QUERÉTARO, Querétaro. En medio de una cultura de sobreprotección y una exposición temprana a la tecnología, psicólogos resaltan la importancia de entender el entorno en el que los niños crecen, pues tienden a ser menos tolerantes a la frustración y se vuelven más sensibles.
“Es crucial reconocer cómo el contexto en el que los niños crecen puede influir en su desarrollo emocional y cognitivo”, comenta la psicóloga infantil Ana García, de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
En el marco del Día del Niño, señala que “la sobreprotección y el acceso ilimitado a la tecnología pueden dificultar el desarrollo de habilidades para afrontar la frustración y resolver problemas de manera independiente“.
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Esta tendencia se ha vuelto aún más pronunciada con la creciente presencia de dispositivos tecnológicos en el hogar y la vida cotidiana. Los niños de la Generación de Cristal están expuestos a pantallas desde una edad temprana, lo que puede afectar su capacidad para regular emociones y manejar el estrés.
“Los padres deben ser conscientes del impacto que tiene el uso excesivo de la tecnología en el desarrollo de sus hijos”, advierte García. “Es importante establecer límites claros y fomentar actividades que promuevan la interacción social, el juego activo y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales”.
Los expertos instan a reflexionar sobre la crianza en la era digital y a adoptar prácticas que fomenten un desarrollo saludable y equilibrado para las generaciones futuras.
Además, se recomienda la búsqueda de asesoramiento profesional y el fortalecimiento del vínculo emocional entre padres e hijos para garantizar un entorno familiar sólido y de apoyo.
“El amor y la atención de los padres son fundamentales para el desarrollo de los niños”, destaca García. “Es importante dedicar tiempo de calidad con ellos, escuchar sus preocupaciones y fomentar una comunicación abierta y respetuosa”.
