:)

Inteligencia Artificial

Las cuevas de lava del Pinacate tienen vida similar a la vida en Marte

Raquel Daza, especialista en Cuevas Volcánicas, dice que los tubos de lava de la biosfera del Pinacate, en Sonora, son parecidas a la Luna y Marte

Published

on

HERMOSILLO, Sonora. La erupción volcánica hace millones de años creó cuevas o tubos de lava en el municipio serrano de Moctezuma y en la reserva de la biosfera El Pinacate, en Sonora, con vida y formaciones parecidas a las que se han encontrado en Marte y la Luna.

“Se están encontrando estructuras celulares de las que partió el origen de la vida hace más de tres mil 500 millones de años y en las cuevas volcánicas los estamos encontrando y viendo cómo se están formando”, asegura Raquel Daza, doctora en Geología y especialista en Cuevas Volcánicas.

Los tubos de lava son análogos a otros planetas, como la luna y marte, en donde también se han encontrado estas formaciones, comentó la investigadora de la UNAM.

Lee: Liberarán berrendos para evitar su peligro de extinción del desierto de Sonora

“Ahí se han encontrado también tubos de lava, en Marte incluso se encontró ópalo y muestras de microbiología que podrían ser comparativas con los ambientes que existen en los tubos de lava de aquí”, comenta la doctora, quien organizó un seminario sobre tubos de lava volcánica en la Estación Regional Noroeste de la Universidad Autónoma de México (UNAM) de Hermosillo.

La académica española, una de las pocas especialistas en el tema que hay en el mundo, llegó a México hace poco más de un año con el propósito de contribuir en el tema y desvanecer un poco el desconocimiento acerca de estos canales subterráneos.

Ahí sostuvo que en Sonora existen dos tubos que son conocidos por las comunidades cercanas y apenas un puñados de especialistas. 

Las cuevas que fueron resultado de una erupción volcánica se encuentran, una de ellas, en el municipio serrano de Moctezuma y la otra, en la reserva de la biosfera El Pinacate.

En algún momento estos tubos se formaron para funcionar como una especie de drenaje para el magma, por lo que es necesario conocer la manera en la que se produjeron, así como su edad exacta puede contribuir a reconocer el vulcanismo de la zona y en el algún momento, diagnosticar el suelo y sus características.

Lee: Motociclistas de Arizona y California toman las playas de Sonora

Las estructuras son fuentes increíbles de información, que van desde el origen de la vida en el planeta, hasta el estudio de la vida fuera de la misma tierra, comenta.

“Tenemos que ser conscientes que las cuevas volcánicas, las cársticas, las calizas, como los cenotes, las cuevas de Sonora o los grandes sistemas subterráneos de Yucatán, por ejemplo, son los que almacenan una gran cantidad de agua, de la que luego nos abastecemos. Hay que conocerlos, respetarlos amarlos y conservarlos”, señala Daza.

Se deben estudiar “porque el desconocimiento causa que se utilizan como basureros, desagües. Pero las cuevas tienen mucha utilidad desde hace muchísimos años, desde el resguardo, hasta sitios para hacer rituales. Conocerla es conocer nuestra historia prehistórica”.

A pesar de la diversidad que habita en estas zonas, el trabajo publicado y el entendimiento general aún es poco: “en México, para empezar sólo hay tres trabajos científicos sobre el tema. Estamos muy atrasados a nivel mundial, sobre todo en México, considerando que es un país volcánico en casi 75 por ciento. Hay mucho por descubrir y explorar para que se conozca a nivel científico y a nivel de calle, para que se proteja y se conserve”.

La geóloga explica que estas cavernas se crean cuando hay una erupción y la magma baja por la ladera del volcán, luego se enfría rápidamente por el aire y forma una corteza pero la lava líquida sigue fluyendo por dentro, cuando la erupción cesa, también baja el nivel de lava en el interior de ese canal y empieza a formarse esa oquedad que es inicialmente el tubo de lava. En su última etapa, la formación se derrumba en ciertos lugares, formando las ventanas por donde entran los exploradores.

Lee: Desaparece Sor Juana de los billetes de 200 pesos

La exploración “turística” o académica, resaltó, puede ser una navaja de dos filos, sobre todo en lugares como Sonora, en donde existe una gran biodiversidad que se podría ver afectada, si se irrumpe su vida sin antes estudiar a detalle y con discreción las características de las cuevas.

“La diversidad de las colonias de murciélagos es muy grande, de arañas, artrópodos y diferentes tipos de insectos y otros organismos se pondrían poner en peligro si no se estudia, pero también si se explotan sin consideración”

“El conocer nos permite saber por qué debemos conservarlas y cuidarlas, el tener conciencia de las cosas no significa que nadie pueda entrar, pero tampoco se puede hacer una gran explotación porque directamente rompes y te cargas todo el sistema. La gente tiene derecho a saber lo que hay en su tierra, las riquezas que pertenecen a todos”. Y más cuando hay ecosistemas parecidos a Marte.