, se bañan en la esquina de la calle Industrial 10 y avenida Juan Pablo II, donde se bañan y aprovechan las rejas para colgar la ropa.
Las mujeres han improvisado un recoveco con cobijas, pero también se bañan a jicarazos, ya que afirman que es la única manera que han encontrado para estar libres de olor y del calor.
El clima de Chihuahua les impide avanzar durante el día porque al caminar bajo los intensos rayos del sol empiezan a experimentar malestar. Ante ello han decidido caminar por las tardes-noches, lo que también los expone a mayores peligros.
Con las nuevas disposiciones en Estados Unidos contra la migración, el panorama que enfrentan es muy devastador.
