:)

Inteligencia Artificial

La pandemia por Covid-19 deja consumo de alcohol y bipolaridad entre la población veracruzana

Las sensaciones por esta contingencia pueden llevar a un desgaste emocional que tiende a reflejarse en lo físico, psicológico y en lo emocional, alerta psicóloga

Published

on

La escasez de comida llegó a un punto crítico en las comunidades seris de Sonora
Foto: Archivo

XALAPA, Veracruz. En la pandemia por Covid-19, el consumo problemático de alcohol en Veracruz representa la mayor demanda de tratamiento en los centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA) y de Integración Juvenil (CIJ), mientras que la depresión mayor, la ansiedad y el trastorno bipolar son los padecimientos mentales más incapacitantes entre la población veracruzana.

De acuerdo con el Informe sobre la Situación de la Salud Mental y el Consumo de Sustancias Psicoactivas 2021, presentado por la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), los estados de Oaxaca, Ciudad de México, Zacatecas, Veracruz y Tlaxcala presentan los niveles más altos en trastornos por consumo de alcohol.

El Observatorio Mexicano de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas, con información del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud, documenta que el consumo de alcohol representa la mayor carga de enfermedad para la población veracruzana.

Lee: El modelo islandés Planet Youth aleja a los jóvenes de las drogas: Diego Sinhue Rodríguez

Tan solo en 2019, por consumo de alcohol, se perdieron 320. 2 años de vida saludable por cada 100 mil veracruzanos.

Contiene imagen de interior, persona, bebidas alcohólicas, mesa
Consumo de alcohol durante pandemia

El informe explica que la carga de enfermedad mide la pérdida de la salud atribuible a diversas enfermedades y lesiones, así como la muerte prematura y discapacidad derivada de estas condiciones.

De esta manera, luego del consumo de alcohol, en la entidad veracruzana, el consumo de opioides y cocaína representan la pérdida de 49.8 y 23.5 años de vida saludable, respectivamente.

Asimismo, los trastornos mentales y del comportamiento revisten una importante carga de enfermedad, incluso por encima de los trastornos por uso de sustancias, siendo la depresión mayor, la ansiedad y el trastorno bipolar los que mayor impacto tienen entre la población veracruzana.

El trastorno depresivo mayor representa una pérdida de 597 años de vida saludable por cada 100 mil veracruzanos; la ansiedad (348.8 años), el trastorno bipolar (207.9 años), la esquizofrenia (192.2) y la distimia (89.2 años).

Al respecto, la Conadic apunta que estos datos “desmitifican” en gran medida la idea de que el consumo de sustancias es el mayor problema de salud pública respecto a los temas de salud mental.

consumo drogas

“Tal vez a la par o incluso por encima, condiciones como la depresión y la ansiedad son altamente incapacitantes y deben ser atendidas con el mismo nivel de prioridad”, refiere el informe científico.

Lee: Aumenta el consumo de drogas en mayores de 65 años, alerta la JIFE de la “epidemia oculta”

Por otra parte, el reciente informe de la Conadic señala que la pandemia por Covid-19 y las medidas de distanciamiento implementadas para evitar su contagio dieron muestra de la relevancia de la atención a la salud mental en nuestro país, destacando que su cuidado en situaciones de emergencia o crisis es fundamental y que es necesario fortalecer los servicios de atención.

En cuanto al consumo de sustancias psicoactivas en el país, el estudio advierte un aumento del consumo entre menores de edad, por lo que la prevención continúa siendo el enfoque de atención más efectivo.

La prevención tiene como objetivo que las personas que no consumen no inicien el consumo de sustancias, que aquellas personas que han iniciado el consumo eviten la transición hacia la dependencia y que quienes tienen consumo problemático, reduzcan los riesgos asociados al uso.

En 2020, en el país 101 mil 142 personas demandaron tratamiento por consumo de sustancias psicoactivas en los centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), CIJ y No Gubernamentales, de los cuales 84.6 por ciento fueron hombres y 15.4 por ciento mujeres.

Los usuarios de sustancias psicoactivas que demandaron tratamiento presentaron una edad promedio de 25.4 años, 8.26 por ciento de los usuarios fueron menores de edad (11 a 17 años), en tanto que 91.74 por ciento fueron mayores de edad (18 a 72 años).

Así, 71 por ciento fueron personas solteras y 29 por ciento casadas o viviendo en unión libre; 40.6 por ciento de las personas contaban con empleo, 37.1 por ciento dijo estar desempleados y 15.8 por ciento eran estudiantes.

A través de la Red Nacional de Atención a las Adicciones (integrada por 334 UNEME-CAPA y 106 unidades de consulta externa de los CIJ), el gobierno federal ofrece tratamiento en dos modalidades (ambulatorio y residencial) para el consumo de sustancias psicoactivas.

En Veracruz hay 18 unidades gubernamentales para la atención de las adicciones: 15 Unidades Médicas Especializadas-Centros de Atención Primaria en Adicciones, dos Centros de Integración Juvenil y una Unidad Residencial Pública.

La pandemia generada por Covid-19 trajo consigo un incremento en situaciones emocionales como el estrés, depresión, angustia, miedo, soledad, ira e incluso gula en jóvenes, adultos, padres de familia y personas que se encuentran en proceso de jubilación.

De acuerdo con la psicóloga Desseret Flores, el contexto de crisis sanitaria y económica, además de los sucesos traumáticos que puede implicar, ha impactado significativamente en todas las esferas que comprende la salud.

