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Crean un refugio para murciélagos en el Estado de México

Un investigador de la UAEM lanzó un proyecto para proteger a los murciélagos en refugios adaptdos en parques naturales

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TOLUCA, Estado de México.- Leopoldo Islas Flores, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, desarrolla el proyecto “Hábitat Nocturno” que tiene como propósito brindar refugio a los murciélagos, que ofrecen diversos servicios ecológicos como ser dispersores de semillas (polinizadores), controladores de plagas y regeneradores de ecosistemas.

En coordinación con la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), el catedrático de la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la UAEM inició con la instalación de refugios de murciélagos construidos con madera reciclada, que al ser colocados en lugares de gran altitud ofrecerán a los murciélagos una temperatura adecuada.

El proyecto inició en cinco áreas de la CEPANAF: el Parque Ecológico Zacango, en el municipio de Calimaya; el Parque Estatal, Ecológico, Recreativo y Turístico “Hermenegildo Galeana”, en Tenancingo; el Parque Estatal “Sierra Morelos”, en Toluca; el Parque Natural de Recreación Popular “Sierra de Nanchititla”, en Luvianos, y el Parque “El salto de Chihuahua”, en Ixtapan del Oro.

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Leopoldo Islas detalló que en el mundo existen más de mil 400 especies de murciélagos, 138 en el país y 48 en el Estado de México, por lo que se requiere de un listado oficial en la región, que ofrezca información de nuevas posibles especies y generar estrategias de conservación.

Indicó que los murciélagos se alimentan de insectos y muy pocos de sangre de animales. Debido a que son polinizadores de más de 300 especies de frutas, dijo, surgió el proyecto “Hábitat Nocturno”, que también tiene como objetivo generar conciencia en torno a la especie y evitar la desinformación que la vulnere.

A mediados de enero de 2020 empezaron a circular en la prensa internacional las noticias de la aparición en la ciudad china de Wuhan de un nuevo coronavirus que se transmitía entre humanos y causaba afecciones respiratorias, con fatales consecuencias.

Cuando la cifra de personas fallecidas reportadas era de 17, un análisis de la estructura genética del nuevo virus SARS-CoV-2 mostraba su similitud con un coronavirus, CoV-RaTG13, encontrado en 2013 en murciélagos de herradura de la especie Rhinolophus affinis del sur de China.

Cuando ya la pandemia del Covid-19 es un presente dramático en toda la humanidad: El hallazgo de una variedad de coronavirus afines en otras especies de esta familia de quirópteros (Rhinolophidae), apunta que en ellos está muy probablemente el ancestro biológico del virus que infecta a los humanos.

La mortalidad de los murciélagos también ha aumentado en el periodo de la pandemia humana del Covid-19, pero no debido a la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, al que podrían ser inmunes, sino a la persecución a la que comunidades humanas mal informadas los están sometiendo.