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Política

La sombra de Carlos Cabal Peniche suena con la radio mexicana

Carlos Cabal Peniche debe quedar inhabilitado para operar en el sector bancario y comercial, ya que fue acusado en el pasado de delitos financieros

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La 4T permitió regresar a la palestra pública a través de operaciones bancarias y comerciales. Foto: Miguel Valera/Cuartoscuro.

Se llama “presentismo” al análisis de los eventos históricos con mentalidad de la época actual. Ha sido bandera de la 4T la evocación y reinterpretación acomodaticia de personajes históricos mexicanos para justificar acciones del presente y uno de ellos es el banquero Carlos Cabal Peniche.

Tenemos la “austeridad republicana” de Benito Juárez para encubrir la ilegal reducción de sueldos y despidos masivos de funcionarios públicos, así como aparecen las “aportaciones” de Leona Vicario a la causa Insurgente para validar donativos irregulares de dinero en efectivo de dudosa procedencia. 

El “sufragio efectivo” de Francisco Madero pretende justificar las críticas, así como la reducción presupuestaria e intervencionismo presidencial al Instituto Nacional Electoral (INE) para “vigilar” las votaciones del 2021 y las que sigan.

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La expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas es el aliento para brindar respiración de resucitación a refinerías y proyectos faraónicos en el sector petrolero y de energías no renovables.

La vida idílica de los mexicas en Tenochtitlan es motivo para “recuperar” su nombre y añadirlo a una estación del metro de la Ciudad de México conocida ahora como “El Zócalo-Tenochtitlan”.

El pasado se pinta terrible o deseable según la conveniencia política, pero no queda en un asunto académico, político o ideológico, sino que ha trascendido a la actividad económica de México en los sectores público y privado.

Es claro que el sistema político mexicano está en un proceso de retorno al autoritarismo político de anteriores regímenes presidenciales, enterrando en el camino instituciones autónomas que le estorban y reviviendo figuras paleolíticas que juegan un papel muy importante en la estrategia de mercado de la 4T. 

Un prehistórico Manuel Bartlett, director de la CFE, acompañado de Rocío Nahle, secretaria de Energía, mueven los hilos de la economía pública mexicana, haciendo casi olvidar los nombres de Graciela Márquez y Arturo Herrera actuales secretarios de Economía y Hacienda respectivamente.

Un redimido de la justicia mexicana Carlos Cabal Peniche reaparece como la mano que mece la cuna del Banco del Bienestar, y ahora, sorpresivamente como inversionista de Interjet y de Sistema Radiópolis,  que posee y opera 17 estaciones de radio, entre ellas W Radio y Los 40.

Se dice que la memoria del mexicano es de corto plazo (excepto para seguir recriminando a los españoles y a la Malinche por la Conquista), por lo que merece la pena refrescar la semblanza de Carlos Cabal Peniche, quien fuera uno de los empresarios insignia en la presidencia de Carlos Salinas de Gortari. El también oriundo de Tabasco, en corto tiempo adquirió en aquella época Banca Cremi, después BCH y fundó Banca Unión, llevándolo a la quiebra para ser rescatado por el satanizado Fobaproa.

Pero en el sexenio de Ernesto Zedillo fue perseguido por la justicia por sus actividades financieras fraudulentas y huyó a Australia, donde fue capturado, procesado y sometido a pena de prisión.

Hasta 2001 fue extraditado a México para ser liberado en 2009 bajo la presidencia de Felipe Calderón y absuelto de forma definitiva, recuperando su patrimonio y acciones que le habían sido incautados por la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

 Posteriormente reapareció cuando Marcelo Ebrard fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México, quien le otorgó la concesión para operar la Central de Abastos, que es el mercado de alimentos más grande de Latinoamérica por la millonaria actividad que maneja.

Ahora regresa como el banquero de Andrés Manuel López Obrador e inversionista de una radiodifusora.

