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Incorruptibles

PRI paga 1.6 mdp por un libro que festeja al partido

En 2020, el PRI pagó 574 mil pesos para la impresión, edición, revisión editorial y corrección de libro ¿Hacia dónde van los partidos políticos?

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En medio de la crisis que vive el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en la que exlíderes nacionales han pedido la renuncia de su actual dirigente tras las derrotas electorales de los últimos dos años, este instituto político firmó un contrato por 1.6 millones de pesos para realizar el libro “PRI 93 años trabajando por México”.

Gabinete de Investigación y Asesoramiento S.A. de C.V. –constituido el 7 de marzo de 2017 en la Ciudad de México– es el proveedor encargado de llevar a cabo los trabajos de investigación, revisión editorial, redacción, búsqueda y adaptación fotográfica, corrección de estilo e impresión de la obra.

De acuerdo con el contrato signado por Israel Chaparro Medina, como representante legal del PRI, y Luis Ángel Carbajal Rodríguez, en representación de la empresa, ésta deberá entregar mil ejemplares de un libro de 350 páginas a color, en papel couché de 150 gramos y 38 páginas impresas a una tinta sobre papel cultural de 90 gramos. La cubierta debe ser de cartulina sulfatada y laminado plástico mate.

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Cada ejemplar costará al partido arriba de mil 600 pesos, dinero que saldrá de las prerrogativas asignadas por el Instituto Nacional Electoral (INE).

La ejecución de los servicios comenzó el 1 de marzo de este año y culminará el 31 de diciembre y la supervisión de las actividades está a cargo de la Dirección del Programa Anual de Trabajo del Instituto de Formación Política Jesús Reyes Heroles, indica el contrato de prestación de servicios con folio C/SFA/088-2022.

No es la primera vez que el PRI firma un convenio con Gabinete de Investigación y Asesoramiento para la publicación de una obra editorial. En 2020, el partido tricolor le pagó 574 mil pesos para la impresión, edición, revisión editorial y corrección de la obra “¿Hacia dónde van los partidos políticos? Manual de la ciudadanía en democracia por Rafael Alejandro Moreno Cárdenas”. Para entonces, el exgobernador de Campeche ya era presidente nacional del PRI.

Desde que Alito Moreno llegó a la dirigencia del partido, el 18 de agosto de 2019, han pasado dos jornadas electorales con resultados por demás desastrosos para el PRI, perdiendo todas las gubernaturas bajo su control y quedando solamente en sus manos las del Estado de México y Coahuila, que renovarán gobiernos el próximo año y donde las encuestas apuntalan a Morena como el partido favorito.

En medio de la debacle priista en los estados frente a la aplanadora morenista, su dirigente nacional ha estado en el ojo del huracán debido a los audios difundidos cada martes en el show televisivo de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, donde presuntamente se le escucha hablar de lavado de dinero, extorsión a empresarios, dinero sucio en campañas y hasta la ya célebre frase: “a los periodistas no hay que matarlos a balazos, papá, hay que matarlos de hambre”.

El líder priista presentó un amparo para que la gobernadora de Campeche ya no difunda ninguna grabación. A lo largo de las semanas ha asegurado que las filtraciones son audios editados para desprestigiarlo por haberse negado a que el PRI votara la reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En medio de los escándalos por las filtraciones de Alejandro Moreno y la crisis política por la que atraviesa el partido tras la pérdida de varios de sus bastiones, el pasado 5 de junio se llevó a cabo un encuentro entre una decena de expresidentes nacionales del partido y el actual líder. Los primeros pidieron a Moreno abandonar su cargo, pero el exgobernador de Campeche se negó a hacerlo argumentando que la militancia lo había elegido por cuatro años.

El 7 de julio, 15 exgobernadores del PRI exigieron en una carta pública la renuncia de Moreno Cárdenas para replantear la estrategia del partido con miras a competir en procesos electorales que están por venir.