:)

Negocios

El Miami expulsado por la crisis del campo en Sonora se convirtió en empresario

El Miami salió de casa con la misión de sacar adelante a sus padres y sus hermanos, emprendió su negocio y ahora es un exitoso doguero en Hermosillo

Published

on

HERMOSILLO, Sonora. Pasan de las siete de la tarde en esta capital sonorense, todavía hace calor, pero al estacionamiento de lo que fuera un centro comercial, sobre el bulevar Colosio, arriban decenas atraídos por los olores las salchichas asadas, el chorizo, el tocino, las cebollas caramelizadas y el pan, a esto se suma el concepto que ofrecen los populares “Dogos del Miami”.

Tomás Arredondo “El Miami”, es un empresario que, como muchos, empezó desde cero y ahora es propietario de los sitios de venta de hot dogs o “perros calientes” más famosos y de mayor venta en Hermosillo.

Leer: Sonora apagará la sed de cine con festival internacional

Son los tradicionales hot dogs de Hermosillo, pero “El Miami” les da un toque diferente. El pan, la salchicha envuelta con tocino y un sin fin de aderezos e ingredientes, como la cebolla caramelizada, chorizo, queso rallado, queso crema, queso fundido amarillo y blanco; así como verduras frescas y encurtidas, frijoles, frituras, pepino con crema, champiñones, entre otros ingredientes, son un deleite para quienes hacen largas filas.

Para tener una idea del impacto de su receta entre sus clientes, en una jornada, es decir de 19:00 a 02:00 horas, llega a vender mil 500 “dogos”.

De ayudante de ‘doguero’ a emprendedor

A sus 36 años de edad, Tomás Arredondo Otero ya es protagonista de una historia de éxito. Comenta que sus primeros pasos en este rubro gastronómico fueron como ayudante de “hotdoguero”, en diferentes puntos de la ciudad. Su trabajo le remuneraba entre 100 y 200 pesos al día, pero la necesidad económica lo llevó a aspirar a un mejor sueldo, a crecer, a dar el siguiente paso.

“Mi familia, hace unos 10 años, era propietaria de ganado aquí en Hermosillo, pero debido a un brote de brucelosis nuestros animales fueron sacrificados, por eso me vi en la necesidad de emprender mi propio negocio y sacar adelante a toda la familia”

Tomás Arredondo

Así es como llegó a la colonia Santa Fe y comenzó como todos, con un pequeño carrito de “perros calientes”, en el que ofrecía el producto con algunos aderezos como mayonesa, cebollas, tomate, aguacate y tocino.

“Vendía, probablemente, unas 30 piezas al día. Pero empecé a agregar más ingredientes a la barra y eso atrajo a la gente, hasta llegar a lo que tenemos hoy. Una de las claves fue innovar, y vimos que de 60 hot dogs vendidos al día incrementamos a 150, luego 300. Metimos mejores equipos, conforme nos lo demandó la venta fuimos creciendo”, apunta.

Generador de empleo

“El Miami” no solamente se conforma con obtener buenos resultados para él y su familia, su empresa ya le da la oportunidad de generar empleo.

“En este momento tenemos ocho trabajadores, pero en temporada alta, como es fin de año o cuando tenemos la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico (de beisbol) subimos a 10 u 11 aquí en este lugar, porque en casa hay otras tres personas que trabajan preparado los aderezos y cuestiones administrativas”, señala.

Se trata de una empresa familiar, ya que Tomás ha involucrado en esta tarea a sus papás y hermanos. Todos hacen una labor distinta y han contribuido para el crecimiento del negocio.

Más allá de El Miami

Los de “El Miami” u otros hot dogs de Hermosillo tiene su característica especial que los hace diferente a los del resto del mundo: el pan es más ancho de lo normal, con el objeto de que puedan tener capacidad para los ingredientes.

Disfrutar de un “dogo” es todo un placer que empieza con la llega al puesto de venta y disfrutar todos esos olores. Después de un rato, recibir en la mano el pan con una, dos o tres salchichas, con tocino.

Eso no es todo, a los “dogos” se les agrega chorizo, cebolla caramelizada sobre la plancha del carrito, y diversas opciones más como champiñones, aguacate, queso rallado, queso amarillo derretido, pepino con crema y elote, frijoles enteros, lechuga, tomate, chile jalapeño, entre otras cosas.

En Hermosillo hay cientos de carretas o puestos ambulantes. Los “dogos” han sido por años, un importante generador de empleos. De hecho, es una de las opciones de hombres y mujeres que por alguna razón quedan en el desempleo.

Por Marcelo Beyliss

Trends