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Polo y Pan es el dúo francés que ve la vida en technicolor

Paul Armand-Delille habla de su nuevo LP Cyclorama y de su amor por la música latina, la comida mexicana y hasta el cine infantil

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Foto: Universal Music

Los filtros que nos ponemos para solventar todos los problemas de la vida diaria a veces nos llevan a mundos maravillosos y llenos de colores, donde podemos disfrutar de Saint Tropez o Río de Janeiro, es la vida en technicolor, como la ve el dúo francés Polo & Pan.  

Después de 500 millones de streams totales en su carrera, este dueto se han convertido en seguros vendedores de Apple, Hermes y Cartier por nombrar algunas marcas que han confiado en sus sencillos para hacer promocionales alrededor del mundo. 

Ahora nos toca hablar con el 50 por ciento del grupo, el muy afable Paul Armand-Delille, alias Polo, quien se conecta vía Zoom desde un resguardo familiar, a 40 minutos de París.

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“Estamos contentos y orgullosos de haberlo terminado y presentado al público. Vamos a ver qué hacen con él… ¿Sabes? Pasa algo curioso, porque cuando terminas un disco ya no estás seguro de las emociones que lo hicieron posible o que de alguna forma te representan. No sabemos si es bueno, aunque hayamos trabajado tanto para lograrlo… Hicimos 30 canciones, pero sólo escogimos las 14 que consideramos que eran las mejores.”, contó.

Aseguró que cuando estan en el estudio “lo hacemos todo muy personal. No producimos canciones que se parezcan a otros artistas, más bien plasmas ideas y sentimientos que son tuyos y luego en el proceso deseas convertirlo en algo que resulte entretenido para los demás”.

Señaló que en el estudio se procesa como una licuadora personal creativa y cuando se ejecuta ante el público se convierte en otra cosa, “es el público quien le otorga el sentido final”.

Con su disco debut titulado Caravelle (2017), el dueto formado también por Alexandre Grynszpan, alias Pan, se encontró inmerso en una peculiar mezcla de géneros que incluía electrónica con ritmos sudamericanos y algunos toques africanos. Con tres exitosos sencillos, pronto los denominaron embajadores de la corriente musical conocida como French Touch, y luego se encontraron con la pandemia, justo antes de producir su nuevo disco.

Polo indicó que todas las canciones estaban compuestas antes de la pandemia y ésta sólo nos dio más tiempo para trabajarlas y mejorar su calidad. 

“Aunque ha sido un un evento trágico, como artistas nos dio la oportunidad de encerrarnos en el estudio y de concentrarnos más, sin influencias externas. También nos dio la oportunidad racionalizar nuestra vida, yo por ejemplo llegué a los 40 y me di cuenta de lo que quería hacer con ella, ya que siempre había estado trabajando ya sea como DJ o con el grupo, y esta es la primera ocasión que pasa un año sin hacer más que música, creando algo a partir del concepto de vida/muerte y reflexionando sobre los diferentes periodos de la vida”, dijo.

Expuso que hay una canción como “Feel good”, que es sobre la celebración de lo bello de la vida, pero también tienes “Requiem”, que representa algo triste y que nos ayuda a descubrir también la fragilidad… En resumen, creo que la pandemia nos dio tiempo para pensar más profundamente sobre nuestras vidas.

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“Cuando trabajamos en el disco no escuchamos música que tenga relación… Algo de jazz y bossanova. Yo me puse a coleccionar música electrónica bailable para mi set como DJ, y como trabajamos intensamente, entonces lo que escuchamos es sólo música de fondo a la que quizá no le poníamos mucha atención, como Les Baxter o mucha música de cine de los cincuentas, como Kraak & Smaak y algunos raperos franceses”, platicó.

Indicó que el bossanova es el ejemplo perfecto de una mezcla entre la música clásica occidental con acordes de jazz, pero con el ritmo de la música brasileña y africana, es una perfecta mezcla de baile con escritura seria, lograda por absolutos genios. “Nosotros tratamos de lograr algo propio y espero que logre tocar a nuestro público, pero no me toca a mí decirlo sino a ellos… Sólo trato de hacer buena música sin pretender nada más… No sé si nuestro estilo es reproducible, porque mezclamos tantas influencias diferentes que lo hace difícil describirlo, hasta para nosotros”, apuntó.