La llegada de Peniche a Interjet y Sistema Radiópolis ha sido un poco carambola, pero es claro que hay un experto billarista que tejió la siguiente historia. 

Miguel Alemán Magnani, nieto del ex presidente de México Miguel Alemán Valdés y miembro del Consejo Asesor Empresarial de Andrés Manuel López Obrador, convino en 2019 con Grupo Televisa la compra de sus acciones en Sistemas Radiópolis equivalentes a un 50 por ciento, siendo el titular del restante 50 por ciento accionario Grupo Prisa, el más importante consorcio español de radio y comunicaciones.

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La operación de compraventa accionaria se fracturó cuando Corporativo Coral (empresa de Miguel Alemán) dejó de pagar el anticipo pactado con Grupo Televisa, quien lo demandó hasta incluso llegar a congelar sus cuentas personales y las de su grupo de empresas.

Televisa puso en serios predicamentos al empresario Migel Aleman Maganini, y justamente aparece en ese momento en escena Carlos Cabal Peniche, ofreciendo una inversión millonaria para finiquitar la operación de compraventa de acciones de Sistemas Radiópolis y después levantar a Interjet.

Los nuevos inversionistas de Corporativo Coral: Teresa Pasini, esposa de Carlos Cabal Peniche, Samantha del Valle, hija del empresario Alejandro del Valle y Rosa Rubio, esposa de Carlos Aguirre, quien fuera director del Grupo Radio Centro.

Ellos ahora a través de un fideicomiso controlan 90 por ciento de la operación de Corporativo Coral y Miguel Alemán  detenta 10 por ciento. Todo ello sucedió sin el consentimiento ni conocimiento de Grupo Prisa, quien ahora tiene como socios a estas flamantes familias mexicanas, lo que ha envuelto el asunto en una bomba legal que está por explotar.

Sin entrar al detalle del conflicto suscitado en recientes días entre Corporativo Coral  y Grupo Prisa por el control corporativo y de contenidos e información de Sistemas Radiópolis: Una persona que fue condenada por delitos de fraude financiero en automático debe quedar inhabilitada para tener funciones y operar en el sector bancario y comercial.  Ahora le es permitido regresar a la palestra pública en dichas actividades bancarias y comerciales.

El presente régimen se ufana de estar combatiendo la corrupción y Cabal Peniche es el símbolo de fraude y corrupción por antonomasia del Salinato. Todo eso contradice el discurso presidencial, que se ha encargado de acusar a ese régimen presidencial como la expresión más diabólica y perversa en México. 

Ahora resulta muy conveniente para el presente régimen valerse de la astucia de este empresario para manejar el Banco del Bienestar y a uno de los medios de comunicación de radio más importantes de México, quizá para controlar y callar voces y manejar información políticamente conveniente.

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador ha declarado que no opinará ni intervendrá en el conflicto de la radiodifusora, por tratarse de un asunto entre particulares.

No parece coincidencia que con este forzado movimiento corporativo de Sistemas Radiópolis que ha sido calificado por Grupo Prisa como atropellado, coercitivo e ilegal se prevea la cancelación del programa noticioso de W Radio del periodista Carlos Loret de Mola, justo cuando exhibió a su hermano Pío en un video recibiendo dinero en efectivo. El periodista ya había dejado las filas de Televisa por represión a su libre expresión de parte del mandatario oficial. 

En política nada es casual, pero lo que resulta claro es que el problema legal de Sistemas Radiópolis  puede convertirse en otro más de los eventos que atentan contra la seguridad legal y jurídica contractual y desalientan la participación de la inversión extranjera. 

Grupo Prisa declaró en España en el periódico El País el día 26 de agosto que “las maniobras de Alemán y Cabal Peniche –que se suman a otros episodios de distinto carácter en el paisaje empresarial mexicano en los últimos dos años– vuelven a dejar en evidencia la inseguridad jurídica bajo la que operan los inversionistas en el país norteamericano”.

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