En datos que la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) en abril y mayo del año en curso la Jefatura del Departamento Especial Federalizado atendió 349 llamadas, principalmente para proporcionar apoyo emocional a docentes a punto de jubilarse, a quienes tenían dificultades con el uso de las plataformas electrónicas, a los que presentaban estrés y ansiedad, para trámites diversos, así como a madres y padres de familia que sentían no poder con la carga académica porque, además, debían trabajar.

Lee: Miguel Ángel Mancera pide prohibir sustancias ligadas al fentanilo por mayor uso de drogas sintéticas

En tanto, el Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos reportó un crecimiento en solicitudes de ayuda de personas desde los 14 hasta los 76 años, quienes señalaron estar frente a diferentes problemáticas causadas por la pandemia.

La SEV a través de la Jefatura del Departamento Especial Federalizado y como parte del proyecto “Todos en Casa” en la línea de acompañamiento emocional atendió 349 llamadas entre abril y mayo de 2021.

Dichas llamadas se relacionaron con brindar apoyo emocional a docentes a punto de jubilarse, para quienes tenían dificultades con el uso de las plataformas electrónicas, a los que presentaban estrés y ansiedad, para trámites diversos, además de a madres y padres de familia que sentían no poder con la carga académica porque, además, debían trabajar.

Mediante la coordinación para la Prevención y Atención de las Adicciones y de las Conductas Antisociales (Copaca), en el último año han sido sensibilizados siete mil 005 estudiantes de educación básica y media superior con actividades enfocadas a atender sus necesidades emocionales, acorde al nivel educativo: preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.

Mediante los cursos “Educación emocional para docentes” y “Socioemocionante” fueron atendidos 190 maestras y maestros de educación básica.

Ante ello, en abril pasado se firmó un convenio de colaboración con el Fondo para Niños de México A.C. (ChildFund México) para capacitar a los docentes de todos los niveles educativos, a fin de desarrollar habilidades que contribuyan a la recuperación psicosocial de niñas, niños y adolescentes, luego de los efectos producidos a nivel emocional y social a causa del confinamiento por Covid-19.

Desseret Flores mencionó que con la pandemia se pueden experimentar diversas emociones o sensaciones: rabia, frustración, tristeza, impotencia, desánimo o angustia, entre otras, lo que concatena un desgaste emocional que puede reflejarse en lo físico, psicológico y en lo emocional.

Puesto que la complejidad del ser humano requiere entenderse desde un enfoque integral u holístico, dijo, se debe señalar que en ciertos casos, algunos malestares físicos tendrán su raíz en el estado psicológico de la persona.

Por ejemplo, mencinó el síndrome del colon irritable está estrechamente ligado con niveles altos de estrés, las cefaleas constantes o migraña, trastornos del sueño: hipersomnia (sueño excesivo), insomnio (dificultad para conciliar el sueño), e incluso trastornos alimenticios como comer compulsivamente o falta de apetito.

Asimismo, se pueden presentar cambios en el estado de ánimo, irritabilidad, agotamiento, conductuales como el incremento en el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.

Manifestó que los casos de estrés, ansiedad, depresión y TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) aumentaron considerablemente.

“El afrontamiento de este evento supone un cambio en muchos hábitos, implica generar y fortalecer los recursos psicológicos y emocionales, buscar otras formas de interactuar y fortalecer los lazos afectivos con familiares y amigos, visibilizar la importancia del cuidado de la salud, eliminar estigmas y sensibilizarnos respecto al cuidado de la salud mental”, expuso.

Ante tales circunstancias, las recomendaciones son hacer uso de las fortalezas con las que se cuenta, trabajar la resiliencia y la introspección, ordenar las prioridades, dormir entre siete y nueve horas diarias, establecer una rutina diaria, seguir un régimen alimenticio, hacer ejercicio, realizar actividades que ayuden a despejar la mente, meditación, técnicas de relajación, escucha música y acudir con un profesional de la salud mental.

“Es importante entender que este proceso requiere que nos tratemos con amabilidad, con más empatía, actuar con solidaridad y trabajar en aquello que favorezca el cuidado de la salud, también es menester identificar cuando la situación nos rebasa y no tener miedo de pedir ayuda”, expresó la especialista.

En lo que va de la pandemia, el Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos obtuvo un aumento en las solicitudes de ayuda de personas ubicadas en el rango de 14 a 76 años de edad.

De acuerdo con Noemí, integrante de este Movimiento, desde el inicio de la pandemia ha existido un crecimiento en los participantes de los grupos de ayuda en los cuales se tenía un promedio de cinco personas por sesión y a la fecha se contabilizan entre ocho y 15.

Mencionó que entre las circunstancias que se presentan se encuentran la depresión, estrés, problemas familiares y de pareja, angustia, miedo, ira e incluso gula.

Manifestó que las sesiones se realizan con la ayuda de las plataformas digitales; sin embargo, se tiene el apoyo telefónico las 24 horas del día, donde las personas que tengan la necesidad de ser escuchados pueden comunicarse.

Al respecto, indicó que algunos días la línea de ayuda no recibía ninguna llamada y actualmente registra por lo menos tres solicitudes.

“Nosotros lo que hacemos es escuchar los problemas y las emociones por las que están pasando las personas, la pandemia ha traído varias situaciones complicadas, por eso es importante solicitar ayuda cuando se considera necesario”, comentó.

Pidió a la población solicitar ayuda en alguno de los grupos de ayuda que se tienen en ciudades como Xalapa, Veracruz, Córdoba, Fortín y Minatitlán, o a los teléfonos 22 88 17 17 09 y 22 88 18 11 07.

Fabiola González e Itzel Molina | Diario de Xalapa