Aseveró que como músico, “siempre sientes que pudiste trabajar más”, pero en términos de recepción del público se han vendido muy bien los boletos para los próximos conciertos.

En cuanto al trabajo con Alexandre,  dijo “no podemos trabajar juntos porque siempre hay alguien que tiene una idea fuerte y poderosa sobre una canción, así que mejor comenzamos la armonía o la letra individualmente y ya después el otro la complementa. De esa forma, todas las canciones están repensadas por cada uno de nosotros y entonces las producimos juntos para su versión final”.

Destacó el apoyo de la compañía disquera, como un tercer ente, con una visión menos cercana pero con una mirada más fresca sobre cuáles necesitan más trabajo posterior para editarlas por separado, sin correr. “Pero estas 14 del disco me parecen un buen número, especialmente ahora que la gente no escucha más que sencillos, así que el disco completo siempre es un reto para la retención del nuevo público… Por eso digo que las canciones nos escogieron y tenemos que esperar a la reacción del público”, abundó.

Con una gira que inicia a finales de este mes en Monterrey, Polo & Pan se preparan para visitar ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Nueva York, Montreal, Berlín, Londres y buena parte de su natal Francia, llevando como vehículo este nuevo disco que seguramente los refrendará como los definió el diario Le Monde: Unos líderes de la alegre y nueva musica electronica.

Todos estamos esperando ese momento de cuando tengamos la fortuna de abrir otra vez todo. La pandemia es trágica, pero también resulta positiva cuando te recuerda la suerte que tienes de estar vivo, así que deberíamos experimentar esa felicidad hasta el límite, anotó.

Señaló que al ser franco-americano, así que también tiene la otra parte de la cultura norteamericana, “pero sí, somos una banda francesa con fuertes antecedentes familiares y geográficos inmersos en nuestro país, por lo que creo que la música tiene estilo, buen gusto”.

“No sonamos mucho como una banda francesa, como Daft Punk o Justice, pero somos franceses en cuanto a que escribimos en francés casi todas nuestras canciones, algo que de por sí es muy raro hoy en día… Je ne sais quoi! (Un no sé qué)”, exclamó.

En cuanto a los idiomas, indicó que el francés es un gran lenguaje para cantar, “pero también somos muy sensibles al portugués, que es muy bello y al ruso. El inglés tiene mucho ritmo y el español mucha energía. Algunas canciones suenan mejor en español que en francés, por ejemplo, porque no tenemos acentos tónicos así que no hay energía. Cada idioma tiene sus propiedades pero lo más importante es la cultura musical construida alrededor de los idiomas. El francés es más sensitivo, calmado, menos enérgico, más susurrante”.

En cuanto a trabajar en el cine, mencionó que les encantaría trabajar para Pixar, “así que hacemos un anuncio al mundo para que nos contraten para una canción o un score. Tal vez para una película de Tim Burton o algo con un universo fantástico…. Eso sería perfecto para nosotros”.

“Adoro el Nouvelle Vague, del clásico cine francés creo que hay mucho material bueno ahorita. Soy súper fan de El Mago de Oz y de todos los clásicos en technicolor de los cincuentas. Para mí, el cine de los 50 a los 70 es el más fascinante, hecho en film real, porque se ve increíble. Ahora lo que hace Tim Burton junto con Danny Elfman es apasionante, pero no encuentro nada en el cine francés actual que pueda trabajar para hacer música exprofeso, es una cosa diferente tal vez con Hollywood y el público infantil. Hacer una canción es como hacer una pequeña historia”, subrayó.

Comentó que le encantaría hacer una película fantástica como NeverEnding Story, porque tal vez StarWars sería algo muy grande. O de cine fantástico, como The Lord of the Rings, un score para Harry Potter porque “una de las cosas que comenzamos al hacer música es hacer un vínculo creativo con nuestra infancia y el amor de las películas que vimos de niños, que realmente nos gustaban, como las de Disney”.

Respecto a México, el artista francés aseguró que el país “lo tiene todo: paisajes espectaculares, increíble música y comida riquísima… ¡soy un fan total de la cerveza y los tacos!”

Guillermo Franco / El Sol de México